Lo que parecía una desaparición más en el mapa de personas sin paradero conocido en Rosario acaba de tomar un rumbo distinto. A casi un mes de que Micaela Albornoz fuera vista por última vez, una señal concreta apareció a cientos de kilómetros: movimientos en su tarjeta de débito registrados en la ciudad de Córdoba.
La joven fue vista por última vez el 24 de junio cuando salió de su casa en el barrio Villa Manuelita, al noroeste de Rosario. Desde ese momento, su familia no volvió a tener contacto con ella. La denuncia se radicó y la búsqueda arrancó en la ciudad, pero las semanas pasaron sin novedades concretas.
Ahora, el dato de la tarjeta cambia el escenario. Si alguien usó ese débito en Córdoba, hay dos lecturas posibles: o Micaela está viva y se movilizó por voluntad propia, o alguien más tiene acceso a sus datos bancarios, lo que abriría una hipótesis mucho más oscura. Los investigadores, por el momento, no descartan ninguna de las dos.
¿Cuánto tiempo más puede pasar sin que aparezca una respuesta para la familia? Cada día que transcurre sin noticias es un día más de angustia para quienes la esperan en Villa Manuelita. Los casos de personas desaparecidas en Argentina tienen una estadística cruel: las primeras horas y los primeros días son los más críticos para encontrarlas con vida. Acá ya pasó casi un mes.
La investigación quedó en manos de la Justicia provincial de Santa Fe, aunque la pista cordobesa podría derivar en una coordinación con autoridades de esa provincia. En casos similares, la articulación entre fuerzas suele ser lenta y burocrática, algo que las familias viven como una segunda condena.
Por ahora, la familia de Micaela pide que cualquier persona que tenga información se comunique con las autoridades. La búsqueda, que parecía estancada, recuperó oxígeno con este dato. Pero una pista no es una respuesta, y Micaela todavía no apareció.

Comentarios (12)
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Dios mío, casi un mes y recién ahora aparece una pista. Espero que esté bien y que la encuentren pronto. La familia debe estar destrozada.
Un mes para rastrear una tarjeta de débito. UN MES. En este país la burocracia mata más que cualquier otra cosa. Vergüenza total.
Ojo, que la tarjeta haya tenido movimientos en Córdoba puede ser una señal positiva: puede significar que está viva y se fue por su cuenta. No todo tiene que ser lo peor.
Puede ser, Marcos, pero si se fue por su cuenta igual alguien debería haberla encontrado antes. El sistema de búsqueda es un desastre.
Vivo cerca de Villa Manuelita y nunca me enteré de esto. Por qué no se difundió más cuando desapareció? Eso es lo que no entiendo.
Exactamente lo mismo me pregunto yo. Los casos de mujeres desaparecidas en barrios populares tienen mucho menos cobertura que en otros lados. Es una realidad que duele.
A ver si ahora con la pista de Córdoba se mueven un poco más rápido. Ojalá aparezca bien.
Tengo una sobrina que desapareció hace dos años y todavía no sabemos nada. Estos casos necesitan más recursos, más personal, más todo. El Estado está ausente.
Si alguien la vio en Córdoba que avise. No cuesta nada hacer una llamada.
Lo de la tarjeta es clave. Los bancos tienen registro exacto de lugar, hora y comercio donde se usó. Si la Justicia pide esa info rápido, pueden ubicar dónde estuvo con bastante precisión.
Eso mismo digo yo, Sebastián. Con los datos del banco deberían poder triangular bastante bien. La pregunta es si la Justicia se mueve a tiempo o espera otro mes.
Fuerza para la familia. Que aparezca sana y salva. Nada más que eso importa ahora.