El Gobierno argentino canceló el vencimiento de deuda con el Fondo Monetario Internacional por U$S800 millones, en el marco de la tercera revisión del acuerdo firmado con el organismo.
Para afrontar el pago, el Tesoro utilizó los depósitos en dólares que mantiene en el Banco Central. Según el último dato disponible, esos fondos estaban en el BCRA al 22 de septiembre.
La operación ocurre en un momento en que el mercado observa con atención la disponibilidad de dólares y la capacidad del Estado para sostener el calendario de pagos. Una de las incógnitas es si el FMI aprobará un nuevo desembolso que permitiría recomponer parcialmente las reservas luego del pago.
El uso de depósitos en el BCRA para cubrir el vencimiento muestra la importancia de la gestión de liquidez en un calendario con compromisos concentrados. La operación no descarta la necesidad de fuentes de financiamiento adicionales, sobre todo si el desembolso del FMI no se concreta en el plazo esperado.
Un informe de la consultora Analytica estimó obligaciones en moneda extranjera entre septiembre y diciembre de 2026. El cálculo contempla compromisos con acreedores privados, el FMI, el Bopreal y otros organismos internacionales.
En septiembre, los vencimientos incluyen el pago de capital al Fondo. Para octubre, noviembre y diciembre, las obligaciones son menores, aunque el total acumulado para los últimos cuatro meses del año figura en el cálculo.
La concentración de pagos en septiembre explica por qué el mercado presta atención al flujo de dólares y a la capacidad del Tesoro para ordenar el calendario. Si bien los meses siguientes presentan obligaciones menores, el acumulado de fin de año sigue siendo relevante para la planificación fiscal y la estabilidad macroeconómica.
El desafío se agranda hacia el próximo año. Según las proyecciones del FMI, los servicios de deuda en moneda extranjera serán mayores en 2027 que en 2026.
Del total estimado para 2027, una parte correspondería al Gobierno. Los pagos al FMI incluirían capital e intereses, según la proyección del organismo.
El cronograma también contempla vencimientos con tenedores de bonos, otros organismos internacionales y obligaciones vinculadas al BCRA. La magnitud de los compromisos coloca la disponibilidad de dólares y las fuentes de financiamiento entre los principales aspectos a seguir durante los próximos meses.
En ese contexto, el desafío para el Tesoro será administrar los vencimientos de 2026 y, al mismo tiempo, avanzar en las fuentes de financiamiento necesarias para afrontar el calendario de pagos de 2027. Todo en un año electoral.
Con información de: Conclusion, sobre el vencimiento de deuda.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se pague con depósitos en dólares. Eso da orden y evita presión sobre el tipo de cambio.
Me preocupa el año electoral. Si el calendario de pagos se complica, después se resiente el gasto o el financiamiento.
Coincido. El punto no es solo el pago de septiembre, sino el calendario de 2027.
Y encima es año electoral. Ahí van a buscar financiamiento o ajustar cuentas.
Primero hay que achicar el gasto público. Si no, cualquier vencimiento termina siendo un problema.
También hay que ver si el FMI aprueba un nuevo desembolso. Sin eso, la liquidez se complica.
Al menos pagaron con depósitos propios. Eso es más ordenado que emitir.
¿El desembolso del FMI ya está aprobado o sigue en revisión?
La nota dice que es una incógnita, en el marco de la tercera revisión.
Me da bronca que en año electoral se hable de deuda. Ojalá no termine en ajuste para el bolsillo.