El hombre de 28 años detenido por el femicidio de Tatiana Micaela Fernández se negó a declarar hoy ante el juez Guillermo Rongo, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°22.
El Cuerpo Médico Forense informó el resultado preliminar de la autopsia: la víctima, de 27 años, murió por “asfixia mecánica por compresión”. También se tomaron muestras para estudios toxicológicos, histopatológicos y complementarios.
La investigación estuvo inicialmente a cargo del fiscal Matías Di Lello, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°53, pero tras la detención del sospechoso, el juez Rongo reasumió la investigación.
El imputado, cuyas iniciales son R.I.T., fue apresado el domingo por la noche en un hotel del barrio porteño de San Nicolás, donde se alojaba en Capital Federal.
El hombre también era buscado por la justicia de Córdoba y quedó detenido, en el marco de la investigación por el homicidio de otra mujer, Daniela del Milagro Villalba, de 29 años, ocurrido el 19 de octubre en el barrio Cofico de esa ciudad.
La causa en Capital Federal comenzó la mañana del domingo pasado, 25 de octubre, cuando una amiga de Fernández denunció que la había encontrado muerta en el departamento que ambas habían alquilado mediante la plataforma Airbnb, en la calle Libertad al 1200, para trabajar como escorts.
La denunciante indicó que, el día anterior, un hombre que se había identificado como “Iván” la había contactado a través del sitio Gemidos TV para solicitar un servicio. Como Fernández necesitaba trabajar, le derivó el pedido.
Ante la falta de respuesta a sus llamados, la mujer concurrió al departamento y, como no pudo ingresar, convocó a un cerrajero. Al entrar, encontraron a Fernández sin vida sobre la cama, cubierta con una sábana. También advirtieron que faltaba su teléfono celular y que la caja fuerte del lugar había sido manipulada.
En el lugar trabajaron la Unidad Criminalística Móvil y la División Homicidios de la Policía de la Ciudad. Además, se analizaron las cámaras de seguridad, que registraron los movimientos del sospechoso.
A pedido de la fiscalía, el juez también autorizó la intervención de cuatro líneas telefónicas: las de la víctima y su amiga, una que ambas utilizaban para recibir pedidos de servicios y la correspondiente al supuesto cliente.
A partir de esas medidas, los investigadores detectaron que la línea del supuesto cliente ya estaba intervenida en la causa por el homicidio de Villalba, que tramita en Córdoba y está a cargo del fiscal Pablo Camacho, de la Fiscalía de Instrucción de Género y Violencia Familiar de Primer Turno.
En esa investigación, el cuerpo de Villalba había sido encontrado en el departamento que alquilaba, en el barrio Cofico. Días antes, recolectores habían hallado en un contenedor una valija con pertenencias y prendas con manchas de sangre.
El análisis de las cámaras de seguridad permitió identificar a un sospechoso que había descartado la valija, mientras que el seguimiento de su línea telefónica ubicó el dispositivo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Con la información aportada por la fiscalía cordobesa, personal de la Policía de la Ciudad estableció que el sospechoso se alojaba en el hotel Centro, de la calle Teniente General Juan Domingo Perón al 1500, en el barrio de San Nicolás, donde se concretó el allanamiento y la detención del imputado.
Durante el operativo, los investigadores encontraron en su poder un teléfono celular que pertenecería a la víctima porteña.
Con información de: El Ciudadano y Ministerio Público Fiscal de la Nación.

Comentarios (10)
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Que el tipo haya contactado por una plataforma y luego derivó a otra mujer me deja helado. Hay que investigar a fondo cómo funcionan esos sitios.
No es solo la plataforma, es que el tipo ya estaba buscado por otro homicidio. Eso habla de un patrón que nadie controló a tiempo.
Ojo, todavía no está imputado por el caso de Córdoba. Hay que esperar la imputación y no convertir la sospecha en condena.
La autopsia preliminar ya da una causa de muerte clara. Ahora falta que la justicia no se quede en la superficie.
Que le hayan encontrado el teléfono de la víctima en el hotel es un dato fuerte. Ojalá la fiscalía lo use a fondo.
Me preocupa que la amiga haya tenido que llamar a un cerrajero. Si el tipo ya estaba en el departamento, la escena quedó alterada.
Dos mujeres, dos provincias, una misma línea telefónica. Esto no puede quedar en un caso suelto.
Es lo que muestran las medidas de la investigación, pero igual hay que ser cuidadosos con las conclusiones hasta que la justicia defina.
Que la caja fuerte haya sido manipulada y faltara el celular indica que no fue un hecho aislado. Falta saber qué más sacó de ahí.