El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se desplomó en abril y alcanzó su peor nivel en nueve meses, según reveló el último relevamiento del Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella. El indicador se ubicó en 39,64 puntos, marcando una caída del 5,68% respecto de marzo.
Este retroceso representa el nivel más bajo desde julio de 2024, cuando había bajado a 39,1 unidades, y evidencia un deterioro sostenido en las expectativas económicas de los hogares argentinos. En la comparación interanual, el ICC muestra una caída del 10,12% frente a abril de 2025.
El relevamiento, realizado por Poliarquía Consultores en 40 grandes centros urbanos entre el 6 y 17 de abril, refleja cómo los argentinos evalúan su situación personal, la evolución macroeconómica y si consideran que es un buen momento para realizar compras importantes.
Desde el pico alcanzado en enero de 2025 con 47,38 puntos -el máximo durante la gestión de Javier Milei-, el índice acumula una caída del 16,33%. Esta tendencia descendente marca un contraste con las expectativas iniciales que había generado el actual gobierno.
El deterioro se extendió a todas las regiones del país sin excepción. El Interior registró la contracción más pronunciada con una caída del 10,57% mensual, seguida por la Ciudad de Buenos Aires (-6,69%) y el Gran Buenos Aires (-1,53%).
Los tres componentes que integran el ICC mostraron variaciones negativas. La mayor caída se observó en Bienes Durables e Inmuebles (-9,51%), lo que refleja la reluctancia de los consumidores a realizar inversiones de largo plazo. Le siguieron Situación Macroeconómica (-4,30%) y Situación Personal (-3,96%).
Un dato particularmente preocupante surge de la distinción entre condiciones presentes y expectativas futuras: ambas registraron caídas significativas. Los argentinos perciben un deterioro de las condiciones de vida presente del 9,03% respecto del mes previo y del 9,7% comparado con un año atrás.
Las expectativas futuras tampoco ofrecen alivio, con una caída del 3,3% en el mes y del 10,4% en la comparación anual. Esta combinación de pesimismo presente y futuro configura un escenario complejo para la recuperación del consumo interno.
Pese a la tendencia descendente reciente, el índice mantiene una suba del 11,3% desde el piso histórico alcanzado en enero de 2024, cuando había caído a 35,6 puntos. Sin embargo, la trayectoria actual sugiere que la confianza del consumidor atraviesa uno de sus momentos más delicados desde el inicio de la gestión libertaria.

Comentarios (10)
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Era obvio que iba a pasar esto. Con la inflación que tenemos y los sueldos que no alcanzan, ¿quién va a tener confianza para comprar algo?
Yo no entiendo estos números. En mi barrio la gente sigue comprando, los comercios están llenos. Capaz encuestan en lugares equivocados.
Es lógico, la gente no tiene plata ni para lo básico. ¿Cómo van a pensar en comprar un auto o una casa? Hay que ser realistas.
@LaFlaca33 Los comercios pueden estar llenos pero la gente compra lo mínimo indispensable. Nadie se está comprando heladera nueva o cambiando el auto.
Che, pero el índice sigue arriba del piso de 2024. Algo es algo, ¿no? Igual coincido que la cosa está jodida.
@El Tano Sí, pero la tendencia es claramente bajista. Desde enero viene cayendo sin parar. Eso es lo preocupante.
Mi marido es economista y dice que estos índices son importantes porque predicen lo que va a pasar con la economía. Si la gente no confía, no consume.
Yo trabajo en un concesionario y puedo confirmar: las ventas de 0km están por el piso. La gente no se anima a endeudarse.
Y después se sorprenden de que no arranque la economía. Si la gente no tiene confianza, no hay consumo. Es básico.
En mi familia estamos todos con miedo de gastar. Preferimos ahorrar por si viene algo peor. Es triste pero es así.