La discusión por la seguridad en Santa Fe se volvió un cruce político directo. En la ExpoSeguridad Rosario, el gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin apuntaron contra el ex ministro Marcelo Saín, y la respuesta llegó por X.
Javkin fue el más duro. Calificó a Saín como “payaso”, cuestionó que haya gestionado la seguridad con “récords de asesinatos” y lo acusó de fascinación por criminales y de supuestas escuchas ilegales a periodistas y empresarios.
“Empezó teóricamente viniendo a darnos clase de cómo combatir el crimen y terminó fascinado con los criminales que se reunía en secreto. Porque esa era su personalidad, admirar más a los criminales que cuidar a nuestra gente”, arremetió el intendente.
El intendente también volvió sobre las denuncias contra el criminólogo por presunto espionaje ilegal durante su gestión. “Terminó, y espero que la Justicia se lo haga pagar”, afirmó, y recordó que, según Javkin, terminó “espiando a empresarios, periodistas y personas de la sociedad civil”.
Pullaro sumó otro frente. Dijo que sentía “vergüenza” por la decisión de la Universidad Nacional de Rosario de convocar a Saín, un funcionario procesado judicialmente, dijo, para disertar sobre seguridad.
Saín no se quedó callado. Respondió al gobernador en X: “Como Milei”, @maxipullaro “detracta a la vida académica”. Y agregó que cree que la UNR debe impedir que un investigador de 40 años de antigüedad participe de un congreso académico.
Y fue más lejos: preguntó “¿Cómo sabe el Faraón” que está en Rosario para una actividad académica con poca difusión, y remató con “Espionaje”.
El ex ministro también metió la mano en el debate legislativo. “en verdad quieren tapar un hecho”, escribió, y habló de “derecho penal autoritario” de la mano del Faraón. Y remató con una frase contra Chirolita.
El cruce no es un simple intercambio de agravios. Ocurre en medio de un proceso legislativo complicado sobre la reforma de seguridad impulsada por el Ejecutivo santafesino, que incluye la modificación de seis leyes, entre ellas el Código Procesal Penal, la Ley Orgánica de la Policía, el sistema penitenciario y la normativa de inteligencia y recompensas.
La propuesta habilita a la Policía a tomar declaraciones informativas, realizar interrogatorios y aplicar controles de acceso, requisas y demoras de hasta 48 horas en áreas consideradas conflictivas. También agrava las condiciones de detención para internos sospechados de ordenar delitos desde la cárcel, incorpora el juicio penal en rebeldía y mayores facultades para intervenir inmuebles vinculados al microtráfico.
La pregunta que queda flotando es simple: ¿se está discutiendo seguridad o se está usando la seguridad para pelear entre políticos? En Rosario, la bronca por los homicidios y la sensación de impunidad hacen que cada palabra duela más.
Mientras la Legislatura debate, el cruce entre Pullaro, Javkin y Saín muestra que la reforma no avanza solo con números ni con artículos legales. También avanza con insultos, denuncias y memoria política. Y en una ciudad que necesita respuestas, eso complica todavía más la tarea.

Comentarios (11)
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Javkin no puede estar hablando de seguridad cuando Rosario está así. Pero Saín tampoco puede ir a la UNR si tiene causas.
Concuerdo con la primera parte, pero Javkin no puede tapar su gestión con insultos a Saín.
Me da vergüenza que la UNR lo invite. Si está procesado, no debería estar dando charlas de seguridad.
El que debería estar dando clase es Pullaro, que ahora quiere cambiar leyes para que la policía haga lo que quiera.
No es que la policía haga lo que quiera, es que la reforma tiene puntos duros. Hay que leerla antes de tirar la piedra.
Leé la reforma y vas a ver que 48 horas de demora en zonas conflictivas es un problema enorme. No es un detalle.
Al menos se está discutiendo. Lo malo es que se convierta en pelea política y no en soluciones.
Saín dice espionaje y no muestra nada. Pero Javkin también habla de escuchas sin pruebas. Todos se lanzan.
Ahí está el problema: se habla de supuestas escuchas y de espionaje, pero nadie espera a la Justicia.
Chirolita no dijo nada porque en Rosario la bronca se calla cuando hay política de por medio.
Ojalá la Legislatura saque algo serio. Rosario necesita más seguridad, no más insultos.