La sentencia llegó después de una irrupción a la fuerza en una casa humilde de Villa Gobernador Gálvez. Fabián Ernesto Ruiz, de 38 años, fue matado a tiros en la puerta cuando intentó impedir el ingreso de los atacantes.
El crimen no quedó aislado. Seis días antes, en la misma cuadra, otro hombre había sido baleado y logró sobrevivir a graves heridas. Los dos casos tuvieron un único acusado en común: Nicolás David Flores.
Este jueves, Flores fue condenado a prisión perpetua por el asesinato. La Justicia lo absolvió por la tentativa previa. Esa fue la línea que separó dos episodios ocurridos en la misma cuadra.
La diferencia entre una condena y una absolución no es un detalle menor. En el primer caso, la muerte de Ruiz quedó consumada. En el segundo, la víctima se salvó y Flores fue absuelto.
¿Qué pasó en esa casa? La irrupción a la fuerza. Ruiz apareció en la puerta y trató de impedir el ingreso. Ahí lo mataron a tiros. El episodio se centra en la irrupción, la puerta y los disparos.
Lo que pesa en el relato es la cercanía. Fue una vivienda, una puerta, una cuadra. Seis días antes, otro hombre había sido baleado en la misma cuadra y sobrevivió a graves heridas.
Para la zona, la condena puede leerse como una respuesta judicial. Para el otro herido, la absolución deja una pregunta incómoda: ¿por qué no se pudo condenar por el intento?
La violencia no se mide solo por la cantidad de balas. Se mide por la repetición. Una cuadra, dos episodios, un acusado común. En Rosario, la sentencia llega después de los disparos.
La condena por el homicidio de Ruiz es el punto más duro del fallo. Flores fue condenado a prisión perpetua por el asesinato. Pero la tentativa previa obliga a mirar el otro lado: el mismo acusado, la misma cuadra, seis días antes, y un hombre que quedó herido de gravedad.
En la zona, la memoria no se borra con una sentencia. Queda la puerta donde mataron a Ruiz, la cuadra donde otro hombre fue baleado, y la condena por el asesinato junto a la absolución por la tentativa.
El dato central es simple: un hombre murió a tiros en la puerta de una casa humilde. Seis días antes, otro hombre fue baleado en la misma cuadra. Y un único acusado en común terminó condenado a prisión perpetua por el asesinato y absuelto por la tentativa previa.

Comentarios (10)
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Me parece bien que lo condenen a perpetua por matar a tiros a Fabián en la puerta. Pero la absolución por la tentativa previa me deja una duda.
Coincido. La condena por el homicidio no borra lo que pasó seis días antes en la misma cuadra.
Que seis días antes otro hombre haya sido baleado en la misma cuadra no es un dato menor.
Totalmente. Dos episodios en la misma cuadra en seis días es demasiado.
¿Y el otro herido qué? Si lo absolvieron por la tentativa, la justicia quedó corta.
Eso mismo. Si no se pudo condenar por la tentativa, hay que entender por qué.
Ojalá que la sentencia sirva para que no vuelva a pasar en esa casa o en esa cuadra.
Me da bronca que un hombre de 38 años haya muerto en la puerta de una casa humilde.
La absolución por la tentativa previa me deja una pregunta: ¿qué prueba no alcanzó?
Esa pregunta es la que queda. La condena por el asesinato no cierra todo.