Lo que empezó como una noche de trabajo terminó en el Hospital Carrasco para Miguel Ángel D. V., un ciclista de 38 años que regresaba a su casa después de trabajar en el kiosco familiar cuando fue embestido por una joven alcoholizada en pleno Parque Independencia.
El siniestro ocurrió durante la madrugada del viernes en la intersección de bulevar Oroño y Dante Alighieri, a metros del McDonald's. Según el parte oficial de la Brigada de Orden Urbano, María Catalina P., de apenas 22 años, conducía un Kia Soul cuando impactó contra el ciclista que circulaba por la zona.
Pero acá viene lo que más bronca da: después del choque, la joven se fugó del lugar dejando al hombre tirado en el asfalto. Testigos del hecho relataron que la bicicleta quedó atrapada debajo del vehículo, una imagen que describe la violencia del impacto.
Por suerte, un automovilista que presenció la secuencia no se quedó de brazos cruzados. Siguió al Kia Soul hasta Pueyrredón al 2800 y alertó al 911, permitiendo que la Policía localizara y detuviera a la conductora fugitiva.
Cuando los agentes de Tránsito le realizaron el control de alcoholemia, el resultado fue positivo. Una combinación letal: alcohol al volante y fuga del lugar del hecho. ¿Cuántas veces vamos a ver la misma historia en las calles rosarinas?
El ciclista fue atendido por personal del Sies en el lugar del accidente. Los médicos diagnosticaron un traumatismo de rodilla derecha y lo trasladaron al Hospital Carrasco para recibir atención especializada. Por suerte, las lesiones no fueron de gravedad.
La joven quedó imputada por lesiones culposas leves agravadas por haberse fugado del lugar y por conducir con alcohol en sangre. Después de las actuaciones judiciales correspondientes, recuperó la libertad. La Policía secuestró tanto el automóvil como la bicicleta involucrada en el siniestro.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa un tema que no podemos seguir ignorando: la combinación de alcohol y volante sigue cobrándose víctimas en Rosario. Y cuando a eso le sumamos la cobardía de fugarse después de atropellar a alguien, la cosa se vuelve inadmisible.
Miguel Ángel solo quería volver a su casa después de una jornada de trabajo. No merecía terminar en el hospital por la irresponsabilidad de una conductora que decidió manejar alcoholizada y después escapar como si nada hubiera pasado.

Comentarios (10)
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Otra vez lo mismo. Alcohol + volante = tragedia. Y encima se escapa la muy cobarde. Por suerte el ciclista está bien, pero podría haber sido mucho peor.
Qué bronca me da. El pobre tipo volviendo del trabajo y se encuentra con esta irresponsable. Menos mal que había un testigo que la siguió, sino se escapaba impune.
22 años y ya manejando borracha. Los padres dónde están? Hay que ser más estrictos con estos pendejos que no entienden nada.
@El Tano No es tema de edad, hay gente grande que hace lo mismo. Es tema de educación vial y responsabilidad. Pero coincido que hay que ser más duros.
Yo paso seguido por esa zona en bici. Es peligrosísima, especialmente los fines de semana. Los autos salen del boliche y manejan como locos.
Bien por el tipo que la siguió y llamó al 911. Esos son los héroes anónimos que necesitamos. Si todos hiciéramos lo mismo, estos cobardes no se escaparían tan fácil.
¿Y la licencia se la sacaron? Porque si no, en una semana está manejando de vuelta. El sistema judicial es muy blando con estos casos.
@Carla Gutierrez Seguro que no le sacaron nada. Acá en Argentina podés matar a alguien manejando borracho y a los 6 meses estás libre.
Menos mal que el ciclista está bien. Traumatismo de rodilla no es joda, pero podría haber sido fatal. Hay que cuidarse mucho en las calles.
Oroño a esa hora es tierra de nadie. Necesitamos más controles policiales, no solo después de que pasa algo.