El Sindicato Trabajadores Viales y Afines (STVyARA) se manifestó en alerta ante la evaluación oficial para incorporar 26 nuevos tramos de rutas nacionales al sistema de concesiones privadas.
Desde el gremio calificaron el proceso como un “ruticidio” y acusaron al Poder Ejecutivo de ejecutar un “vaciamiento deliberado de Vialidad Nacional” para justificar la privatización y el cobro de peajes en más de 9.000 kilómetros de la Red Vial Nacional.
Según documentación oficial reconstruida por el sindicato, entre 2024 y mayo de 2026 se recaudaron $1.503.252 millones destinados por ley a la infraestructura vial. De ese total, solo se ejecutaron $394.406 millones en obras.
Así, al 31 de mayo de 2026, más de $1 billón de pesos permanecían inmovilizados en plazos fijos y títulos públicos. Posteriormente, el propio Ejecutivo admitió que parte de esos recursos eran administrados por el Ministerio de Economía para sostener el equilibrio fiscal.
La titular del gremio, Graciela Aleñá, cuestionó: “¿Cómo puede afirmarse que no existen recursos para mantener las rutas, mientras más de un billón de pesos recaudados para el sistema vial permanece fuera del asfalto?”
El comunicado de STVyARA expone una paradoja: mientras se le asigna a Vialidad Nacional la responsabilidad legal de auditar y controlar miles de kilómetros concesionados, se aprueba un segundo programa de retiros voluntarios para achicar su dotación. “No se puede exigir más control con menos Vialidad”, advirtió Aleñá.
El gremio rechazó que la infraestructura vial sea evaluada bajo criterios de rentabilidad económica privada. Aleñá manifestó: “No aceptamos que primero se desfinancie, después se paralice, posteriormente se reduzca personal y finalmente se utilice el deterioro resultante como argumento para retirar al Estado”.
La denuncia del STVyARA vuelve a poner en el centro del debate la relación entre financiamiento vial, control estatal y concesiones privadas. El gremio sostiene que el deterioro de las rutas no puede usarse como argumento para justificar la salida del Estado del sistema.
El planteo del sindicato también pone el foco en el equilibrio fiscal y en el destino de los recursos que, según la documentación citada, quedaron fuera de la ejecución de obras. Para el gremio, la administración de esos fondos por el Ministerio de Economía contradice la afirmación de falta de recursos para el mantenimiento vial.
En este escenario, la discusión por las concesiones privadas y los peajes se vuelve central para entender el futuro de la Red Vial Nacional. El STVyARA reclama que el Estado mantenga capacidad técnica, presupuestaria y de control sobre la infraestructura que hoy administra.
El gremio también subraya la importancia de la auditoría y control de Vialidad Nacional y de una definición clara sobre el destino de los fondos viales. Para el STVyARA, la transparencia en la administración de la Red Vial Nacional es clave para evitar que el deterioro se convierta en un argumento de privatización.

Comentarios (7)
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Me preocupa que se hable de falta de recursos cuando el propio gremio muestra que había más de un billón en plazos fijos. Si eso es así, la discusión por peajes no puede ser solo de eficiencia.
No estoy de acuerdo con todo el gremio, pero el dato de $1.503.252 millones recaudados y solo $394.406 ejecutados es fuerte. Hay que explicar a dónde fue el resto.
La frase de Graciela Aleñá es clara: no se puede exigir más control con menos Vialidad. Si se privatiza, que al menos se sepa cuánto se cobra y cuánto se invierte.
Coincido con la denuncia. No se puede achicar Vialidad y después decir que no puede controlar las concesiones. El control estatal también es parte del servicio.
A mí me parece que si el Estado no puede administrar, mejor que entre el privado. Pero sí, con control real y no con Vialidad vaciada.
Como siempre, primero se deja caer la ruta y después aparece el peaje. Ojalá se audite todo antes de privatizar.
Respuesta a Rosarino indignado: no es 'como siempre'. Hay que ver la documentación oficial que reconstruyó el sindicato. Si el dinero estaba para infraestructura, el debate es serio.