El conflicto en torno al cierre de la única planta productora de caucho sintético del país escaló este miércoles a nivel nacional. El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) llevó su reclamo ante la conducción de la CGT nacional, que brindó su respaldo a los trabajadores en la pelea por revertir la decisión de Pampa Energía de discontinuar la producción en su complejo ubicado en Puerto General San Martín, en el Gran Rosario.
La empresa, uno de los grupos energéticos más grandes de la Argentina con presencia en generación eléctrica, petróleo y petroquímica, anunció la discontinuación de la producción en esa planta, lo que pone en riesgo los puestos de trabajo de los operarios del sector y amenaza con dejar al país sin producción local de un insumo estratégico para múltiples industrias, entre ellas la automotriz y la del calzado.
El Soepu, que agrupa a los trabajadores de la industria petroquímica de la zona norte del Gran Rosario, decidió dar un salto institucional al llevar el caso directamente a la central obrera más representativa del país. La respuesta de la CGT fue positiva: la conducción nacional se comprometió a respaldar las gestiones para intentar que Pampa Energía revierta su decisión o, en su defecto, que el Estado nacional intervenga para garantizar la continuidad productiva de la planta.
Puerto General San Martín, localidad ubicada a unos 30 kilómetros al norte de Rosario sobre el río Paraná, concentra uno de los polos petroquímicos más importantes del país. El complejo industrial de esa zona incluye plantas de empresas como YPF, Dow y otras multinacionales del sector, lo que lo convierte en un nodo estratégico para la economía regional y nacional. El cierre de una instalación de estas características no solo impacta en el empleo directo sino también en la cadena de proveedores y servicios locales.
La producción de caucho sintético es un insumo crítico que Argentina actualmente solo genera en esta planta. Su discontinuación obligaría al país a importar el producto, con el consiguiente impacto en la balanza comercial y en los costos para las industrias usuarias. Desde el sindicato advierten que la pérdida de esta capacidad productiva sería difícil de recuperar una vez desmantelada la infraestructura.
El conflicto se enmarca en un contexto más amplio de tensiones en el sector petroquímico argentino, donde varias empresas han revisado sus planes de inversión y producción en el último período. La decisión de Pampa Energía de salir del negocio del caucho sintético responde, según trascendió, a criterios de rentabilidad y reorientación estratégica del grupo hacia sus negocios energéticos centrales.
Con el respaldo de la CGT nacional ahora formalizado, el Soepu tiene previsto intensificar las gestiones ante el gobierno nacional para que el Ministerio de Trabajo y otras áreas del Ejecutivo medien en el conflicto. Los trabajadores esperan que la intervención de la central obrera abra canales de diálogo que hasta ahora no habían prosperado a nivel de la empresa.

Comentarios (13)
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Esto es gravísimo y no está teniendo la repercusión que merece. La única planta de caucho sintético del país y la van a cerrar así nomás. ¿Después nos quejamos de que importamos todo?
Pampa Energía factura millones y no puede sostener una planta que es estratégica para el país. Algo no cierra.
Bien por el Soepu de llevar el tema a la CGT nacional. A veces hay que escalar para que te escuchen. Esperemos que sirva de algo.
La CGT va a hacer lo de siempre: un comunicado, una foto y después nada. Los laburantes de Puerto San Martín se van a quedar sin trabajo igual.
Puede ser que tengas razón, pero algo es algo. Si no hacen nada tampoco se puede criticar que al menos lo intentaron.
Trabajo en la zona norte y te digo que esto ya se venía hablando hace meses. La empresa hace rato que no invertía en esa planta. El cierre no sorprendió a nadie adentro.
¿Y el gobierno provincial qué dice? ¿Pullaro no tiene nada para opinar sobre el cierre de una planta estratégica en el Gran Rosario?
El caucho sintético lo usan en la industria automotriz, en calzado, en construcción... Si lo tenemos que importar todo, los costos se van a las nubes. Esto nos afecta a todos, no solo a los trabajadores de la planta.
Pampa Energía cotiza en Nueva York y acá cierra plantas. Capitalismo en su máxima expresión.
Entiendo la bronca pero también hay que entender que si una planta no es rentable, una empresa privada no tiene obligación de sostenerla. El problema es que el Estado nunca generó las condiciones para que sea viable.
Claro, siempre la culpa es del Estado y nunca de la empresa que se lleva las ganancias y deja los problemas. Muy cómodo ese argumento.
Puerto San Martín ya perdió muchas fuentes de trabajo en los últimos años. Cada cierre es un golpe para las familias de la zona. Ojalá se pueda revertir.
Para los que no saben: desmantelar una planta de este tipo lleva meses pero recuperarla puede llevar años y requiere inversiones enormes. Si la cierran, prácticamente es para siempre. Eso es lo que hay que entender.