El local de ropa Roots, en Sarmiento al 979, quedó prácticamente vacío tras un saqueo ocurrido durante el fin de semana. La dueña, Avril, contó que los ladrones entraron rompiendo el vidrio y se llevaron prendas, una computadora y un parlante.
El comercio tenía alarma, cadenas, candados y rejas, pero los delincuentes no forzaron las cerraduras. Según la propietaria, retiraron un hierro soldado que funcionaba como reja a la calle, rompieron el vidrio y burlaron una cortina metálica.
“Nos desvalijaron. Entraron rompiendo el vidrio. El local tiene alarma, tiene cadenas, candados, pero no forzaron las cerraduras. Se llevaron todo. Se llevaron hasta las perchas”, contó Avril. La joven dijo que todavía no pudo calcular el monto de lo sustraído y resumió: “No me dejaron ni las perchas. Es una locura”.
Las cámaras de seguridad de comercios cercanos registraron a un sospechoso que la dueña ya pudo identificar. Se trata de un habitué de la zona al que vinculan con robos en distintos negocios de la cuadra. Pese a esa información, todavía no fue detenido y hay personas que le escriben para avisarle que lo vieron caminando por la calle.
La impotencia creció cuando supo que el local estuvo siendo desvalijado durante un día y medio sin que nadie advirtiera lo que sucedía. “Y nadie vio nada, ni la Policía”, cuestionó. La falta de novedades sobre la detención del sospechoso terminó de empujarla a tomar una decisión.
En redes sociales, Avril anunció que la sucursal no sigue. “Sarmiento 979 no sigue más. Roots sí. Yo también”, publicó. Aclaró que su familia tiene otros dos locales de indumentaria en Rosario, que continúan funcionando con normalidad y que no son de su propiedad, sino de otros integrantes de la familia.
El episodio se produjo en pleno microcentro rosarino, una zona de alto tránsito comercial donde el comercio convive con la presión de la inseguridad. Para Roots, el saqueo no fue solo un golpe económico: fue una señal de que el local no podía seguir expuesto a la misma situación.
La pregunta que queda flotando es simple: ¿por qué un local con alarma, cadenas, candados y rejas terminó siendo desvalijado durante horas sin que nadie interviniera? La respuesta, al menos por ahora, no llega. Y mientras el sospechoso sigue sin ser detenido, la dueña ya decidió que Sarmiento 979 no va a seguir.
El cierre de la sucursal no borra el reclamo: la dueña todavía no tiene novedades sobre la detención y la zona sigue expuesta.

Comentarios (10)
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Lo de Sarmiento 979 es una vergüenza. Si el local estuvo un día y medio vacío y nadie vio nada, la seguridad en el microcentro está rota.
Espero que detengan al sospechoso pronto. Que la dueña tenga que cerrar por esto es una locura.
No alcanza con cámaras. Hay que patrullar la cuadra de noche. Si el tipo camina por la zona y nadie lo detiene, algo está fallando.
¿Y la Policía? La dueña dijo que nadie vio nada, ni la Policía. Si el local está a la vista, no puede ser que no haya recorrido.
No es tan simple. A veces los efectivos están en otro operativo, pero sí, la sensación de inseguridad en el centro es cada vez peor.
Bancamos a Roots. Que cierren una sucursal por esto es una señal de que el comercio no puede seguir solo.
No es bancar, es que el Estado no puede dejar al comerciante a su suerte. Un día y medio saqueando sin que nadie entre es inaceptable.
Ojalá que el resto de los locales de la familia sigan bien. Lo de Sarmiento 979 quedó para el recuerdo, pero la inseguridad sigue.
Me parece justo que la dueña cierre si no se siente segura. El comercio no puede ser un blanco fácil para los ladrones.
Lo que más me preocupa es que el sospechoso siga en libertad. Si lo ven caminando por la zona, hay que actuar antes de que vuelva a entrar a otro local.