La interna dentro de La Libertad Avanza no da tregua. La diputada nacional Lilia Lemoine volvió a apuntar contra la vicepresidenta Victoria Villarruel con un nuevo ataque público, esta vez calificándola de "débil de carácter" en un posteo en su cuenta de X que no dejó lugar a la ambigüedad.
El detonante fue la respuesta de Villarruel al canciller Pablo Quirno, quien se había sumado al coro de voces dentro del oficialismo que piden que la vicepresidenta abandone la presidencia del Senado de la Nación. Lejos de bajar el perfil, Villarruel salió a contestarle públicamente, y eso fue suficiente para que Lemoine volviera a cargar contra ella.
"Domaba bombillas. Hasta que le puse el sobrenombre en 2024 y dejó de hacerlo. Así de débil de carácter es", escribió Lemoine en su red social, en referencia a un hábito que le atribuye a la vicepresidenta y que, según ella, abandonó tras una chicana pública que le lanzó el año pasado.
El episodio no es un hecho aislado. La tensión entre Lemoine y Villarruel viene escalando desde hace meses y refleja una fractura más profunda dentro del espacio libertario: la que separa al núcleo duro de Javier Milei —del que Lemoine es una de las voceras más agresivas— de la figura de la vicepresidenta, que ha ido tomando distancia del Ejecutivo en varios temas clave, incluyendo la política exterior y la gestión del Senado.
La disputa por la presidencia del Senado es el eje central del conflicto. Villarruel conduce esa cámara por mandato constitucional como vicepresidenta, pero desde el entorno de Milei se viene presionando para que ceda ese rol o modere su perfil institucional. Quirno, como canciller, representa en este caso la voz del Poder Ejecutivo en esa pulseada interna.
Lo que está en juego no es menor: el Senado es una pieza clave para la agenda legislativa del gobierno. LLA no tiene mayoría propia en ninguna de las dos cámaras, y la relación entre el Ejecutivo y la presidencia del Senado es determinante para avanzar —o frenar— reformas estructurales. En ese contexto, la pelea entre Lemoine y Villarruel no es solo un intercambio de dardos en redes sociales: es una disputa de poder con consecuencias reales para la gobernabilidad.
Mientras tanto, el gobierno de Milei enfrenta también un dato que incomoda en el plano internacional: según el último informe de AtlasIntel y Bloomberg, relevado entre el 30 de julio y el 3 de agosto, casi el 49% de los argentinos tiene una imagen negativa de Estados Unidos, el nivel más alto de la región, por encima de México, Chile y Colombia. El dato contrasta con el alineamiento explícito del gobierno nacional con la administración de Donald Trump y abre interrogantes sobre la sintonía entre la política exterior oficial y el humor social.
La interna libertaria, lejos de resolverse, parece profundizarse con cada semana que pasa. Y mientras los principales referentes del espacio se cruzan en público, la pregunta que flota en el ambiente político es cuánto tiempo más puede sostenerse esta convivencia forzada antes de que la fractura se vuelva irreparable.

Comentarios (13)
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Lemoine es un papelón ambulante. En vez de legislar se la pasa peleando en Twitter con la vice. ¿Para eso los votamos?
Che, pero Villarruel tampoco se queda callada. Si no querés que te digan nada, no salís a contestarle al canciller en público. Ella también juega al juego mediático.
¿Y qué tiene de malo que la vice defienda su posición institucional? Es la presidenta del Senado, tiene todo el derecho. El problema es Lemoine que se cree la guardiana de la pureza libertaria.
Esta interna me preocupa más que cualquier medida económica. Si no se ponen de acuerdo entre ellos, ¿cómo van a gobernar? El Senado es clave para aprobar las reformas.
Lemoine tiene razón en el fondo aunque la forma sea un desastre. Villarruel viene boicoteando al gobierno desde adentro hace meses. Alguien tenía que decirlo.
Lo de la imagen negativa de EEUU al 49% es lo que más me llama la atención de la nota. Milei se abrazó con Trump y resulta que casi la mitad del país tiene mala imagen de los yanquis. Algo no cierra.
Jajaja 'domaba bombillas'. Lemoine es un personaje, en serio. Pero bueno, al menos entretiene en medio de tanta crisis.
Esto es lo que pasa cuando armás un gobierno con gente que nunca había gestionado nada. Las peleas de ego terminan siendo más importantes que las políticas públicas.
Acá en Rosario estamos mirando esto y nos preguntamos cuándo van a hablar de seguridad, de trabajo, de lo que nos importa. Esta interna no le sirve a nadie.
Eso lo decían del kirchnerismo también y gobernaron 20 años. Las peleas internas no siempre matan a un gobierno.
Lemoine debería dedicarse a presentar proyectos de ley en vez de twittear insultos. Tiene un cargo legislativo, no es influencer.
igual villarruel se la buscó. si no querés quilombo no te metas con el canciller en público. básico.
Lo que más me preocupa es que LLA no tiene mayoría en ninguna cámara y se están peleando entre ellos. Así no pasa nada en el Congreso. El equilibrio fiscal que tanto defienden necesita reformas que no van a poder aprobar si siguen así.