Más de 1,2 millones de argentinos perdieron su cobertura de salud privada desde que Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023. Los datos surgen de un informe del Instituto Argentina Grande publicado este viernes, y muestran que el porcentaje de la población sin obra social, prepaga ni mutual pasó del 32% al 35,6% entre el cuarto trimestre de 2023 y el primero de 2026: un incremento de 3,6 puntos porcentuales que en términos absolutos representa 1.246.285 personas.
En números concretos, en el cuarto trimestre de 2023 había 9.428.131 personas sin ningún tipo de cobertura privada. Ese número trepó a 10.674.416 en el primer trimestre de 2026. Solo en el último trimestre relevado, 231.141 personas comenzaron a depender exclusivamente del sistema público de salud.
El fenómeno responde a una combinación de factores. Por un lado, la desregulación del precio de las prepagas dispuesta por el gobierno al inicio de su gestión derivó en aumentos del 460%, muy por encima de la inflación acumulada del período, que fue del 320%. Para millones de familias de ingresos medios y bajos, sostener un plan de salud privado dejó de ser viable. Por otro lado, la pérdida de 235.000 empleos privados registrados implicó que trabajadores y sus grupos familiares quedaran automáticamente fuera del sistema de obras sociales.
Las obras sociales nacionales perdieron 1.028.412 beneficiarios desde noviembre de 2023, según datos de la Superintendencia de Salud. El desglose por entidad es elocuente: OSECAC (Comercio) cayó un 20,2%; OSPCN (estatales) un 19,1%; OSPRERA (rurales) un 15,9%; OSPeCon (Construcción) un 25,4%; e incluso OSPe (petroleros), uno de los gremios históricamente mejor posicionados, registró una baja del 5,1%. La única que creció fue OSDEPYM, la obra social de los monotributistas, con un alza del 154%, lo que refleja el corrimiento del empleo formal hacia formas de contratación más precarias o independientes.
El sector más afectado en términos relativos es el de los jóvenes de entre 15 y 29 años: en el primer trimestre de 2026, el 49,9% de ese grupo etario no contaba con ningún tipo de cobertura privada. Desde el cambio de gestión, 438.790 jóvenes más pasaron a depender del sistema público, con un crecimiento del 15,3% respecto al cuarto trimestre de 2023. La mitad de una generación entera queda así fuera del sistema de salud privado, lo que plantea interrogantes serios sobre la sustentabilidad del sistema público a mediano plazo.
El informe también advierte sobre la brecha salarial de género, que según el relevamiento se encuentra en niveles históricos. En el primer trimestre de 2026, una mujer ganó un 10% menos que un hombre por cada hora de trabajo. El Instituto Argentina Grande atribuye este fenómeno a que los sectores con mayor caída salarial —salud y educación— son rubros con alta participación femenina, cuyas paritarias están atadas a las negociaciones del sector público. Los salarios estatales nacionales perdieron un 36% de poder de compra desde diciembre de 2023, mientras que los provinciales cayeron un 9%.
El cuadro que emerge del informe es el de un sistema de salud privado bajo presión creciente, con una demanda que se vuelca al sector público en un contexto en que el Estado también ajustó su gasto. El debate sobre si la desregulación de las prepagas fue una medida de liberalización necesaria o un shock sin red de contención para los sectores vulnerables seguirá siendo uno de los ejes centrales del balance económico de la gestión libertaria.
Con información de: El Ciudadano

Comentarios (15)
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Esto es gravísimo. Yo misma tuve que dar de baja la prepaga el año pasado porque no podía pagar más. Ahora voy al hospital público y las esperas son eternas. No es un número, somos personas reales.
El problema de fondo es que durante años el Estado infló el empleo público y los sindicatos manejaron las obras sociales como feudos. Ahora que se ajusta duele, pero el sistema era insostenible. Nadie habla de eso.
¿Insostenible? Yo pagaba mi prepaga con mi sueldo de empleada privada hace dos años. No era ningún privilegio. La desregulación la hizo imposible de pagar, no el 'Estado inflado'.
Entiendo tu situación y es real, pero el problema estructural existía antes. La inflación del 320% tampoco la inventó Milei en seis meses.
Jajaja 'el sistema era insostenible'. Claro, y la solución es que la mitad de los jóvenes no tengan cobertura médica. Brillante.
Lo de los jóvenes es lo que más me preocupa. El 50% sin cobertura. Si te pasa algo grave a los 20 años y no tenés obra social, dependés de un sistema público que también está al límite. Es una bomba de tiempo.
Trabajo en el sector salud en Rosario y lo veo todos los días. Los centros de salud del municipio están desbordados. Pacientes que antes iban al médico privado ahora hacen cola desde las 6 de la mañana para un turno.
Dato que no mencionan: OSDEPYM creció 154%. Eso significa que hay más monotributistas, o sea más gente trabajando por su cuenta. Puede ser precarización, sí, pero también puede ser que mucha gente eligió independizarse. No todo es catástrofe.
Sebastián, 'eligió independizarse' jajaja. Sí, claro, todos eligieron libremente quedarse sin obra social y sin aguinaldo. Qué hermosa libertad.
No dije que sea ideal, dije que no es todo catástrofe. Hay matices. Pero bueno, si querés ver todo en blanco y negro...
Lo de la brecha salarial de género me parece importante y casi no se habla. Las mujeres que trabajan en salud y educación son las que más perdieron poder de compra. Doble golpe: sin cobertura y con menos salario.
¿Y el informe lo hace Argentina Grande? ¿Quiénes son? ¿Tienen alguna orientación política? Pregunto en serio, no para invalidar los datos, sino para tener contexto.
Los datos de la Superintendencia de Salud son oficiales, Diego. Eso no lo puede negar nadie.
1.246.285 personas. Eso no es un número, es una ciudad entera. Imaginate que toda la gente de Rosario se quedara sin cobertura médica de un día para el otro. Eso pasó en dos años y medio.
Hay que ver qué pasa con el sistema público si se fortalece. En muchos países funciona bien sin prepaga. El problema es que acá el público también está destruido. Ahí está el verdadero debate.