Lo que encontraron adentro de esas casas dice mucho sobre el estado de la calle en Rosario y Villa Gobernador Gálvez: siete armas de fuego, más de 350 municiones, decenas de envoltorios de droga y 31 teléfonos celulares. Todo en el marco de 16 allanamientos simultáneos ejecutados este fin de semana por la Policía de Investigaciones.
La operación estuvo a cargo de la Brigada UVAL, dependiente del Departamento Operativo de Investigaciones Región 2, con apoyo de distintas brigadas de la PDI y grupos de irrupción de la Policía de Santa Fe. Los procedimientos se desplegaron en varios barrios del sur rosarino y de la localidad vecina: Las Flores, La Carne, La Paloma y La Rivera, zonas que desde hace años aparecen en los partes policiales como territorios en disputa.
El objetivo declarado de la investigación es desarticular distintos niveles de estructuras delictivas con vínculos confirmados a organizaciones criminales de peso: Los Monos, Los Menores y la organización liderada por Esteban Alvarado. Pero acá hay un detalle que vale la pena subrayar: los allanamientos no apuntaron a los jefes, sino a los eslabones más bajos de la cadena, los que salen a la calle a hacer el trabajo sucio. Los que disparan, los que intimidan, los que mueren primero.
El arsenal secuestrado habla por sí solo. Entre las armas incautadas hay pistolas calibre .25, 9 milímetros, .380 y .45, y revólveres .32 y .38. No son juguetes. Son las mismas calibres que aparecen en las escenas de los homicidios que investiga la Fiscalía de Violencias Altamente Lesivas, a cargo del fiscal Franco Miatello, quien conduce la investigación junto a la Fiscalía de Menores.
En uno de los domicilios allanados se hallaron 35 envoltorios con material vegetal de similares características a la marihuana y 13 envoltorios con una sustancia similar a la cocaína. Todo fue remitido a la unidad especializada en Microtráfico para los análisis correspondientes. El combo armamento-droga-celulares es el patrón clásico de los puntos de venta y logística de estas organizaciones.
En cuanto a los detenidos: fue apresado Alexis Maximiliano B., de 28 años, cuya identidad completa no fue divulgada por la justicia. En otro de los procedimientos fue aprehendida una adolescente de 16 años, con intervención de la Fiscalía de Menores. Otras dos menores que se encontraban en el domicilio quedaron al cuidado de una familiar. Que haya menores en el medio de todo esto no es una novedad, pero tampoco debería naturalizarse.
¿Cuánto impacto real tienen estos operativos sobre las estructuras que dicen combatir? Es la pregunta que se repite cada vez que la PDI anuncia un procedimiento de este tipo. Los niveles inferiores son reemplazables en horas. La diferencia la hacen las investigaciones que llegan más arriba, y eso depende de la continuidad judicial y política que se le dé al expediente. La investigación, según informaron fuentes oficiales, continúa.
Por ahora, los elementos secuestrados quedaron a disposición de la Justicia para las pericias correspondientes. Rosario sigue contando armas en lugar de contarlas como algo del pasado.

Comentarios (13)
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Siete armas y 350 balas en 16 casas. Y después nos preguntamos por qué hay tantos muertos en el sur. Esto es la punta del iceberg, lo que está abajo nadie lo quiere ver.
Bien por la PDI, pero seamos honestos: mañana esos puestos ya los cubrieron con otros pibes. Sin ir a los jefes no cambia nada.
Algo es algo. Por lo menos sacan armas de circulación. Cada pistola que no está en la calle es una vida que se salva.
Marcelo, con todo respeto, eso lo decís vos. En Las Flores reponen el armamento en 48 horas. Lo saben todos los que vivimos cerca.
Lo que me parte el alma es la nena de 16 detenida. ¿Qué futuro le damos a esos chicos para que terminen metidos en esto?
La pregunta que nadie hace: ¿cuántos de estos procedimientos terminan en condena firme? Porque detener y soltar es un circo.
31 celulares secuestrados. Ahí está toda la información que necesitan para llegar a los de arriba. Ojalá la usen y no se pierda en un cajón.
Vivo en La Rivera y le juro que uno no sabe si alegrarse o tener más miedo después de estos operativos. A veces la represalia es peor.
Patricia tiene razón. Después de un allanamiento así el barrio queda en alerta máxima una semana. Los vecinos somos los que pagamos los platos rotos.
Hay que reconocerle a Miatello que viene siendo constante con estas investigaciones. No es el primero operativo grande que lleva adelante en estos barrios.
Constante sí, pero Los Monos siguen operando. Algo no está cerrando en la estrategia.
Lo de la adolescente de 16 años me preocupa mucho. ¿Dónde estaba el Estado antes de que llegara a esa situación? La seguridad empieza mucho antes del allanamiento.
buen operativo, ojalá sigan así todos los fines de semana y no solo cuando sale en los diarios