Este lunes arrancó en el Centro de Justicia Penal de Rosario el juicio oral y público contra Agustín López Gagliasso, el joven acusado de haber embestido con su auto a una familia cordobesa que paseaba por la costanera, matando a Tania Gandolfi (41 años) y a su hija Agustina García (17). La tragedia ocurrió el 21 de enero de 2025 en la intersección de Wheelwright y Presidente Roca, en plena zona de esparcimiento familiar a orillas del Paraná.
El primero en declarar fue Diego García, viudo de Tania y padre de Agustina, quien viajó desde Córdoba y permanecerá en Rosario hasta conocer el veredicto. Antes y después de su testimonio habló con los medios y no ocultó su dolor ni su indignación. Lo que más le molestó fue que el acusado no esté presente en la sala: López Gagliasso sigue el juicio vía Zoom, una modalidad que García rechazó con dureza.
«Me hubiera gustado que viniera al juicio porque lo vi solamente 30 segundos y no lo vi nunca más. Allá en Córdoba todo acusado está presente en un juicio», dijo García en diálogo con Radio 2 antes de ingresar a declarar. La ausencia física del imputado en un proceso por doble homicidio generó malestar en la familia y también en parte de la opinión pública rosarina.
Sobre el arrepentimiento, García fue contundente: «Nunca pidió perdón, así que eso no es arrepentimiento». Recordó que en una de las audiencias previas, López Gagliasso dijo «hagan de mí lo que quieran», pero que en ningún momento dirigió una disculpa hacia la familia. El único gesto que recibieron vino de otro lado: «La mamá me pide perdón por lo que hizo el hijo. El chico tiene que cumplir la condena, tiene que hacerse responsable», afirmó.
La investigación, encabezada por las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, reconstruyó con precisión la secuencia del siniestro. Las cámaras del sistema de monitoreo urbano registraron el recorrido del Peugeot 206 gris conducido por López Gagliasso desde la zona sur —Arijón y Ayacucho— hasta el túnel Arturo Illia. Dentro del viaducto, el conductor tuvo un altercado con un motociclista e inició una persecución con maniobras de zigzagueo, alcanzando velocidades superiores a los 120 km/h. Al salir del túnel, perdió el control, subió a la vereda y arrolló a la familia. Las pericias confirmaron la ausencia total de huellas de frenada antes del impacto.
El análisis de sangre realizado tras el hecho arrojó 0,20 g/l de alcohol, por debajo del límite legal pero en un contexto de conducción temeraria que la Fiscalía considera determinante. La acompañante que viajaba en el auto de López Gagliasso también declaró este lunes y aportó un dato escalofriante: le pedía que frenara y ella misma temía por su propia vida.
La Fiscalía solicitó 18 años de prisión. García reconoció que hubiera preferido más. «Estaba totalmente consciente de lo que hacía», insistió. Su otra hija, María Victoria, que resultó herida aquella tarde pero sobrevivió, decidió no viajar a Rosario. «Yo creo que por María Victoria estoy acá. Por ella hago todo para que cierre y tenga justicia su mamá y su hermana», dijo García con la voz cargada antes de ingresar a la sala.
El caso conmocionó a Rosario en enero de 2025 y reabrió el debate sobre la conducción imprudente en la costanera, un espacio que los fines de semana concentra a miles de familias paseando a pie o en bicicleta. La zona de Presidente Roca y el río es uno de los puntos de mayor afluencia peatonal de la ciudad, lo que agrava el impacto simbólico de la tragedia. El juicio continuará en los próximos días.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Que dolor tan grande el de este hombre. Venir solo desde Córdoba a buscar justicia por su mujer y su hija... Se me parte el corazón. Ojalá la condena sea ejemplar.
¿Cómo puede seguir el juicio por Zoom? ¿En serio? Mató a dos personas y ni siquiera tiene que mirar a los ojos al padre. El sistema judicial es una vergüenza.
El Zoom lo habilita el código procesal en ciertos casos, no es un privilegio especial. Igual entiendo la bronca del padre, es completamente legítima.
Ledesma, el código procesal o no, hay cosas que van más allá de lo legal. Moralmente tendría que estar ahí plantado mirando al padre a la cara. Punto.
Lo que más me impacta es lo de la acompañante en el auto. Le pedía que frenara y él seguía. Eso no es un accidente, es una decisión. Que se haga cargo.
18 años me parece poco para alguien que mató a dos personas y dejó a una familia destruida. Pero bueno, algo es algo.
Yo paso por esa zona con mis hijos todos los domingos. Desde ese día no puedo dejar de pensar en lo que pasó. La costanera tiene que tener más controles vehiculares, ya.
El pibe tenía 0,20 de alcohol, que está dentro del límite legal. Eso no lo exculpa para nada, pero hay que ser precisos con los datos. Lo que lo condena es la velocidad y la persecución.
Almada, ¿estás saliendo en defensa del tipo? Porque suena a eso. 120 km/h en el túnel persiguiendo a una moto y después dice 'hagan de mí lo que quieran'. Impresionante.
Para nada lo defiendo, aclaro los datos para que el debate sea serio. Igual coincido: lo que hizo fue imperdonable.
La mamá del acusado pidiendo perdón en lugar del hijo... Eso dice todo. Criaste a alguien que no puede hacerse cargo de sus actos. Doble tragedia.
Fuerza Diego García. Ese hombre es un ejemplo de templanza. Ir solo a Rosario, declarar, aguantar todo eso... Por sus hijas. Que se haga justicia.
Y la nena que sobrevivió quedó en Córdoba. Imaginate el trauma que tiene. Esto no termina con el veredicto, esa familia va a cargar con esto toda la vida.