La docencia universitaria de Rosario entró en una etapa más dura del conflicto con el Estado nacional: la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR ratificó un paro de una semana completa, desde el miércoles 28 de octubre hasta el martes 3 de noviembre inclusive.
La medida fue acordada en coordinación con la CONADU Histórica y con entidades de base del país, y apunta al incumplimiento del presupuesto universitario, una norma que el gremio describe como ratificada por el Congreso en tres ocasiones y respaldada en instancias judiciales.
El eje del reclamo es económico: los docentes exigen un incremento salarial inmediato del 32 %, orientado a recuperar el poder adquisitivo de noviembre de 2023. Además, reclaman el pago de una suma equivalente a cinco masas salariales por los montos que el Estado nacional adeuda tras el no acatamiento de la ley.
El malestar se profundizó después de la V Marcha Federal Universitaria, realizada el 15 de octubre en la Ciudad de Buenos Aires, donde el sector denunció episodios de represión durante la movilización. Ese episodio dejó al descubierto la tensión entre la comunidad académica y el Ejecutivo nacional por la falta de respuesta a los reclamos.
La decisión local se tomó luego del congreso extraordinario de CONADU, donde se descartó un paro por tiempo indeterminado. En ese marco, se estableció una jornada de huelga nacional para el 28 de octubre, coincidente con el debate del Presupuesto en la Cámara de Diputados, y otra medida con movilización para cuando el proyecto llegue al recinto.
Sin embargo, los docentes de la UNR consideraron insuficientes las acciones coordinadas a nivel central y, en función de los mandatos de sus bases, resolvieron endurecer el reclamo en Rosario con un cese total de actividades durante siete días consecutivos. La apuesta es convertir la presión gremial en una señal clara para que el Gobierno nacional responda.
La medida local se suma a un calendario nacional que combina huelga y movilización. El 28 de octubre coincide con el debate del Presupuesto en la Cámara de Diputados, y la próxima medida se activará cuando el proyecto llegue al recinto. Para la UNR, esa secuencia no alcanza: por eso Rosario asume una semana completa de cese.
El conflicto no es solo salarial: también involucra la legislación vigente en materia de presupuesto universitario. Para el gremio, el Estado nacional incumple una norma ratificada por el Congreso y respaldada en instancias judiciales, y esa situación explica la profundización del plan de lucha.
El desarrollo posterior del conflicto quedará sujeto a las respuestas institucionales que brinde el Gobierno nacional frente a los reclamos presupuestarios y salariales planteados. En Rosario, la semana del 28 de octubre al 3 de noviembre será clave para medir si la presión de la UNR logra destrabar una negociación que hoy no tuvo respuesta.

Comentarios (10)
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Ojalá el Gobierno responda antes de que se caigan más clases. El 32% no es un capricho, es recuperar el salario de 2023.
Concordo con el 32%, pero también hay que ver cómo se financia. El déficit no se resuelve con promesas.
Me preocupa que el paro sea de una semana completa. Los estudiantes van a perder días de cursada.
No es perder días, es que no hay presupuesto. Si el Estado no paga, la universidad no puede sostenerse.
¿Y quién no paga? El Estado. La ley de presupuesto universitario está vigente y fue ratificada tres veces.
Mientras la UNR para, el Estado nacional sigue sin pagar lo que la ley obliga. No es un capricho, es incumplimiento.
Como alumna, me da bronca que el conflicto termine afectando la cursada. Necesitamos respuestas, no más paros.
En Rosario siempre se nota cuando la UNR para. Ojalá no se trabe todo.
La marcha del 15 de octubre dejó claro que la tensión es alta. Ahora la pelota está en el Gobierno nacional.
Igual, si el Gobierno no responde, la semana del 28 al 3 va a ser dura para la cursada.