El clásico rosarino del domingo tuvo un final de infarto en el Gigante de Arroyito. Matías Cóccaro apareció sobre la hora para convertir el gol del empate 1-1 y evitar que Newell's Old Boys se fuera con las manos vacías del derby ante Rosario Central. Sin embargo, lejos de festejar, el delantero uruguayo salió del estadio con bronca: el objetivo era ganar.
La jugada del gol generó tensión en las tribunas y en el banco leproso: el juez de línea levantó el banderín por posición adelantada, pero la revisión del VAR terminó validando la conquista. Cóccaro, sin embargo, nunca dudó. "Sabía que estaba habilitado, lo viví con tranquilidad", afirmó el atacante, que con esa serenidad característica de los jugadores experimentados esperó el fallo del árbitro antes de lanzarse al festejo.
El tanto llegó gracias a una asistencia de Ramírez, apodado "el Colo", quien ingresó desde el banco y habilitó a su compañero en el momento justo. "Después entró el Colo, nos conocemos bastante y me la dejó", relató Cóccaro, destacando la complicidad que existe entre ambos dentro del plantel rojinegro.
Pese a haber sido el gran protagonista del partido, el uruguayo no escondió su malestar con el resultado final. "Venimos a buscar el triunfo, lo planeamos para eso y no se nos dio", expresó con honestidad. Y agregó: "Estoy con mucha bronca", aunque también tuvo palabras de reconocimiento para el rival: "El rival hizo un buen partido y no hay que restarle mérito".
La descripción del segundo tiempo que hizo Cóccaro refleja la dinámica del partido: Newell's fue en busca de la victoria pero se encontró con una defensa centralista ordenada. "En el segundo tiempo buscamos por todos lados y ellos se defendían bien", reconoció el delantero, quien valoró el esfuerzo colectivo del equipo sin eludir la autocrítica por no haber podido quebrar ese cerrojo.
El clásico rosarino es uno de los derbis más apasionados del fútbol argentino, y el ambiente que se vivió este domingo no fue la excepción. Cóccaro destacó especialmente el calor de la hinchada leprosa antes del partido: "Lo de la gente a la salida del club fue algo increíble", recordó, en referencia a la multitud que acompañó a la delegación de Newell's en su traslado al estadio. Aun así, el delantero cerró con un mensaje de humildad hacia los simpatizantes: "Le pedimos disculpas a la gente por no conseguir el triunfo".
Con este empate, el clásico rosarino número 2026 quedó en tablas, dejando a ambos equipos con sensaciones encontradas: Central no pudo sostener la ventaja hasta el final, y Newell's no logró convertir su mayor presión en los tres puntos que buscaba.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Cóccaro es un viejo zorro, eso no se discute. Sabía que estaba bien parado y esperó tranquilo el VAR mientras todos nos moríamos de los nervios en la tribuna. Eso es experiencia.
Empate en casa es una derrota para nosotros. Estábamos ganando y lo dejamos escapar sobre el final. Una vergüenza.
Igual hay que reconocer que Central hizo un buen partido. Lo dijo el mismo Cóccaro. Se defendieron bien y merecieron al menos el punto.
¿Buen partido? ¡Si nos metieron el gol en el último minuto! No me vengas a consolar con eso.
¿Y el VAR tardó 4 minutos para validar ese gol? Ridículo. Si era tan claro que estaba habilitado, ¿por qué tanto tiempo?
El VAR en el fútbol argentino sigue siendo un misterio. A veces tarda 5 minutos para validar algo que se ve a simple vista. Necesitan mejorar el protocolo urgente.
Que lindo que Cóccaro haya pedido disculpas a la gente. Eso habla bien del jugador. No todos tienen esa humildad después de ser el héroe del partido.
Para mí el empate sabe a poco. Newell's tuvo chances para ganarlo y no las aprovechó. Con eso no alcanza para pelear arriba.
Más allá del resultado, lo del Colo Ramírez entrando y asistiendo a Cóccaro fue una jugada de manual. Eso es lo que tiene que hacer un suplente: entrar y cambiar el partido.
Yo estaba en la salida del club cuando pasó la delegación y fue una locura. La gente de Newell's es una cosa seria cuando se junta. Ojalá el equipo les devuelva esa pasión con una victoria en el próximo clásico.
Cóccaro es un capo. Punto.
Me parece bien que reconozcan el mérito del rival. Eso es deportividad. Aunque entiendo la bronca, un clásico siempre duele cuando no se gana.