En la madrugada de este sábado, dos disparos se mezclaron con el paso de un tren en la zona norte de Rosario y dejaron un saldo fatal en barrio Industrial.
Un hombre de 37 años cayó muerto con dos impactos de bala en calle San Gerónimo, entre Carrasco y Juan José Paso.
El crimen ocurrió alrededor de las 3. Cerca de la víctima estaba su pareja, vecina del lugar, quien fue la primera en llamar al 911.
La mujer declaró a la Policía que, desde su casa, escuchó dos detonaciones justo cuando pasaba un tren, porque las vías del ferrocarril están a escasos metros.
Según su relato, enseguida ingresó a la vivienda su pareja, le dijo a gritos que lo habían herido y luego se desplomó inconsciente.
Tras el aviso, llegó personal del Comando Radioeléctrico y un médico del Sies constató la muerte de Ramón Eduardo Gauna.
El cuerpo presentaba las marcas de dos impactos y la policía levantó de la calle dos casquillos calibre 9 milímetros.
El relato de la mujer es el eje de lo que se sabe: dos detonaciones, un tren que pasaba, un hombre que entró herido y un desplome que no dejó margen. Todo ocurrió en un tramo donde las vías del ferrocarril pasan a pocos metros de las casas.
La investigación todavía no da nombres de autores ni móviles. Lo que sí hay es una escena que quedó marcada por el ruido: el del tren y el de las balas.
La pregunta que incomoda es simple: ¿por qué un hombre de 37 años terminó con dos impactos de bala en una calle de la zona norte? La respuesta, por ahora, sigue en el aire.
El aviso al 911 y la llegada del Comando Radioeléctrico marcaron el primer tramo de la noche. Después, el médico del Sies confirmó lo que la mujer ya había visto: su pareja estaba herida y no sobrevivió.
La calle San Gerónimo, entre Carrasco y Juan José Paso, quedó como el punto exacto de un hecho que todavía no tiene nombre. La investigación debe definir los móviles del crimen y a los autores.
La escena, a metros de las vías, vuelve a poner sobre la mesa la pregunta que nadie puede responder todavía: ¿quién disparó en barrio Industrial y por qué?
Hasta ahora, la investigación solo tiene un dato duro: dos casquillos en la calle y un hombre de 37 años sin vida. El resto, silencio.
La pareja de la víctima, que vivía cerca y escuchó todo desde su casa, se convirtió en la primera testigo. Su relato marca el punto de partida de un caso que todavía no tiene responsables.
La policía ya trabaja con la búsqueda de los autores y con los móviles del crimen. La comisaría 12º, con jurisdicción en la zona, lleva las primeras actuaciones.
Con información de: El Ciudadano, fuente principal.

Comentarios (10)
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Me da bronca que un hombre de 37 años termine así en una calle de barrio Industrial. La zona norte necesita más presencia policial.
La parte del tren y los disparos me deja helada. A metros de las vías, imagino el miedo de la mujer.
¿Y los casquillos? Si son calibre 9, la policía debería tener algo para seguir la pista. No puede quedar solo en la comisaría 12º.
Coincido con El Pipa, pero también hay que esperar la investigación. No conviene armar hipótesis sin datos.
No es armar hipótesis, es exigir que investiguen. En Rosario ya estamos cansados de que estos hechos queden en el aire.
Barrio Industrial y zona norte otra vez. La inseguridad no da tregua y la gente vive con miedo.
Ojalá la comisaría 12º pueda resolver rápido. Dos disparos y dos casquillos, no es poca cosa.
Me parece bien que la nota marque lo que se sabe y lo que no. No conviene inventar culpables.
Con Ana, pero también con Diego: la investigación tiene que ser seria y no un trámite.
La mujer que escuchó todo desde su casa y vio entrar a su pareja herida merece todo el apoyo. Es un golpe fuerte.