El consumo masivo en Argentina sigue sin encontrar piso. Las ventas en supermercados volvieron a caer en julio de 2026 y encadenaron así siete meses consecutivos de números negativos, según el informe difundido este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La contracción interanual fue del 2,1% en términos reales, mientras que frente a junio el retroceso mensual llegó al 0,7% en la serie desestacionalizada.
El panorama acumulado es aún más preocupante: en los primeros siete meses del año, las ventas reales en supermercados acumulan una baja del 2,7% respecto del mismo período de 2025. Mes a mes, el desglose revela una tendencia persistente: -1,2% en enero, -3,1% en febrero, -5,1% en marzo, -3,7% en abril, -0,7% en mayo, -3,1% en junio y -2,1% en julio. La leve mejora que habían exhibido los supermercados en abril y mayo no logró sostenerse.
En términos nominales, la facturación del sector alcanzó los $2,59 billones en julio, con un aumento del 25,8% interanual. Ese incremento, sin embargo, refleja la inflación acumulada y no una recuperación real del poder de compra. Entre los rubros con mayores subas nominales se destacaron carnes con el 39,5%, verdulería y frutería con el 30,6%, y bebidas con el 27,7%. En el otro extremo, indumentaria, calzado y textiles para el hogar apenas subieron un 8,5% nominal.
El dato más llamativo del informe es la divergencia entre canales. Mientras los supermercados retroceden, los centros de compras mostraron resultados positivos en ambas mediciones: crecieron un 1,9% interanual y un 0,5% mensual. En los shoppings, la mayor parte de las ventas se concentró en indumentaria, calzado y accesorios deportivos, que representaron el 45,5% del total, seguidos por los patios de comidas con el 20,8% y electrónica con el 7,8%. Este comportamiento sugiere que el consumo de sectores medios y altos muestra mayor resiliencia que el consumo popular.
Los autoservicios mayoristas también ofrecieron una señal mixta. Si bien cayeron un 1,1% interanual, registraron una recuperación mensual del 1,2% en la serie desestacionalizada. Es el sexto mes consecutivo de caída interanual para el sector, que facturó $401.070 millones a precios corrientes, un 26,3% más que en julio de 2025. El ticket promedio llegó a $47.535, con un incremento nominal del 31,8%.
El informe del Indec también reveló un dato que suele quedar en segundo plano: el empleo en el sector. En los supermercados, el personal ocupado fue de 95.383 personas, una baja interanual del 4,6%. En los mayoristas, las 12.915 personas ocupadas representan una caída del 7,3% respecto de un año atrás. La contracción del empleo en el comercio minorista es una señal adicional de ajuste estructural en el sector.
En cuanto a las formas de pago en supermercados, las tarjetas de crédito mantuvieron su liderazgo con operaciones por $1,08 billones y una participación del 41,9% del total. Las tarjetas de débito representaron el 25,9% y el efectivo, el 16,6%. El dato más dinámico fue el de transferencias y pagos por QR, que alcanzaron el 15,6% del total con un crecimiento nominal interanual del 63,8%, lo que refleja la acelerada digitalización de los medios de pago en Argentina.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco son alentadoras. Según la consultora especializada Scentia, las ventas en volumen de agosto cayeron un 1,5% interanual y un 0,7% respecto de julio, lo que eleva el acumulado de los primeros ocho meses del año a una contracción del 2,7%. El consumo masivo, motor histórico de la economía argentina, sigue buscando señales claras de recuperación.
Con información de: Rosario3, La Capital, La Nación.

Comentarios (15)
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Y encima dicen que la economía se está recuperando. Siete meses seguidos cayendo en supermercados no es una recuperación, es una agonía. La gente no llega a fin de mes y los números lo confirman.
Lo que me llama la atención es que los shoppings crecen mientras los súper caen. Eso dice todo: los que tienen plata gastan, los que no, se aprietan el cinturón.
El QR creciendo 63% es lo único positivo que veo en toda la nota. Al menos la digitalización avanza, aunque sea para comprar menos cosas.
Hay que entender que esto es el resultado de años de populismo que destruyó el poder adquisitivo. El ajuste duele, pero era necesario para sanear la economía. No se puede gastar lo que no tenés.
¿Sanear la economía? Jaja. El que paga el ajuste siempre es el mismo: el laburante. Los empresarios y los que van al shopping no sienten nada.
Lucho, el laburante también pagaba el impuesto inflacionario del gobierno anterior. Nadie te regalaba nada, solo te robaban con la inflación. Al menos ahora hay un horizonte.
Lo del empleo me preocupa más que las ventas. Casi 5% menos de trabajadores en supermercados y 7% menos en mayoristas. Esa gente no aparece en ningún titular.
Tengo un autoservicio mayorista y puedo confirmar que junio fue un desastre. Julio mejoró un poco, pero nada para festejar. Los clientes compran lo justo y necesario.
Yo dejé de ir al súper y empecé a ir al mayorista para estirar la plata. Supongo que no soy la única y por eso los números son distintos entre canales.
El dato de las carnes subiendo casi 40% nominal lo dice todo. ¿Qué recuperación? La gente come menos y peor.
Igual hay que ver el contexto: venimos de años donde el consumo estaba artificialmente inflado con subsidios y emisión. Algo de corrección era inevitable. No me gusta, pero es la realidad.
Silvia, ¿artificialmente inflado? Mi sueldo no alcanzaba antes y tampoco alcanza ahora. No sé qué inflación artificial vivías vos.
agosto también cayó según la nota. O sea que julio no fue un piso, fue otro escalón para abajo. Cuándo para esto?
Lo más interesante del informe es la divergencia entre canales. Shoppings arriba, súper abajo. Eso refleja una economía K-shaped: los sectores altos se recuperan, los bajos no. Es un problema estructural que ningún gobierno ha resuelto.