La corredora inmobiliaria rosarina Mariana Ortigala, quien supo estar bajo el régimen de testigo protegida, terminó del otro lado de la ley: fue condenada a cinco años y cuatro meses de prisión efectiva por su participación en una serie de extorsiones y una maniobra para apropiarse de una propiedad en la localidad de Funes.
La sentencia fue acordada mediante un juicio abreviado y homologada por el juez penal Lisandro Artacho en el Centro de Justicia Penal de Rosario, el principal complejo judicial de la ciudad ubicado en el macrocentro.
Según lo establecido en el proceso, Ortigala participó en extorsiones contra el dueño de una cadena de agencias de lotería, además de protagonizar una maniobra fraudulenta orientada a quedarse con un chalet en Funes, municipio del Gran Rosario conocido por sus barrios privados y propiedades de alto valor.
El caso de Ortigala tiene una particularidad que lo vuelve especialmente llamativo: la imputada había sido incorporada al sistema de testigos protegidos, un mecanismo previsto para quienes colaboran con la Justicia aportando información sobre organizaciones criminales. Sin embargo, lejos de alejarse del mundo delictivo, continuó vinculada a la estructura de Los Monos, la banda narcocriminal más poderosa de Rosario, cuyo desmantelamiento parcial fue uno de los hitos judiciales más importantes de la última década en la ciudad.
La figura del juicio abreviado implica que la acusada reconoció su responsabilidad en los hechos a cambio de una pena negociada con el Ministerio Público de la Acusación, evitando así un debate oral completo. La condena a más de cinco años de prisión efectiva significa que Ortigala deberá cumplir la pena en un establecimiento penitenciario, sin posibilidad de ejecución condicional.
El caso pone en evidencia las complejidades del sistema de protección de testigos cuando los colaboradores mantienen lazos con las mismas organizaciones sobre las que supuestamente brindan información. Para los sectores que trabajan en la prevención del delito organizado en Rosario, este tipo de situaciones plantea interrogantes sobre los controles que se ejercen sobre quienes ingresan a esos programas.
La condena se inscribe en un proceso más amplio de causas judiciales vinculadas al clan Cantero y su entorno, que desde el encarcelamiento de los principales referentes de Los Monos continúa generando ramificaciones en los tribunales rosarinos. La Justicia santafesina acumula decenas de expedientes relacionados con la banda, que en su momento controló el narcotráfico en amplias zonas del sur y oeste de la ciudad.

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Testigo protegida y seguía en la misma. Increíble. ¿Y cuántos más habrá en ese programa haciendo exactamente lo mismo?
Justa la condena. Que se pudra adentro.
Cinco años y cuatro meses por extorsión y fraude inmobiliario me parece poco. En otros países eso te cae el doble.
Lo que me llama la atención es que estuvo en el programa de testigos protegidos. ¿Nadie la controlaba? ¿Nadie veía con quién seguía juntándose?
El sistema de testigos protegidos en Rosario es un chiste. Sirve para que algunos se salven y sigan operando tranquilos.
No seamos tan rápidos para tirar todo por la borda. El programa de testigos protegidos ayudó a meter presos a los Cantero. Que haya casos como este no invalida todo el sistema.
Yo conozco a alguien que tuvo una agencia de lotería en el oeste y pasó cosas parecidas. Esto es más común de lo que se cree y la gente no denuncia por miedo.
Cinco años con juicio abreviado... reconoció todo y le bajaron la pena. Igual va a cumplir efectiva, algo es algo.
Lo del chalet en Funes es lo que más me indigna. Se quería quedar con la propiedad de otra persona. Una caradura total.
y los monos siguen teniendo gente afuera haciendo de las suyas, esto es la punta del iceberg nomas
Bien por la Justicia. Que se haga cumplir la condena y que no salga antes por buena conducta o algún beneficio.
Acá en el barrio sabemos quiénes son los que siguen operando. La Justicia llega tarde y a cuentagotas.