La Cámara de Diputados de la Nación sesionó este miércoles 26 de agosto con un debate de alto voltaje político: la reforma de la carta orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), uno de los proyectos más ambiciosos del gobierno de Javier Milei en materia económica e institucional.
La iniciativa, que el propio Milei anunció en cadena nacional a fines de julio, apunta a establecer como misión primaria del BCRA la de "preservar el valor de la moneda" y, fundamentalmente, a prohibir de manera explícita el financiamiento al Tesoro Nacional. Se trata de una reforma estructural que, si prospera, cambiaría las reglas de juego del organismo monetario por décadas.
Entre los puntos más relevantes del proyecto se destacan: la eliminación de las reservas de libre disponibilidad, cambios en la distribución de utilidades, un mecanismo para cancelar progresivamente las letras intransferibles y los adelantos transitorios acumulados, y el endurecimiento de las condiciones para remover al presidente del BCRA. Este último punto es clave: cualquier remoción deberá contar con la aprobación de dos tercios de los presentes de ambas cámaras del Congreso, además del decreto del Ejecutivo.
El diputado oficialista Santiago Pauli encabezó la defensa del proyecto y argumentó que la emisión monetaria descontrolada fue una de las principales causas de la inflación crónica que sufrió Argentina durante décadas. Planteó que prohibir los préstamos al Gobierno y la compra de títulos públicos en el mercado primario es la única forma de garantizar que el BCRA no vuelva a ser utilizado como caja del Estado.
La oposición, en cambio, presentó lecturas diversas. Desde Unión por la Patria, el diputado Itai Hagman cuestionó los resultados de la política económica del Gobierno y sostuvo que la reforma busca "blindar" un esquema que, según afirmó, provocó retrocesos en empleo, jubilaciones e industria. También alertó sobre un artículo que permitiría usar activos del BCRA como garantía para endeudamiento externo, acusando al Gobierno de buscar financiamiento para sostener su programa hasta 2027.
Desde la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro reconoció la necesidad de reformar la carta orgánica y cuestionó el uso que se hizo del Banco Central durante los últimos 20 años, pero advirtió que el proyecto no garantiza una independencia absoluta: los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) podrían seguir siendo utilizados para disponer de las reservas. Además, reclamó fijar un plazo de 180 días para que el Senado trate los pliegos de los directores designados en comisión.
La crítica más dura llegó de Miguel Ángel Pichetto, quien calificó el proyecto de "trampa cazabobos" y advirtió sobre el riesgo de una "peruanización" del Banco Central. Cuestionó la falta de información sobre el destino del oro de las reservas y sostuvo que el orden fiscal del Gobierno se sostiene sobre el costo que pagan jubilados y trabajadores públicos.
En paralelo al debate sobre el BCRA, la sesión también incluyó la discusión sobre la ampliación del régimen de Inocencia Fiscal, otro proyecto impulsado por el Ejecutivo.
El capítulo más revelador de la jornada, sin embargo, fue político: la oposición intentó incorporar a la sesión casi 50 proyectos destinados a aliviar la situación de las familias endeudadas, pero no lo logró. Aun así, los impulsores de la jugada alcanzaron 133 votos positivos, un número que les garantiza el quórum para una convocatoria propia. Ya trabajan para sesionar el 9 de septiembre, cuando además irán por la prórroga de la emergencia en discapacidad. Una señal clara de que la oposición tiene músculo para imponer agenda cuando se lo propone.

Comentarios (15)
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Por fin alguien pone límites al Banco Central. Décadas de emisión descontrolada nos llevaron a la inflación que todos sufrimos. Si esto se aprueba, es un paso histórico.
Paso histórico? Jaja. El mismo gobierno que dice que no va a emitir es el que quiere usar las reservas del BCRA como garantía para endeudarse afuera. Che, ¿no se contradicen?
Eso lo dijo Hagman, que es kirchnerista. Obvio que va a decir cualquier cosa para frenar la reforma. Leé bien la nota antes de opinar.
Lo de Pichetto y lo de "trampa cazabobos" me parece exagerado, pero tiene razón en algo: si todavía se pueden usar DNU para tocar las reservas, la independencia del BCRA es a medias.
133 votos de la oposición para sesionar el 9 de septiembre. Eso es lo más importante de esta nota y casi no se habla. El Gobierno no tiene mayoría y eso se va a notar cada vez más.
¿Y las familias endeudadas? ¿Cuándo les toca a ellos? Siempre debatiendo cosas técnicas mientras la gente no puede pagar las cuotas del crédito.
Exacto. Mi marido tiene una deuda con el banco que se triplicó con los intereses. Nadie habla de eso en el Congreso, o si hablan no pueden votarlo.
Con todo respeto, la independencia del Banco Central es condición necesaria para bajar la inflación de manera sostenida. No es un capricho ideológico, es lo que muestran todos los estudios comparados. Chile, Brasil, incluso Uruguay lo hicieron.
Sí, pero Chile y Brasil no usaron las reservas como garantía de deuda externa. Hay que leer la letra chica del proyecto, no solo el título.
Pichetto dice que el orden fiscal se sostiene sobre el costo de jubilados y trabajadores. Tiene razón. Mi vieja cobra una jubilación mínima y no le alcanza para nada.
Che, ¿alguien sabe si esto afecta a los plazos fijos? Pregunto porque tengo ahorros y no entiendo bien qué cambia para el ciudadano común.
En principio no cambia nada para los plazos fijos directamente. Lo que cambia es que el Estado no puede pedirle plata al BCRA. Para vos como ahorrista en teoría es bueno porque hay menos emisión y menos inflación.
Mientras debaten esto, en Rosario seguimos con los mismos problemas de siempre. Bonito el debate institucional pero acá la gente no llega a fin de mes.
Entiendo la bronca pero si no arreglás el Banco Central, la inflación no baja y tampoco llegás a fin de mes. Son problemas conectados, no separados.