El debate por legalizar Uber en Rosario comenzó este jueves con una protesta de taxistas, remiseros y cadetes frente al Concejo Municipal, mientras las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno analizaban el proyecto enviado por el Ejecutivo.
La concentración se desarrolló en la esquina de Córdoba y 1º de Mayo, donde los sectores movilizados reclamaron que no se aprueben los artículos que permitirían a taxis y remises incorporarse al servicio de reparto, una actividad que hoy realizan los cadetes.
Brenda Marinucci, del Sindicato de Cadetes, explicó que un representante de cada organización pudo ingresar a la reunión de comisiones para presenciar el debate, aunque sin intervenir. La dirigente cuestionó especialmente los artículos que incluirían a taxis y remises en el sector de reparto.
“Nosotros lo que venimos a plantear específicamente es que no se apruebe el proyecto y que no se aprueben esos artículos que incluyen a los taxis y remises en nuestro sector”, señaló Marinucci. La representante sindical sostuvo que la caída del consumo ya afecta la actividad y advirtió que la incorporación de nuevos trabajadores podría reducir todavía más las oportunidades laborales.
Desde el sector de los taxistas también expresaron su rechazo a la propuesta municipal y advirtieron sobre una posible profundización de la precarización laboral. Una representante sostuvo que el debate se repite desde hace tiempo sin resolver los problemas de la actividad: “No nos cuidan, quieren regularizar para desregular”.
La referente del sector aclaró que los cuestionamientos no están dirigidos contra quienes utilizan las plataformas como fuente de ingresos, sino hacia las condiciones en las que se desarrolla la actividad. “La gente sale a trabajar porque lo necesita, de cadete, de Uber o de lo que sea. Pero que nos cuiden un poco”, expresó. Además, reclamó medidas para proteger el trabajo de los taxis en las paradas, el centro y las zonas de actividad nocturna.
En el interior del Palacio Vasallo, el Ejecutivo presentó los principales puntos de la iniciativa, que propone modificar la ordenanza vigente desde 2023. El texto establece que las empresas deberán inscribirse en un registro municipal y obtener una autorización por cinco años.
Los conductores tendrán que contar con licencia profesional y no registrar antecedentes penales, mientras que los vehículos deberán tener revisión técnica vigente, seguro específico, cuatro puertas y baúl.
Además, se fija una tarifa mínima por viaje que no podrá ser inferior al valor del boleto de colectivo, y se habilita la incorporación de taxis y remises a las plataformas sin perder sus licencias.
Uno de los principales cuestionamientos llegó desde La Libertad Avanza. El concejal Juan Pedro Aleart sostuvo que su espacio está a favor de autorizar las aplicaciones, pero rechazó las condiciones propuestas por el municipio, especialmente la tarifa mínima y la exclusión de las motocicletas.
Por su parte, el edil peronista Mariano Romero cuestionó que no se establezca un límite de antigüedad para los vehículos y advirtió que, con la propuesta actual, podría trabajar incluso un automóvil modelo 1970 si supera la revisión técnica.

Comentarios (8)
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Por fin se debate la legalización de Uber en Rosario; la competencia debería ordenar el transporte y dar más opciones a los usuarios.
Siempre igual: quieren regular para desregular. Los taxistas tienen razón en que no los cuidan.
No es solo competencia, es que el municipio pone tarifa mínima y eso puede subir precios.
La tarifa mínima no necesariamente sube precios; es un piso, no un tope.
Que los conductores tengan licencia profesional y sin antecedentes penales está bien; seguridad ante todo.
Me preocupa que los cadetes pierdan trabajo si entran taxis y remises al reparto; ya está todo difícil con la caída del consumo.
Ojalá se resuelva pronto; el debate lleva tiempo y los trabajadores de todos los sectores necesitan certezas.