La última actividad de Kristalina Georgieva en suelo argentino no fue una conferencia de prensa ni una reunión de gabinete. Fue un viaje a Vaca Muerta. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) recorrió Loma Campana, el mayor desarrollo de petróleo no convencional de la Argentina, en un cierre de visita que difícilmente pueda leerse como un simple gesto protocolar.
El mensaje fue político y económico a la vez: el FMI considera que el sector energético será una pieza central para consolidar la estabilidad macroeconómica del país y, sobre todo, para generar las divisas que la economía argentina necesita con urgencia para sostener su programa de estabilización.
Loma Campana es operada por YPF en asociación con Chevron y se ubica en la provincia de Neuquén, en el corazón de la formación Vaca Muerta, considerada una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más grandes del mundo. La decisión de Georgieva de incluir esta visita en su agenda oficial no es menor: implica que el organismo multilateral está dispuesto a asociar públicamente su respaldo al país con la apuesta productiva más ambiciosa que tiene la Argentina en el horizonte.
Para el gobierno nacional, la visita de la titular del FMI a Vaca Muerta representa una validación internacional de su estrategia de crecimiento basada en la exportación de energía. En un contexto donde el acceso a divisas sigue siendo el talón de Aquiles de la economía argentina, el sector hidrocarburífero aparece como el candidato más firme para aportar los dólares que el país necesita para sostener sus reservas y honrar sus compromisos externos.
El recorrido por Loma Campana también tiene una dimensión simbólica que va más allá de los números. Vaca Muerta fue durante años una promesa postergada, un activo enorme que la Argentina tardó en capitalizar por falta de infraestructura, conflictos laborales y restricciones macroeconómicas. Que la máxima autoridad del FMI haya elegido ese lugar para cerrar su visita sugiere que el organismo ve en ese desarrollo una señal de que el país está, esta vez, en condiciones de aprovechar su potencial.
Desde el punto de vista macroeconómico, el sector energético ya viene mostrando resultados concretos: las exportaciones de petróleo y gas crecieron sostenidamente en los últimos años, y el gasoducto Néstor Kirchner, que conecta Vaca Muerta con el centro del país, redujo significativamente la necesidad de importar gas. El próximo desafío es escalar esas exportaciones para que el impacto en la balanza comercial sea estructural y no coyuntural.
La visita de Georgieva llega en un momento en que la Argentina transita un programa de estabilización acordado con el FMI que incluye metas fiscales, cambiarias y de acumulación de reservas. En ese marco, el respaldo explícito del organismo a la apuesta energética del país no es solo un gesto diplomático: es también una señal para los mercados internacionales y los inversores privados que evalúan si vale la pena apostar por el desarrollo de Vaca Muerta a largo plazo.
Con información de: La Capital

Comentarios (13)
Deja tu comentario
Que la jefa del FMI haya ido personalmente a Vaca Muerta dice mucho. No es un gesto menor, es una señal para los inversores de todo el mundo. Ojalá se aproveche de una vez.
El FMI 'respaldando' algo en Argentina... ¿no aprendimos nada? Cada vez que aparecen estos tipos termina mal.
Entiendo el escepticismo, pero hay que separar las cosas. Vaca Muerta es un recurso real, concreto. Que haya respaldo internacional para desarrollarlo no es lo mismo que los ajustes de los 90.
Silvia, el FMI siempre viene con condiciones. Hoy te aplauden Vaca Muerta y mañana te piden bajar jubilaciones. Ya lo vivimos.
El gasoducto Néstor Kirchner ya demostró que cuando hay infraestructura, los resultados llegan. Ahora falta escalar las exportaciones. Es un camino largo pero es el correcto.
Mientras tanto el gas en casa sigue carísimo. Exportamos todo y acá pagamos fortunas. Explíquenme eso.
LaFlaca, el precio interno del gas es una política tarifaria separada de las exportaciones. Son dos mercados distintos. El problema de las tarifas es real pero no tiene que ver con Vaca Muerta en sí.
Me alegra que el mundo empiece a ver a Argentina como un país con potencial real y no solo como el eterno caso de manual de crisis. Algo está cambiando.
¿Y a Rosario qué le llega de todo esto? Pregunto en serio. Los dólares de Vaca Muerta no se ven por acá.
El Pipa, si el país estabiliza la economía y acumula reservas, baja la inflación y hay más crédito. Eso sí nos afecta a todos, incluso en Rosario. No es magia pero tampoco es ajeno.
igual que vengan a ver un pozo de petroleo no cambia nada de la vida cotidiana. show mediatico nomas
Georgieva tiene mucho peso en los mercados internacionales. Su presencia en Vaca Muerta va a generar titulares en todo el mundo y eso atrae inversión privada. No es poca cosa.
Ojalá que esta vez sí se concrete algo. Vaca Muerta es promesa desde hace 15 años. Que venga la del FMI no me convence solo, necesito ver los números de exportación crecer de verdad.