Rosario amaneció a media máquina este lunes 28 de septiembre, con shoppings, supermercados y grandes superficies cerrados por el Día del Empleado de Comercio.
La ciudad mostró una imagen inusual: calles y colectivos semivacíos, persianas bajas y una jornada que, al menos en los principales centros comerciales, se vivió con menos tránsito que un lunes normal.
El feriado se trasladó desde el sábado 26 de septiembre, fecha habitual de la conmemoración, hasta este lunes 28, por un acuerdo entre Faecys y las cámaras empresarias del sector.
El convenio fue firmado por la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios junto a CAC, CAME y Udeca, con adhesión del sindicato mercantil local.
La medida se apoya en la ley 26.541, que reconoce a la jornada con los mismos alcances que un feriado nacional para los trabajadores de la actividad mercantil.
En Rosario, la decisión implicó el cierre de supermercados, shoppings y grandes cadenas, mientras que el resto de los establecimientos definió su funcionamiento según la organización de cada comercio.
La recorrida por peatonal Córdoba y calle San Luis dejó una escena poco frecuente: la mayoría de las persianas bajas y una ciudad que, por un día, pareció pausada.
El acuerdo también fijó reglas laborales: si un empleado debió trabajar, la jornada se abona con un recargo del 100%; si descansó, percibe su remuneración habitual sin descuentos.
Otro punto clave: el Día del Empleado de Comercio no puede usarse como franco compensatorio del descanso semanal. Si el trabajador tenía ese lunes libre, debe conservarlo y trasladarlo a otra jornada.
La fecha original, el 26 de septiembre, recuerda la sanción de la ley 11.729, una norma histórica para la protección de los derechos de los trabajadores del comercio.
El cierre masivo no fue un capricho: fue la consecuencia de un calendario laboral que, cuando se respeta, deja a Rosario con una cara distinta, más tranquila y con el comercio en pausa.
El gremio anticipó que no abrirían supermercados, shoppings y grandes cadenas durante la jornada, una previsión que se vio en los principales centros comerciales de la ciudad.
En el resto de los establecimientos, la modalidad de funcionamiento dependió de la organización de cada comercio, por lo que la ciudad no quedó totalmente detenida, pero sí con una actividad muy reducida.
El acuerdo busca que la conmemoración tenga todos los alcances laborales previstos por la ley 26.541, tanto en materia de descanso como de remuneración cuando corresponda trabajar durante la jornada.
La normativa también establece que, si un trabajador debió prestar tareas, deben aplicarse los derechos y condiciones fijados por la legislación laboral y por la ley 26.541.
El traslado de dos días no fue menor: permitió que los empleados mercantiles celebraran su día con los efectos legales que les corresponden, en lugar de un sábado.
La jornada dejó una señal clara: cuando el calendario laboral se respeta, Rosario cambia de ritmo y el comercio se detiene, al menos por un día, para reconocer a quienes sostienen la actividad.
Con información de: Conclusion, Rosario3.

Comentarios (10)
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Por fin un lunes tranquilo. Rosario necesitaba bajar el ritmo y que el comercio respete el feriado.
Coincido, pero me preocupa que algunos locales chicos abran igual. Hay que fiscalizar que no se vulnere el descanso.
No es falta de control, es que cada comercio tiene su organización. Lo importante es que supermercados y shoppings respetaron.
El recargo del 100% es justo. Si alguien trabaja un feriado, que se pague como corresponde.
Buen dato el recargo. Yo trabajo en comercio y este tipo de acuerdos son los que protegen al empleado.
Me pareció raro ver la peatonal Córdoba tan vacía. Rosario cambió de cara por un día.
No tanto, en algunos barrios había locales abiertos. Pero en los centros comerciales sí se notó el cierre.
Que no se use como franco compensatorio es clave. Muchos no saben que ese derecho no se puede reemplazar.