El consumo minorista de las pymes mostró en septiembre una recuperación interanual marginal, con una suba de 0,3%, pero una caída mensual de 1,2% frente a agosto, según el relevamiento de Came.
En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes registró una baja en el consumo del 1,2% en el noveno mes del año respecto de agosto. El dato marca el segundo avance del año, que se suma al de junio (0,9%), cuando se cortó con más de un año de contracción.
La última medición interanual positiva fue en abril de 2025 (+3,7%), que luego fue sucedida por 13 meses seguidos de retroceso. En lo que va del año, la retracción acumulada de las ventas minoristas pymes es del 2,1%.
Desde CAME explicaron que el freno intermensual de septiembre frente a agosto respondió a la finalización de los picos de ventas festivos y escolares del octavo mes, junto con la pérdida de dinamismo en los ingresos disponibles de los hogares y los límites en el endeudamiento con tarjetas.
Si bien el cambio de estación impulsó consultas y operaciones específicas vinculadas a la primavera, las familias mantuvieron una marcada cautela presupuestaria, concentrando sus desembolsos en reposiciones necesarias y postergando consumos de mayor envergadura.
El informe detalla que el comportamiento comercial de septiembre estuvo marcado por la convivencia entre una recuperación interanual marginal y la persistencia de una demanda fragmentada, orientada esencialmente a compras cotidianas y de bajo valor.
Al analizar el balance sobre la evolución interanual de los comercios, el 50,2% de los dueños consultados por CAME indicó que su nivel de actividad se mantuvo en relación con el mismo período del año previo. Esa respuesta mostró una suba de 2,8 puntos porcentuales frente al 47,4% registrado en agosto.
Simultáneamente, el porcentaje que manifestó un retroceso en las condiciones de su actividad descendió al 44,3%, con una baja de 2,2 puntos porcentuales frente a la medición previa.
La proporción de firmas que logró una evolución favorable se situó en el 5,6%, con una contracción marginal de 0,5 puntos porcentuales en el período.
Respecto de las expectativas para los próximos 12 meses, el 44,1% de los consultados anticipa que el desempeño de su firma permanecerá constante, reflejando un alza leve de 0,2 puntos porcentuales frente al informe de agosto.
A su vez, un 41,8% de las respuestas proyectó un panorama futuro más favorable, con una disminución de 1 punto porcentual respecto al mes anterior, mientras que el 14,1% restante prevé un empeoramiento.
En lo concerniente a realizar inversiones, el 55,7% de los comerciantes consideró que no es una etapa propicia, en tanto que un 31% no fijó postura y un 13,4% avaló la concreción de nuevos desembolsos de capital.
Por otra parte, durante septiembre se detectó que las ventas online realizadas por los comercios con local a la calle registraron un incremento interanual del 19,4% y una suba intermensual del 8,7%.
El cuadro general muestra un consumo que se sostiene por compras de reposición, con una cautela presupuestaria que limita los desembolsos de mayor envergadura y una demanda fragmentada que todavía no logra consolidar una recuperación más amplia.
Con informacion de: Conclusion, Rosario3.

Comentarios (10)
Deja tu comentario
El dato de ventas online del 19,4% interanual muestra que la demanda no desaparece, pero se mueve a canales digitales.
Pero si la caída mensual es de 1,2% y el acumulado es -2,1%, no es una recuperación plena.
No es bronca, es crédito: Came menciona límites en tarjetas y pérdida de dinamismo en ingresos.
La cautela presupuestaria y la demanda fragmentada explican por qué solo crecen compras de reposición.
Con ingresos así, postergar consumos de mayor envergadura es lo lógico.
Al menos el 41,8% de pymes ve un panorama más favorable, aunque 55,7% no quiere invertir.
Esperemos que el cambio de estación y la primavera no sean solo consultas, sino ventas sostenidas.
El 50,2% que dice que la actividad se mantuvo es un dato importante: no todos están en retroceso.
Me preocupa que 14,1% prevé empeoramiento y 55,7% no ve etapa propicia para invertir.
El informe es claro: demanda fragmentada, compras cotidianas y de bajo valor.