Mientras la empresa Brio navega un proceso de concurso de acreedores, decenas de trabajadores despedidos sin causa esperan cobrar lo que les corresponde por ley. La situación llegó a un punto de quiebre este miércoles en la zona sur de Rosario, donde un grupo de exempleados organizó una olla popular autoconvocada para visibilizar lo que el sistema judicial y sindical, por ahora, no resuelve.
La medida de fuerza se concretó luego de que fracasara una audiencia de conciliación en la sede de la Secretaría de Trabajo de Santa Fe. Sin acuerdo, sin gremio y sin respuesta de la empresa, los trabajadores salieron a la calle por sus propios medios. Un detalle que habla por sí solo del estado de abandono en que se encuentran.
Gabriela Díaz, exempleada de la compañía, fue una de las voces que explicó el reclamo ante los micrófonos de RTS Medios: «Estamos reclamando los dos sueldos que nos están adeudando y la indemnización al 100% porque es un despido sin causa. Hoy estamos como autoconvocados porque el gremio no está presente». La frase resume con precisión quirúrgica el doble abandono que sufren: el de la empresa y el de la representación sindical que debería defenderlos.
El conflicto tiene escala nacional. Según precisó Díaz, 200 trabajadores fueron despedidos en todo el país, de los cuales 60 corresponden a Rosario. La firma habría solicitado un plazo adicional la semana pasada para dar una respuesta formal a través de su representación legal, pero ese plazo venció sin novedades concretas.
El concurso de acreedores es el nudo central del problema. Este mecanismo legal, que permite a una empresa reorganizar sus deudas bajo supervisión judicial, también puede convertirse en un escudo que posterga indefinidamente el cobro de acreencias laborales. Los trabajadores, en la práctica, quedan en la misma fila que los proveedores y los bancos, cuando la ley debería priorizarlos. En Argentina, los créditos laborales tienen privilegio especial en los procesos concursales, pero la realidad de los tiempos judiciales suele ser otra.
La ausencia del gremio en la protesta es otro dato que no puede pasarse por alto. Que los propios afectados deban autoconvocarse para reclamar derechos básicos —salarios caídos e indemnizaciones legales— expone una crisis de representación sindical que en Rosario tiene antecedentes repetidos. Las estructuras gremiales, muchas veces más atentas a la negociación de paritarias que a los conflictos de empresas en crisis, dejan a los trabajadores solos justo cuando más los necesitan.
Los exempleados de Brio anticiparon que continuarán con las acciones de visibilización en el espacio público hasta recibir un ofrecimiento formal por parte de los representantes legales de la firma. La olla popular de este miércoles no es el final, sino el comienzo de una pelea que, a juzgar por los tiempos de la fentanilo-contaminado-detuvieron-a-las-dos-exfuncionarias-de-la-anmat-a-cargo-de.html" class="auto-link">Justicia comercial argentina, puede extenderse por meses.

Comentarios (13)
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Una vergüenza lo que le hacen a la gente laburante. Dos sueldos sin cobrar y encima el gremio brillando por su ausencia. Para eso pagan la cuota sindical todos los meses.
El concurso de acreedores es la herramienta favorita de los empresarios para no pagar. Los trabajadores siempre al final de la fila, aunque la ley diga lo contrario.
Ojalá les paguen pronto. Tener dos sueldos sin cobrar con familia a cargo es desesperante. Fuerza a todos los compañeros de Brio.
Che, pero si la empresa está en concurso de acreedores, el problema no es que 'no quiere pagar', es que no tiene plata. Hay que entender cómo funciona el sistema antes de salir a crucificar.
¿No tiene plata? Entonces que vendan los activos y paguen a los trabajadores primero, que tienen privilegio legal. Para eso existe la ley, amigo.
Eso es exactamente lo que hace el juez del concurso, pero lleva tiempo. No es de un día para el otro. El proceso existe para que no sea un remate caótico.
Yo trabajé en una empresa que entró en concurso y tardamos casi dos años en cobrar. Dos años. Con suerte. Fuerza a los chicos de Brio porque la tienen difícil.
Lo del gremio es lo que más me llama la atención. ¿Para qué existe si no aparece cuando hay 60 despedidos sin cobrar? Alguien debería explicarlo.
Los gremios en Argentina hace rato que dejan de representar a los trabajadores para representar sus propios intereses. No es novedad, lamentablemente.
Hay que ver qué empresa es Brio, a qué rubro pertenece, cuántos años tiene. No toda quiebra es mala fe del empresario. A veces el contexto económico destruye negocios viables.
Contexto económico o no, los trabajadores tienen derecho a cobrar lo que ganaron. Eso no se discute.
La olla popular en la zona sur es una imagen muy fuerte. Que hayan llegado a eso dice todo sobre el nivel de desesperación. Ojalá el abogado de la empresa aparezca con algo concreto esta semana.