Lo que pasó con Manuela Olmos y su moto es una historia que duele y que habla mal de todos. La mujer murió el 17 de enero de 2025 en la esquina de Casilda y Liniers, cuando circulaba en su Motomel 110 junto a su hija de 7 años. Se cruzó con el móvil 9880 de Gendarmería que manejaba Ireneo de las Rosas P., un pibe de apenas 21 años.
¿Quién tuvo la culpa? Esa es la pregunta del millón que nunca vamos a poder responder. Porque resulta que un año después del accidente, el 5 de febrero de 2026, alguien decidió que era buena idea compactar la moto en el corralón policial. Así nomás. Como si fuera chatarra cualquiera.
Las actas del expediente son ambiguas y las pericias que se hicieron fueron virtuales. ¿Virtuales? ¿En serio? Estamos hablando de la vida de una mujer, no de un videojuego. Ahora, si algún juez o fiscal se aviva y quiere pedir un peritaje serio a la moto para saber qué carajo pasó realmente, va a tener que conformarse con mirar fotos. Porque la evidencia física ya no existe.
¿Cómo es posible que en una causa donde murió una persona, donde hay un menor involucrado, donde está en juego la responsabilidad de Gendarmería Nacional, alguien haya autorizado destruir la prueba más importante? ¿Quién firmó esa orden? ¿Quién controló que no hubiera pericias pendientes?
La familia de Manuela se quedó sin la posibilidad de saber si realmente fue un accidente o si hubo negligencia. Su hija, que sobrevivió al impacto, se quedó sin la chance de que se haga justicia por su mamá. Y todos nosotros nos quedamos con la sensación de que acá algo no cierra.
En esta ciudad donde los accidentes de tránsito son pan de cada día, donde las motos caen como moscas y donde la Justicia ya de por sí anda lenta, destruir evidencia es un lujo que no nos podemos dar. Pero parece que a alguien no le importó.
La pregunta que queda flotando es simple: ¿fue desidia, negligencia o algo peor? Porque una cosa es que se te pierda un expediente y otra muy distinta es que se te ocurra compactar la moto de una víctima fatal. Eso no se hace por error.

Comentarios (10)
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Esto es increíble. ¿Cómo van a compactar la moto sin hacer las pericias? Alguien no quiere que se sepa la verdad.
Pobre la nena que quedó sin mamá. Y encima le sacan la posibilidad de saber qué pasó realmente. Una bronca terrible.
Típico de la justicia argentina. Cuando hay gendarmes o policías involucrados, siempre pasa algo raro con las pruebas.
@El Tano no seas conspiranoico. Puede haber sido un error administrativo nomás. Pasa seguido en los corralones.
@Luciano Perez ¿Error? ¿En una causa con muerte? Dale, no seas ingenuo. Estas cosas no pasan por casualidad.
Yo conozco esa esquina, es re peligrosa. Siempre hay accidentes ahí. Pero esto de compactar la moto es imperdonable.
¿Y el gendarme qué? ¿Siguió trabajando como si nada? Me gustaría saber qué pasó con él.
La familia debería hacer quilombo. Ir a los medios, a la fiscalía, donde sea. Esto no puede quedar así.
@Marta Rossi totalmente de acuerdo. Hay que hacer ruido con esto. No pueden tapar todo así nomás.
Una vergüenza total. Y después se preguntan por qué la gente no confía en la justicia.