A las 6 de la mañana, los trabajadores de Villa Constitución encontraron las puertas cerradas. En el turno de las 7, la escena se repitió: sin acceso, sin diálogo y con los vehículos retirados del predio.
El Sindicato de Empleados de Comercio confirmó este viernes más de 80 despidos en Gentec y Plantium. Los telegramas llegaron mientras las autoridades de las empresas seguían reunidas con representantes gremiales y empleados.
La compañía, fundada en 2002, desarrollaba agricultura de precisión: pilotos automáticos, monitores multifunción, sistemas de guiado, dosificadores para siembra inteligente y un robot agrícola autónomo.
También comercializaba la tecnología ocuWeed, con inteligencia artificial y cámaras para reducir hasta un 95% el uso de herbicidas. Su base fabril estaba en Villa Constitución y tenía un centro de Investigación y Desarrollo en Rosario.
No era una fábrica cualquiera. El grupo desarrollaba tecnología agrícola de punta a punta, con un robot autónomo y sistemas de siembra inteligente. Con base fabril en Villa Constitución y un centro de Investigación y Desarrollo en Rosario, la compañía intentaba vender conocimiento, no solo insumos.
El grupo empresario comunicó que concretaría más de 80 despidos y confirmó el cierre “temporario” de las instalaciones. La palabra quedó flotando en el predio: ¿temporario para quién, y hasta cuándo?
La escena del viernes no fue un despido más. Los empleados entraron a trabajar y encontraron puertas cerradas, vehículos retirados y una negativa inicial a dialogar. En dos turnos, a las 6 y a las 7, la incertidumbre se volvió concreta: los telegramas ya estaban en camino.
La crisis de Gentec y Plantium se arrastra desde hace más de un año y ya había generado preocupación por la continuidad de las fuentes laborales. En septiembre, Fulvio Monti, secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio, había señalado que las empresas negociaban con un posible inversor para intentar superar las dificultades económicas.
El dato no es menor: en septiembre, Fulvio Monti había advertido que las empresas negociaban con un posible inversor. Eso daba a entender que la salida se buscaba antes de llegar al cierre. Hoy, la pregunta es si esa negociación existió, por qué no alcanzó y qué papel jugó en la decisión final.
El cierre “temporario” suena a promesa, pero para más de 80 trabajadores es una pérdida inmediata. En un sector que se jacta de ser moderno, el golpe llega donde más duele: en el sueldo, en la casa y en la confianza de una comunidad que apostó al agro tecnológico.

Comentarios (8)
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Ojalá el inversor que mencionó Monti aparezca y no quede en el aire. Ocho años en el agro y nunca vi un cierre así.
¿Un inversor? Ya pasó un año con la crisis. Si había negociación, ¿por qué el cierre fue con las puertas cerradas?
No es que no haya inversor, es que el grupo no quiso dialogar. Los empleados lo cuentan: primero cerraron y retiraron los autos.
Me duele por los 80. En Villa Constitución cada trabajo es un sueldo que sostiene a una familia entera.
El 95% de reducción de herbicidas era un dato fuerte. Ahora la pregunta es qué pasa con los 80 despidos.
Que sea temporario, pero que no sea una promesa más. Los trabajadores necesitan certezas.
Bancá a los compañeros. En el sur se siente fuerte el golpe.