Lo que pasó aquella noche del 21 de julio de 2025 en la zona sur de Rosario no fue un crimen cualquiera. Brian Nahuel Figueroa, conocido en el ambiente como 'Chino', volvía de la cancha de Newell's con su familia cuando lo mataron. Un hombre con historia en el mundo del delito, sí, pero también alguien que en ese momento estaba con los suyos, en una noche de fútbol. El detalle no es menor.
Ahora, más de un año después de ese crimen, la Justicia rosarina dio un paso concreto: un joven de 22 años fue detenido como principal sospechoso del asesinato. La detención se concretó en las últimas horas en la ciudad, aunque las autoridades no revelaron el nombre del arrestado ni los detalles del operativo que permitió dar con él.
El 'Chino' Figueroa no era un nombre desconocido para las fuerzas de seguridad. Según la investigación, el hombre tenía vínculos con distintos grupos delictivos de la zona sur de Rosario y, en el pasado, había estado ligado al entorno de Los Monos, la organización narcocriminal que durante años dominó buena parte del territorio rosarino y que hoy, aunque desarticulada en su cúpula histórica, sigue siendo referencia obligada cuando se habla de crimen organizado en la ciudad.
¿Qué significa matar a alguien con ese perfil? En la lógica del delito organizado, puede ser una disputa territorial, un ajuste de cuentas, un mensaje. Lo que está claro es que el crimen no fue aleatorio: Figueroa fue seguido y ejecutado en un momento en que estaba con su familia, lo que habla de una planificación fría y de un nivel de violencia que ya no sorprende en Rosario pero que igual estremece.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios, que trabajó durante más de doce meses para identificar al responsable. El hecho de que el sospechoso tenga apenas 22 años vuelve a poner sobre la mesa una realidad que la ciudad conoce de sobra: el crimen organizado recluta jóvenes, los usa como ejecutores, y los expone a una cadena de violencia de la que difícilmente se sale.
Rosario acumula décadas de convivencia forzada con esta dinámica. Los Monos fueron desmantelados en gran parte gracias a causas federales que pusieron a sus líderes históricos —los hermanos Cantero— detrás de las rejas. Pero el territorio que dejaron vacante fue disputado por decenas de bandas menores, muchas de ellas integradas por ex colaboradores o personas que orbitan ese mundo desde siempre. Figueroa era parte de ese ecosistema.
La detención del joven de 22 años es un avance, sin dudas. Pero en una ciudad que sigue contando sus muertos por violencia narco con demasiada frecuencia, una sola detención no alcanza para hablar de justicia completa. La pregunta que queda flotando es siempre la misma: ¿quién ordenó el crimen? Porque en este mundo, el que aprieta el gatillo rara vez es el que toma las decisiones.
La causa sigue abierta y se espera que en las próximas horas la Fiscalía defina si el detenido pasa a disposición del juez o si hay más imputados en camino.

Comentarios (14)
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Un año para detener a un pibe de 22 años. Y encima seguro que el que ordenó el crimen sigue suelto tomando mate. Así nos va.
Lo mataron cuando volvía de la cancha con la familia. Eso es lo que más me impacta. Había pibes, mujeres ahí. Esta gente no tiene límites.
Era un sicario, no un santo. Tampoco lloremos tanto.
Eso que decís está mal. Que haya tenido vínculos con el delito no justifica que lo maten delante de su familia. Nadie merece eso.
No dije que lo merecía, dije que no lloremos. Hay víctimas inocentes que no reciben ni la mitad de esta cobertura.
La Fiscalía tardó más de un año y el detenido tiene 22 años. Apuesto a que el que dio la orden sigue libre. Siempre pasa lo mismo en Rosario.
Al menos detuvieron a alguien. Con tantos casos que quedan impunes, esto es algo. Ojalá sigan tirando del hilo.
22 años y ya metido en esto. El sistema te come vivo si nacés en el barrio equivocado.
Exacto Braian. No estoy justificando lo que hizo, pero hay que preguntarse qué oportunidades tuvo ese chico. El Estado brilla por su ausencia en esos barrios hasta que hay un muerto.
Basta de sociologismo barato. Hay pibes que crecen en el mismo barrio y no matan a nadie. Es una decisión.
Yo vivo en la zona sur y te digo que acá la única salida que te ofrecen es la esquina. No es excusa, es la realidad.
La nota hace bien en preguntar quién ordenó el crimen. Eso es lo que la Justicia tiene que responder. El ejecutor es el eslabón más débil de la cadena.
Los Monos desarticulados dicen... y siguen matando gente en nombre de esa banda. Desarticulados los cargos.