La Unión Obrera Metalúrgica de Rosario logró este lunes el dictado de la conciliación obligatoria en el conflicto de electrolux-la-empresa-quiere-importar-absolutament.html" class="auto-link">electrolux-los-200-despidos-quedan-en-suspenso.html" class="auto-link">Electrolux, que afecta a 200 trabajadores tras el anuncio del cierre de la planta rosarina.
La medida es provisoria y regirá hasta el 20 de octubre, mientras el gremio mantiene el fondo del reclamo: la nulidad de los despidos y la sustentación de la actividad.
Según se determinó en la audiencia del Ministerio de Trabajo, los 200 despedidos no podrán volver a sus puestos por el momento, pero seguirán cobrando la totalidad de su salario. Además, se prohibió retirar maquinaria de la planta de Av. José Batlle y Ordóñez 3400.
Pablo Cerra, abogado de la UOM Rosario, advirtió que la conciliación es un paso provisorio y que el gremio mantiene el planteo de fondo: la nulidad de los despidos. “Acá toda la sociedad tiene que entender que lo que está en juego son los puestos de trabajo de una industria que originalmente producía un producto rosarino”, señaló.
La empresa no envió a la audiencia ningún representante directo, sino abogados externos. Según Cerra, solo explicaron que el cierre responde a una política de los accionistas para importar y que se cerraban todas las operaciones.
Miguel Vivas, secretario general de la CGT Rosario, anticipó medidas de fuerza que incluirían un paro regional y una mobilización con fecha a determinar. “No es una movilización de un gremio o sector; es una movilización de toda una región”, afirmó.
Vivas sostuvo que la medida es un llamado de atención a los dirigentes para unirse con la finalidad de defender el cordón industrial. “La única manera que tenemos de expresarnos es salir a la calle”, remarcó.
La audiencia se realizó este lunes en el Ministerio de Trabajo con el objetivo de frenar las desvinculaciones que la firma comunicó intempestivamente a finales de la semana pasada.
El conflicto se gestó cuando la firma comunicó a finales de la semana pasada el cierre de la planta y el paso a un modelo de abastecimiento global, con productos fabricados en otras plantas e importados a Argentina.
En los últimos meses, la fábrica atravesó suspensiones, retiros voluntarios y la eliminación progresiva de líneas de producción. En octubre de 2025 hubo suspensiones rotativas que alcanzaron a unos 400 trabajadores, en un contexto de caída de ventas y acumulación de stock.
En marzo de este año se lanzó un programa de retiros voluntarios que inicialmente contemplaba alrededor de 100 trabajadores, aunque más de 130 operarios terminaron adhiriendo. Después, Electrolux dejó de fabricar cocinas y en mayo discontinuó la producción de heladeras.
La actividad había quedado concentrada en algunas líneas de freezers y lavarropas, hasta que la compañía resolvió ponerle fin a toda la producción industrial en la planta rosarina.
Desde el gremio, Antonio Donello, secretario general, consideró que se dio un primer paso, pero todavía resta alcanzar el objetivo de recuperar los puestos de trabajo.

Comentarios (10)
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Al menos la conciliación obliga a que cobren mientras se discute. Ojalá no sea solo tiempo para que se lleven la máquina.
Conciliación obligatoria es tiempo. Si la empresa no manda a nadie, ya te dice cómo piensan.
Cada vez más plantas cierran y el Estado solo da conciliaciones. Falta una política industrial seria.
No es solo el Estado, es que la multinacional decide importar y no producir acá. El daño es enorme.
¿Alguien sabe si la prohibición de sacar maquinaria es suficiente? Me parece clave.
Es un freno, pero si no hay control puede ser letra muerta. Ojalá se cumpla.
Me da bronca que primero suspendan, luego retiros voluntarios y ahora cierre. Los trabajadores siempre pagan.
Coincido, pero también hay que ver por qué cayeron las ventas. No es solo culpa del gremio ni de la empresa.
Espero que la nulidad de los despidos se discuta de fondo. Cobrar el salario no alcanza si después no hay trabajo.
Bien que la CGT Rosario piense un paro regional. Si no se unen, no se defiende el cordón industrial.