La curva de la pobreza en Argentina frenó su descenso en diciembre de 2025 y comenzó a trepar en los primeros meses de 2026. El dato más reciente lo aporta la Universidad Torcuato Di Tella (UTDT): la pobreza alcanzó el 31,3% en el semestre móvil marzo-agosto, lo que implica una suba de 3,1 puntos porcentuales respecto de la última medición oficial del Indec, que había registrado un 28,2% para el segundo semestre de 2025.
El seguimiento lo elabora mensualmente el economista Martín González Rozada, director de la Maestría en Econometría de la UTDT, y funciona como un anticipo de lo que publicará el organismo oficial el próximo 24 de septiembre. La metodología compara los Ingresos Totales Familiares (ITF) de la Encuesta Permanente de Hogares con estimaciones de la Canasta Básica Total (CBT): cuando las canastas crecen más que los ingresos, la pobreza sube. Así de simple, así de brutal.
El quiebre de tendencia quedó expuesto con claridad en la serie mensual. Desde el semestre agosto 2025-enero 2026, la pobreza pasó del 28,2% al 28,7%, y no paró: 29,4% en el semestre cerrado en febrero, 29,9% en marzo, 30,4% en abril, 30,7% en mayo y 31,4% en el semestre enero-junio, el mismo período que el Indec divulgará en días. La única señal de alivio es que la desaceleración de la inflación logró estabilizar el indicador en 31,3% tanto en el semestre febrero-julio como en el de marzo-agosto.
Para dimensionar el retroceso: la pobreza había tocado su pico histórico reciente en el primer semestre de 2024, con un 52,9%, en pleno shock de la devaluación y el ajuste inicial del gobierno de Javier Milei. La baja posterior fue de 24,7 puntos porcentuales hasta el segundo semestre de 2025, una caída que el propio oficialismo exhibió como el logro central de su gestión económica. Que esa mejora ahora se esté erosionando es un dato que el gobierno deberá explicar con algo más que optimismo.
La UTDT no está sola en su diagnóstico. La consultora ExQuanti calculó que la cantidad de personas en situación de pobreza pasó de 13,4 millones en el segundo semestre de 2025 a 15,1 millones en el primero de 2026, un salto de casi 1,7 millones de argentinos que cayeron por debajo de la línea en apenas seis meses.
Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), confirmó que la pobreza «tendió a aumentar desde el último trimestre del año pasado» y que el primer y segundo trimestre de 2026 «mantienen esa tendencia». Por su parte, Leopoldo Tornarolli, del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata, estimó que la pobreza «va a subir un par de puntos» y que el segundo trimestre no habría compensado el salto del primero.
El diagnóstico convergente de tres centros académicos independientes —Di Tella, UCA y Cedlas— no deja margen para el relato. Las canastas crecieron más que los ingresos: esa es la ecuación que explica el retroceso. En un contexto donde el salario real todavía no recuperó lo perdido en 2024 y donde los precios de los alimentos siguen presionando, la mejora distributiva que el gobierno prometía para 2026 enfrenta su prueba de fuego más dura. El 24 de septiembre, cuando el Indec publique el dato oficial, habrá menos espacio para el optimismo y más necesidad de respuestas concretas.

Comentarios (15)
Deja tu comentario
Che, pero hay que recordar que venían de un 52,9% en 2024. Que haya subido 3 puntos es malo, sí, pero el contexto importa. Nadie habla de dónde se partió.
¿Contexto? Dígale eso a las familias que no llegan a fin de mes. 15 millones de pobres no son un número, son personas reales. Me cansé de los que relativizan con estadísticas.
Graciela tiene razón, pero Roberto también. El problema es que prometieron que iba a seguir bajando y no bajó. Eso es lo que hay que discutir.
Tres centros académicos distintos, todos dicen lo mismo: la pobreza sube. Di Tella, UCA, Cedlas. No es la oposición, no es Cristina, son economistas. ¿Cuándo el gobierno va a dar una respuesta seria?
La UCA siempre midió diferente al Indec, sus números históricamente son más altos. No digo que estén mintiendo, pero hay que leer con cuidado de qué metodología habla cada uno.
Tomás, acá no es la UCA sola. Es Di Tella con semestres móviles, ExQuanti con sus propios cálculos y Cedlas de La Plata. Todos apuntan para el mismo lado. En algún momento hay que aceptar la realidad.
Y encima el dato oficial recién sale el 24 de septiembre. Para entonces ya van a estar hablando de otra cosa y nadie va a pedir cuentas.
Lo que me preocupa es que la canasta básica sigue subiendo más que los sueldos. Eso no lo arregla ningún discurso. Hasta que los salarios reales no recuperen lo perdido en 2024, esto no va a mejorar.
Kirchner nos dejó con 40% de pobreza estructural durante décadas. Ahora que el ajuste tiene costos, todos se rasgan las vestiduras. La herencia importa.
Diego, la herencia es un argumento que tiene fecha de vencimiento. Llevan casi tres años. En algún momento hay que hacerse cargo.
Lo más preocupante del informe es la tendencia: seis meses consecutivos de suba. No es un mes malo, es una dirección. Y el segundo semestre no pinta mejor con el dólar como está.
Yo trabajo en un comedor en el oeste de Rosario y les puedo decir que la gente que viene a buscar comida aumentó un montón desde principios de año. No necesito a Di Tella para saberlo, lo veo todos los días.
El dato de 1,7 millones de personas que cayeron en la pobreza en seis meses es el número que más impacta. Eso es una ciudad entera. No hay forma de presentarlo como algo menor.
Esperemos el dato oficial del 24 antes de sacar conclusiones. Las estimaciones son estimaciones.
LaFlaca, tres instituciones académicas independientes con metodologías distintas llegaron a la misma conclusión. Esperar el Indec está bien, pero las chances de que el número sea bueno son muy bajas.