Lo que pasó en Empalme Graneros aquella tarde no se olvida fácil. Un nene de 11 años cayó muerto en medio de un tiroteo que no era para él, que no tenía nada que ver con las guerras de nadie, que solo estaba en el lugar equivocado porque vivía ahí, en ese barrio que el narcotráfico convirtió en campo de batalla. Ese nene era Máximo Jerez, y este lunes, tres años después, la Justicia rosarina finalmente se sentó a juzgar a los responsables.
El juicio oral arrancó este lunes 20 de julio en los tribunales de Rosario con cuatro imputados en el banquillo. Todos ellos enfrentan pedidos de prisión perpetua por parte de la fiscalía, la pena máxima que contempla el Código Penal argentino. El caso es uno de los más resonantes de los últimos años en la ciudad: no solo por la brutalidad del hecho en sí, sino por lo que desencadenó después.
Porque el asesinato de Máximo no quedó en el dolor de una familia. Encendió algo en el barrio. En las horas siguientes al crimen, vecinos de Empalme Graneros salieron a la calle con una bronca que ya no cabía adentro y atacaron lo que identificaron como búnkers de droga en la zona. Una pueblada espontánea, cruda, desesperada, que mostró hasta dónde había llegado el hartazgo de una comunidad acorralada entre balaceras y abandono estatal.
El caso Jerez se convirtió en símbolo de algo que Rosario viene discutiendo hace años sin resolver: la muerte de inocentes como daño colateral de disputas entre bandas narco. Chicos que no son objetivo de nadie pero que mueren igual, porque las balas no distinguen. Según datos del Observatorio de Seguridad Ciudadana, en los últimos años decenas de menores resultaron heridos o muertos en episodios vinculados al crimen organizado en el Gran Rosario.
¿Cuántos Máximos más tiene que poner la ciudad sobre la mesa para que algo cambie de verdad? La pregunta no es nueva. Pero el juicio que arrancó hoy la vuelve urgente.
Los cuatro acusados habrían participado del ataque a balazos que tenía como blanco a una banda rival en el barrio. Máximo quedó en la línea de fuego. El expediente reconstruye una escena que la fiscalía califica como homicidio agravado, lo que habilita el pedido de cadena perpetua para todos los imputados.
El debate oral se desarrollará en las próximas semanas ante el Tribunal Penal de Rosario. Se espera que declaren testigos clave, vecinos del barrio y peritos que reconstruyeron la trayectoria de los disparos. La familia de Máximo, que lleva tres años esperando este momento, estará presente en la sala.
Que la Justicia tarde tres años en llegar a juicio en un caso de estas características no es un dato menor. Es, en sí mismo, parte del problema. Mientras tanto, Empalme Graneros siguió siendo Empalme Graneros: un barrio que sobrevive como puede, con menos Estado del que necesita y más violencia de la que merece.
El juicio por el crimen de Máximo Jerez es una oportunidad para que la Justicia diga algo claro. Que matar a un nene de 11 años tiene consecuencias. Que no todo se diluye en el tiempo y en la impunidad. Rosario necesita escuchar esa sentencia.

Comentarios (14)
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Tres años para llegar a juicio. Tres años que esa familia vivió con ese dolor sin que nadie les diera una respuesta. La justicia en este país es una vergüenza, pero al menos llegó. Espero que los condenen a todos con perpetua.
Y mientras tanto Empalme Graneros sigue igual o peor. ¿Alguien del gobierno fue preso por el abandono del barrio? No. Solo van presos los de abajo.
Che, entiendo la bronca pero hay que dejar que la justicia haga su trabajo. Que haya juicio es un avance. No siempre llega ni esto.
¿Avance? Tres años para sentar a cuatro tipos en un banquillo mientras el barrio sigue lleno de búnkers. Qué avance ni avance, Marcelo.
Yo soy del barrio y lo que pasó ese día fue terrible. Los vecinos salieron porque no aguantaban más, no porque sean violentos. Nadie entiende lo que es vivir así hasta que lo vivís.
La pueblada de los vecinos fue lo más lógico del mundo. ¿Qué querían que hicieran? ¿Esperar tres años a que la justicia se mueva? Hicieron bien.
Yo no digo que hicieron mal pero atacar casas también puede lastimar inocentes. No sé, es todo muy complicado.
Ojalá que la condena sea perpetua para todos. Un nene de 11 años. 11 años. No hay palabras.
Espero que este juicio sirva para algo más que una condena. Que sirva para que los políticos entiendan que Empalme Graneros necesita inversión, presencia del estado, no solo policías.
perpetua para todos y que no salgan nunca mas
Como mamá esto me parte el alma. Mandarle fuerzas a la familia de Máximo. Que encuentren algo de paz en esta sentencia, si es que la justicia finalmente falla bien.
El problema es que aunque condenen a estos cuatro, mañana hay cuatro más listos para ocupar su lugar. El negocio sigue. Eso es lo que nadie quiere ver.
Totalmente de acuerdo Lucho. Sin atacar la estructura económica del narcotráfico, los juicios son solo parches. Necesitamos políticas de fondo.