La Legislatura de Santa Fe sancionó definitivamente una ley de seguridad ciudadana que habilita a la Policía provincial a pedir el código IMEI de celulares y otros dispositivos en controles aleatorios en la vía pública. La norma obtuvo aprobación unánime en el Senado después de las modificaciones impulsadas por la Cámara de Diputados.
El objetivo central es atacar el circuito de comercialización de teléfonos robados e identificar con mayor rapidez los equipos de origen ilícito. Para eso, los efectivos podrán realizar consultas sin necesidad de una investigación judicial en curso, sin una sospecha concreta sobre la persona ni una orden judicial previa.
La habilitación alcanza a celulares y otros dispositivos tecnológicos. El control será aleatorio y en la vía pública, con el objetivo de verificar la procedencia del equipo.
El procedimiento se limita a la verificación del IMEI (International Mobile Equipment Identity), un número identificador único de 15 dígitos que permite comprobar en tiempo real si el teléfono tiene pedido de secuestro o denuncias por robo o sustracción. El texto subraya que se trata de un dato técnico del hardware.
El límite es central: el IMEI identifica el equipo, no el contenido. Por eso, el requerimiento del código no faculta a las fuerzas de seguridad a revisar conversaciones, fotografías, correos o aplicaciones. La norma protege así el contenido privado mientras habilita el control de procedencia del dispositivo.
Si el sistema detecta irregularidades en el registro del dispositivo o si el ciudadano manifiesta una negativa injustificada a exhibir el identificador, los agentes podrán realizar una requisa y ordenar el secuestro preventivo del equipo. En ese caso, la Policía deberá comunicar de inmediato la medida al Ministerio Público de la Acusación.
Desde el ámbito legislativo aclararon que el secuestro preventivo es una medida cautelar, no un decomiso definitivo, y que por sí solo no implica una imputación penal contra el poseedor del aparato. La distinción resulta central para evitar que un control de calle se convierta en una sanción automática.
Para colaborar con los controles o verificar preventivamente el estado del propio equipo, cualquier usuario puede obtener el código IMEI marcando *#06# en la aplicación de llamadas. La serie numérica también suele figurar en la caja original, en la bandeja del chip SIM o dentro del menú de configuración del sistema operativo.
El debate legislativo comenzó en septiembre con posturas encontradas y severos cuestionamientos de la oposición a la redacción original. Los ajustes aprobados en la Cámara de Diputados permitieron destrabar el proyecto y lograr el respaldo unánime de todas las bancadas en su retorno al Senado.
La ley no se limita a los operativos callejeros. También introduce un paquete de exigencias para los establecimientos comerciales: registro, trazabilidad y acreditación de procedencia para locales que compren, vendan, permuten o reparen dispositivos tecnológicos usados. Con ese esquema, la norma busca reducir la oferta en los mercados ilegales de la provincia.
Con información de: El Ciudadano sobre la norma de Santa Fe.

Comentarios (11)
Deja tu comentario
Bien que se ataque la venta de celulares robados. La trazabilidad en los locales de usados es lo que falta.
Banco la parte de los comercios. Si no hay registro, el mercado negro sigue ganando.
Me preocupa que pidan el IMEI sin sospecha concreta. ¿Y si no lo sé de memoria? El código no está siempre a la vista.
Con *#06# sale en dos segundos, no es un examen. Lo que falta es que no lo usen para molestar.
Igual, dos segundos en teoría. En la práctica, un control puede convertirse en una demora.
Sin orden judicial y sin sospecha concreta es demasiado amplio. Hay que ver cómo se aplica en la calle.
Al menos aclararon que no pueden revisar fotos ni chats. Eso es un límite importante.
El secuestro preventivo no es decomiso, pero igual hay que tener el IMEI a mano. Yo lo anoté.
En el sur ya saben cómo se hacen los controles. Esto puede ser otro filtro arbitrario.
No lo generalices. Si el IMEI está limpio, el control debería ser rápido.
Que se exija registro a los locales de usados es clave. Ahí se mueve la mercadería robada.