Rosario Central cerró su semana de doble exigencia con una victoria que le vino como anillo al dedo. El triunfo 1 a 0 ante Barracas Central el domingo por la noche, por la quinta fecha del Torneo Clausura, no solo sumó tres puntos en el campeonato local sino que dejó al técnico Jorge Almirón con conclusiones más que alentadoras de cara al desafío continental más importante que tiene el club en el horizonte inmediato.
El próximo jueves en San Pablo, el Canalla se medirá ante Corinthians por los octavos de final de la Copa Libertadores, el torneo más prestigioso del fútbol sudamericano. La victoria ante el equipo de la Ribera llegó en un momento clave del calendario y permitió al cuerpo técnico observar el funcionamiento del equipo con la presión de un partido oficial, algo que no tiene precio en la previa de una eliminatoria de este calibre.
Almirón, quien llegó a Central con el objetivo explícito de devolverle protagonismo continental al club, encontró en el resultado ante Barracas señales positivas en distintos aspectos del juego. La solidez defensiva que permitió mantener el arco en cero y la capacidad de resolver con eficacia en ataque son dos variables que el entrenador necesita ver consolidadas antes de enfrentar a un rival de la envergadura del Timão, uno de los clubes más populares y poderosos del fútbol brasileño.
El partido en el estadio Gigante de Arroyito funcionó así como un ensayo general con puntos reales en juego. Para Almirón, que conoce bien la exigencia de las copas internacionales por su experiencia en clubes como Lanús, San Lorenzo y Boca Juniors, cada detalle cuenta cuando se juega una eliminatoria de ida y vuelta. La victoria ante Barracas le dio respuestas sobre la condición física del plantel, la dinámica de los titulares y las alternativas desde el banco.
La Copa Libertadores representa para Rosario Central una oportunidad histórica de avanzar en el torneo y volver a protagonizar instancias decisivas a nivel continental. El club auriazul, con una historia rica en el fútbol argentino pero con una deuda pendiente en materia de títulos internacionales, ve en esta edición del torneo una chance concreta de hacer historia.
El cruce ante Corinthians promete ser un duelo de alto voltaje. El club paulista, con una hinchada masiva y un estadio que puede convertirse en una caldera, representa un desafío mayúsculo para cualquier equipo sudamericano. Sin embargo, el buen momento que atraviesa Central en el plano local y la confianza que dejó el triunfo del domingo alimentan el optimismo en el entorno canalla.
Almirón tendrá los próximos días para afinar los últimos detalles tácticos, recuperar físicamente al plantel y definir el equipo que viajará a San Pablo con la misión de traer un resultado favorable para la vuelta, que se disputará en Arroyito. La hinchada canalla, que sigue con fervor cada paso del equipo en la Libertadores, espera que las conclusiones positivas del domingo se traduzcan en una actuación a la altura de las circunstancias en Brasil.

Comentarios (13)
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Que victoria importante la del domingo. El equipo se ve sólido y eso da tranquilidad antes de ir a Brasil. Almirón sabe lo que hace en estas instancias, ya lo demostró con Lanús en el 2017.
Jaja típico de los canallas ilusionarse con ganarle a Corinthians en Brasil. Suerte que la van a necesitar.
Ojo que Barracas no es ningún equipo del montón, ganarles de visitante no es fácil. El equipo está bien parado.
Rosarino, ganarle a Barracas no te clasifica para nada. Corinthians es otro nivel, amigo. Esperemos que no sea una goleada.
Yo confío en Almirón, pero en Brasil es otra historia. Ojalá me equivoque y traigan un buen resultado.
Lo que más me gustó fue el cero en el arco. Si Central no recibe goles en San Pablo tiene chances reales de pasar. La defensa estuvo muy bien el domingo.
Soy de Central de toda la vida y nunca vi al club tan cerca de hacer algo importante en la Libertadores. Ojalá sea el año.
el jueves me pido libre del trabajo jajaja, no me pierdo ese partido ni loco
Hay que ser realistas: Corinthians en su estadio es durísimo. Pero si Central sale con un empate o un gol de ventaja mínima, la vuelta en Arroyito puede ser épica.
Me parece bien que Almirón use el Clausura para probar cosas. Eso es gestión inteligente del plantel. No todo es el resultado inmediato.
Ojalá que sí, pero hay que ver cómo llega el equipo físicamente al jueves. Jugar domingo y jueves es muy exigente, sobre todo viajando a Brasil.
Almirón ya estuvo en una final de Libertadores, sabe lo que es esto. Confío.