El JP Morgan recortó todas sus proyecciones para Argentina después de que el Indec mostrara una fuerte caída de la actividad en julio de 2026.
Según el Estimador Mensual de la Actividad Económica, la economía cayó 1,4% interanual y 2,9% mensual desestacionalizado, el peor registro desde abril de 2020, cuando comenzaron a regir las restricciones sanitarias.
El banco estadounidense señaló que esperaba un dato débil, en línea con la debilidad del segundo trimestre, pero que la contracción superó ampliamente su previsión de aproximadamente -1% mensual.
En su informe, JP Morgan destacó que la economía argentina registró su peor desempeño mensual desde el confinamiento de abril de 2020. La entidad subrayó que el indicador cayó 2,9% mensual desestacionalizado y 1,4% frente a julio de 2025.
El ajuste de pronóstico fue fuerte: antes estimaba que el país crezca en torno al 2,7%, pero ahora bajó ese número a un 1,5% para 2026. La revisión se produce ante la falta de señales concretas que permitan prever una reversión.
La caída de julio se suma al retroceso de 0,6% desestacionalizado del PBI durante el segundo trimestre.
Si entre julio y septiembre se acumula otro derrumbe, Argentina tendría dos trimestres consecutivos en caída y entraría oficialmente en recesión.
El informe también recuerda que, si se excluyen el confinamiento de 2020, el shock financiero global de fines de 2008 y el período de estrés financiero de 2018-2019, ningún mes desde 2004 había registrado una caída mayor.
La advertencia de un banco de Wall Street refuerza la lectura de que la actividad económica sigue bajo presión y de que el pronóstico de crecimiento se volvió más incierto.
Para el mercado, el dato no es menor: muestra que la debilidad del segundo trimestre no se detuvo en julio y que el tercer trimestre podría definir si el país entra en recesión.
El recorte de JP Morgan también vuelve a poner en el centro el debate sobre la eficiencia del gasto público, la baja presión fiscal y la necesidad de reglas claras para la inversión.
En un contexto de caída de la actividad, cualquier señal externa de menor crecimiento aumenta la presión sobre el empleo y el comercio.
La próxima publicación del Indec sobre el tercer trimestre será clave para confirmar si la recesión se consolida o si la actividad logra frenar la caída.
La revisión de JP Morgan llega en un momento en que la actividad económica ya mostraba señales de debilidad y el segundo trimestre había cerrado con una caída desestacionalizada.
El dato de Indec y el informe del banco estadounidense dejan un mensaje claro: sin una reversión sostenida, el pronóstico de crecimiento seguirá bajo presión.
Con información de: Conclusion. JP Morgan difundió el informe este fin de semana.

Comentarios (10)
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Este recorte de JP Morgan confirma que la economía sigue frenada. Ojalá el tercer trimestre no confirme recesión.
No es solo JP Morgan, el Indec ya venía mostrando números débiles. El problema es que no hay señales de reversión.
Exacto, el dato de -2,9% mensual es fuerte. Si el tercer trimestre cae, recesión formal.
Lo que más preocupa es que la caída de julio fue la peor desde abril de 2020. Hay que ver los próximos datos del Indec.
Con este PBI no se puede. El comercio de acá ya lo está sintiendo hace meses.
¿Alguien sabe si el recorte de proyecciones afecta directamente los bonos o solo el análisis del banco?
No sé, pero si el pronóstico baja de 2,7 a 1,5, seguro que el crédito y la inversión se complican.
Espero que el 1,5% de crecimiento no sea tan malo. Al menos hay un piso definido y hay que ver si el tercer trimestre frena la caída.
Con 1,5% no alcanza para generar empleo. Ojalá no sea solo un número.
Cada vez que sale un banco a recortar proyecciones, el mercado se asusta. Falta previsibilidad.