El fenómeno El Niño ya está aquí. No es una advertencia lejana ni una proyección abstracta: la anomalía en la temperatura superficial del océano Pacífico ecuatorial ya está presente y, según los especialistas, sus efectos más duros sobre Santa Fe llegarán entre agosto y septiembre. Para una provincia que conoce de sobra lo que significa el agua desbordada, la noticia no es menor.
La advertencia la formuló Jorge Giometti, director del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMyC), quien anticipó que de mantenerse las proyecciones actuales, este episodio podría convertirse en uno de los más intensos de los últimos 70 años. La anomalía térmica podría alcanzar entre 3,8 y 4 grados sobre los valores normales, un nivel que ubicaría a este El Niño entre los más severos desde la década de 1950. El escenario proyectado incluye precipitaciones por encima de lo habitual, tormentas localmente fuertes y una crecida del río Paraná.
Ante ese panorama, el Gobierno de Santa Fe no esperó cruzado de brazos. El ministerio de Obras Públicas provincial presentó un Plan Provincial de Mitigación ante el Fenómeno de El Niño que identifica las 100 localidades santafesinas con mayor riesgo hídrico y detalla el estado de las intervenciones en cada una de ellas. El documento es, en términos prácticos, una radiografía del estado de vulnerabilidad hídrica de la provincia.
El diagnóstico muestra luces y sombras. De las 100 localidades identificadas como de mayor riesgo, 83 ya cuentan con obras ejecutadas o en marcha, distintos tipos de intervenciones hidráulicas que buscan reducir el impacto de eventuales inundaciones. Sin embargo, 17 localidades permanecen con proyectos apenas previstos, lo que en lenguaje llano significa que todavía no tienen protección concreta ante lo que se viene.
El plan resume las principales acciones desarrolladas desde diciembre de 2023, cuando asumió la gestión de Maximiliano Pullaro al frente de la provincia. La infraestructura hídrica santafesina es de enorme complejidad: la provincia posee una red de aproximadamente 16.100 kilómetros, integrada por cursos naturales y canales principales, secundarios y terciarios, sobre los que se desarrollan las tareas de mantenimiento. Administrar esa red en condiciones normales ya es un desafío; hacerlo ante un El Niño de magnitud histórica es otra cosa.
Para quienes seguimos la política santafesina hace años, este tipo de presentación oficial tiene una lectura doble. Por un lado, es genuinamente positivo que la provincia cuente con un plan estructurado, con localidades identificadas y obras en ejecución. La gestión Pullaro ha mostrado una vocación de planificación que no siempre estuvo presente en administraciones anteriores. Por otro lado, las 17 localidades sin obras concretas son una deuda que el tiempo apremia: si El Niño pega fuerte en agosto o septiembre, los plazos para ejecutar infraestructura se agotan.
Santa Fe tiene una memoria larga en materia de inundaciones. La catástrofe de 2003 en la capital provincial, que dejó más de 20 muertos y decenas de miles de evacuados, marcó un antes y un después en la conciencia colectiva sobre el riesgo hídrico. Desde entonces, cada episodio de El Niño activa las alarmas con razón. La provincia también sufrió duramente los efectos del fenómeno en 1997-1998, cuando las lluvias extraordinarias afectaron a decenas de comunidades del centro y norte santafesino.
El director Giometti fue claro en señalar que los organismos provinciales ya trabajan con la información climática disponible para planificar medidas preventivas. La pregunta que queda en el aire, y que los intendentes de esas 17 localidades sin obras seguramente se están haciendo, es cuánto tiempo hay todavía para actuar antes de que el río diga la última palabra.

Comentarios (15)
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Vivo en una de las localidades del norte santafesino y acá no vimos ni una máquina trabajando. Que me digan que estamos en las 83 con obras 'en marcha' me genera mucha desconfianza. ¿En marcha dónde?
Igual che, algo es algo. Antes ni plan había. Al menos ahora saben cuáles son las 100 localidades en riesgo, eso ya es un avance respecto a gestiones anteriores que laburaban a ciegas.
Saber cuáles están en riesgo y no hacer nada concreto es casi peor, porque después no pueden decir que no sabían.
Mi familia perdió todo en el 2003 en Santa Fe capital. Cada vez que escucho 'El Niño se viene fuerte' se me cierra el estómago. Ojalá esta vez realmente estén preparados y no sea solo un power point.
Para dar contexto técnico: una anomalía de 3,8 a 4 grados en el Pacífico ecuatorial es efectivamente de magnitud histórica. El episodio de 1997-98 estuvo en ese rango y generó inundaciones gravísimas en toda la cuenca del Plata. No es alarmismo, es dato.
¿Y Rosario? ¿Está en las 100 localidades? La nota no lo aclara y me parece importante saberlo.
Rosario tiene sus propios sistemas de drenaje y el Paraná siempre fue el riesgo principal. Pero la ciudad tampoco está blindada, con las lluvias intensas el sistema colapsa en horas. Pregunta válida.
El año pasado con las tormentas normales ya se inundó mi barrio tres veces. No quiero ni imaginar lo que viene si esto es tan grave como dicen.
Hay que reconocerle a Pullaro que al menos presentó un plan concreto con números y localidades identificadas. Eso no lo hacía nadie antes. Ahora hay que ver si se ejecuta.
16.100 km de red hídrica y 17 localidades sin obras. Eso es un escándalo. ¿Cuánto tiempo llevan gobernando para que todavía haya lugares sin protección básica?
Llevan 2 años y medio, y recibieron una provincia con la obra pública paralizada por el ajuste de Milei. No es excusa total, pero tampoco es justo ignorar el contexto.
Lo que me preocupa son los municipios chicos del interior que no tienen recursos propios para evacuar gente ni maquinaria para emergencias. Ahí es donde siempre se sufre más y donde menos cámaras llegan.
Giometti dijo lo mismo el año pasado y no pasó nada. No digo que mienta, pero los meteorólogos también se equivocan. Esperemos que esta vez también se equivoque para bien.
La diferencia es que ahora la anomalía ya está presente en el océano, no es una proyección futura. Eso cambia bastante la certeza del pronóstico.
Que alguien me explique por qué siempre nos enteramos de estas cosas por los medios y no por el municipio directamente. Ningún intendente mandó nada por WhatsApp ni nada.