La provincia de Santa Fe dio un paso concreto para no quedar afuera de la mesa donde se decide el futuro de la hidrovía Paraná-Paraguay: el gobierno de Maximiliano Pullaro formalizó su adhesión al Consejo de Control de la Vía Navegable Troncal mediante el decreto 1865/2026, firmado esta semana.
El organismo es el espacio de seguimiento técnico creado en el marco de la nueva concesión de la hidrovía, una de las arterias comerciales más estratégicas del país. Por ella transita alrededor del 80% de las exportaciones argentinas, y Rosario —con su complejo portuario en el Gran Rosario— es el corazón de ese corredor fluvial.
Para ocupar las sillas santafesinas en el Consejo, el Ejecutivo provincial designó a dos funcionarias del área de infraestructura y transporte: la secretaria de Transporte y Logística, Mónica Alvarado, y el subsecretario del área, Jorge Henn. Ambos serán los representantes técnicos de la provincia ante el ente de control.
¿Por qué importa esto? Porque la hidrovía no es un tema menor para Santa Fe. El corredor fluvial que va desde el norte del país hasta el Río de la Plata atraviesa la provincia de punta a punta, y las decisiones sobre dragado, balizamiento, peajes y condiciones de navegación impactan directamente en la economía regional. Que la provincia tenga voz —y voto técnico— en el organismo de control no es un detalle burocrático: es una posición política y económica.
La nueva concesión de la hidrovía, licitada bajo el gobierno de Javier Milei, generó rispideces con varias provincias ribereñas que reclamaron mayor participación en el proceso. La adhesión de Santa Fe al Consejo de Control es, en ese contexto, una señal de que la gestión Pullaro prefiere estar adentro de la discusión antes que protestar desde afuera.
Alvarado y Henn llegan al rol con experiencia en el sector. La secretaria de Transporte y Logística viene trabajando la agenda de infraestructura fluvial desde el inicio de la gestión, y el subsecretario Henn tiene trayectoria en la articulación con el sector privado portuario. Dos perfiles técnicos para un espacio que, en teoría, debería funcionar con más criterio técnico que político.
En teoría. Porque en Argentina, los organismos de control de concesiones estratégicas tienen un historial que invita al escepticismo. La pregunta que queda flotando es si este Consejo tendrá los dientes necesarios para fiscalizar de verdad, o si será otro sello de goma con reuniones trimestrales y actas que nadie lee.
Por ahora, Santa Fe puso sus fichas sobre la mesa. Habrá que ver si el juego vale la apuesta.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Bien que Santa Fe se siente en la mesa. Años de mirar cómo la Nación decidía todo sobre la hidrovía sin preguntarle nada a la provincia que más la usa. Ya era hora.
Otro decreto, otros dos funcionarios designados, otra foto. Alguien me avisa cuando controlen algo de verdad.
Entiendo el escepticismo, pero algo es algo. Antes ni siquiera teníamos representación formal. Hay que empezar por algún lado.
Empezar por algún lado... llevamos 40 años 'empezando por algún lado' con la hidrovía y el dragado sigue siendo un desastre cada vez que baja el río. Perdoname si no festejo un decreto.
Me parece bien el movimiento político, pero me preocupa que sean solo dos personas para controlar una concesión de semejante magnitud. ¿Con qué equipo técnico cuentan detrás?
Pullaro al menos se mueve. El anterior gobierno ni aparecía en estas discusiones.
La pregunta del millón es si este Consejo tiene poder real de veto o solo puede hacer informes que nadie lee. Porque si es lo segundo, es puro marketing político.
Trabajo en el sector logístico y les digo: cualquier participación provincial en el control es bienvenida. La concesión anterior tuvo años donde el dragado no llegaba a las cotas prometidas y nadie respondía. Ojalá este Consejo tenga más dientes.
¿Y Alvarado tiene experiencia real en hidrovía o es otro cargo político disfrazado de técnico?
Según lo que se sabe, viene trabajando el tema de infraestructura fluvial desde que arrancó Pullaro. No es una improvisada, aunque tampoco es una especialista histórica en la materia.
Lo que me llama la atención es que esto no tuvo casi cobertura. Una decisión que afecta directamente a los puertos del Gran Rosario y la prensa local lo trata como una nota chica. Raro.
Bien por la provincia. Ahora que no se duerman y que realmente fiscalicen. El peaje de la hidrovía lo pagamos todos con el precio de los alimentos.