El Senado de Paraguay aprobó por unanimidad la destitución de Santiago Peña, con 44 votos a favor, y lo declaró culpable de mal desempeño. Minutos después, el Ministerio Público Fiscal ordenó su detención y dispuso que cumpla prisión domiciliaria hasta ser puesto a disposición de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción.
Peña había presentado su renuncia el jueves, tras el colapso de Ueno Bank, entidad con la que mantuvo vínculos comerciales en el pasado. En un comunicado en X, escribió: “Me despido con gratitud” y sostuvo: “Presenté mi renuncia para evitar más daño al país”. El Congreso no aceptó la dimisión y avanzó con el juicio político.
La Fiscalía acusó al expresidente de lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio. Su abogado, Ricardo Preda, confirmó la orden de detención y afirmó: “Se va a someter a esta como cualquier ciudadano”. El letrado indicó que estaba junto al exmandatario, quien le pidió encargarse de las declaraciones.
El nuevo presidente, Pedro Alliana, juró en el Congreso y pidió “templanza para decidir” y “humildad para no olvidar nunca que el primer deber de un gobernante es mirar la suerte de los más desfavorecidos”. También afirmó: “En este periodo ya se hizo suficiente en el exterior. Pido trabajar que en los territorios de la patria sea la absoluta prioridad”.
El escándalo financiero se originó por el cierre de Ueno Bank, que dejó a casi tres millones de ahorristas sin poder acceder a sus depósitos. El Banco Central de Paraguay informó que el proceso de pago de anticipos de garantía a los depositantes comenzó el jueves por la tarde, según José Maciel, director de la Unidad Administradora del Fondo de Garantía de Depósitos.
Durante la sesión, el senador Rafael Filizzola señaló que Ueno fue creado en un mes, luego de operar como financiera, y que se direccionaron fondos públicos del Instituto de Previsión Social, de Itaipú y de otras instituciones del Estado hacia la entidad. Afirmó que todos los directivos dependían del presidente de la República y calificó el caso como uno de los escándalos de corrupción más grandes desde el retorno de la democracia.
La defensa de Peña, representada por Adolfo Ferreiro y Ricardo Preda, alegó que el juicio político era nulo desde que el presidente presentó renuncia. También sostuvo que el libelo acusatorio contenía recortes de periódicos y publicaciones de audios, y que no se podía destituir a un mandatario por esas vías.
Además de Peña, la Fiscalía ordenó la detención del expresidente del Banco Central paraguayo, Carlos Carvallo, citado también como Carlos Cavallo en una de las fuentes, quien deberá guardar detención en las dependencias que determine la Comandancia de la Policía Nacional. La investigación penal avanza mientras el expresidente espera su primera declaración en la Fiscalía.
Tras la destitución, hubo emoción y festejos entre los manifestantes que por días esperaron por el alejamiento definitivo del ahora expresidente. Según el Ministerio Público, Peña deberá permanecer detenido en su domicilio hasta ser puesto a disposición del Ministerio Público, en la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción. Su primera declaración en la Fiscalía está prevista para el viernes, a las 11.
Con informacion de: La Nación, Conclusion y La Capital.

Comentarios (10)
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Destituir y detener al presidente por un banco que se armó en un mes es una señal fuerte. Ojalá no quede en una foto.
No es una señal, es la consecuencia de meter fondos públicos en un banco privado. La justicia hizo lo suyo.
¿Y vos creés que la justicia paraguaya no se va a cansar? En Argentina también hay casos que se enfrían.
Lo de los casi tres millones de ahorristas es lo que más me preocupa. Ojalá el Banco Central pueda devolver los anticipos rápido.
Los anticipos no son todo el depósito, pero al menos es un alivio para mucha gente.
Alliana tiene que ser muy duro con la justicia, no puede quedar en una foto. Si no, el país sigue igual.
De acuerdo, pero también hay que ver si Alliana tiene bancada para investigar a fondo. Sin apoyo político, se traba.
Me parece bien que Peña declare como cualquier ciudadano. Si es culpable, que lo procesen; si no, que lo aclaren.
El discurso de Alliana suena bonito, pero hay que ver si prioriza a los desfavorecidos y no a los lobbies.
Qué raro que el Senado lo haya votado por unanimidad. Hasta la oposición debió estar harta.