El oficialismo nacional tuvo que hacer un giro táctico en el Senado de la Nación. Después del tropiezo con el proyecto de Propiedad Privada, que debió ser mutilado en capítulos centrales ante la resistencia de sus propios aliados, La Libertad Avanza decidió concentrar sus energías legislativas en un paquete de iniciativas económicas que el gobierno considera estratégicas para sostener el rumbo de la gestión.
El episodio del proyecto de Propiedad Privada no fue menor. Que un bloque oficialista tenga que ceder ante sus propios socios y eliminar artículos clave de una iniciativa propia habla de la fragilidad de la coalición que sostiene al gobierno en la Cámara alta. El Senado siempre fue el terreno más hostil para Javier Milei: el peronismo y sus variantes mantienen allí una presencia que no lograron conservar en Diputados, y eso obliga al oficialismo a negociar cada paso con aliados que no siempre comparten la profundidad de las reformas.
Ahora, el bloque de LLA en el Senado apuesta a reagruparse en torno a un conjunto de medidas de contenido económico. La lógica es clara: en lugar de dispersar fuerzas en proyectos que generan fricciones ideológicas con los aliados, el oficialismo prefiere avanzar en iniciativas donde el consenso es más alcanzable y el impacto en la agenda de desregulación y equilibrio fiscal es concreto.
La estrategia no es nueva en la historia del Congreso argentino: cuando un oficialismo no tiene mayoría propia, prioriza lo que puede aprobar. Lo que sí resulta llamativo es la velocidad con que La Libertad Avanza debió aprender esa lección. El gobierno llegó al poder con una retórica de ruptura total con la política tradicional, pero la aritmética parlamentaria impone sus propias reglas, independientemente del discurso.
El paquete económico que ahora ocupa el centro de la agenda legislativa del oficialismo en el Senado todavía no tiene un detalle público completo de sus componentes, pero la señal política es clara: el gobierno quiere mostrar capacidad de gestión legislativa en el área que considera su principal fortaleza, la economía, luego de un traspié que expuso sus límites en otros terrenos.
En ese contexto, la pregunta que sobrevuela el Palacio Legislativo es si los aliados que frenaron el proyecto de Propiedad Privada acompañarán ahora las iniciativas económicas sin mayores resistencias, o si la dinámica de negociación permanente que caracteriza al Senado volverá a poner a prueba la cohesión del bloque oficialista. La respuesta llegará en las próximas semanas, cuando el paquete empiece a tomar forma concreta en comisiones.
Lo que está claro es que el gobierno no puede darse el lujo de otro retroceso legislativo de magnitud. Cada capítulo que se elimina de un proyecto propio es una señal que los mercados, los inversores y la oposición leen con atención. En un año donde el equilibrio fiscal y la credibilidad del programa económico son el principal activo del gobierno, el Senado se convierte en un escenario tan relevante como el Ministerio de Economía.

Comentarios (12)
Deja tu comentario
Al menos están aprendiendo a leer el tablero. Si no tenés los votos, no podés empujar lo que querés. Ojalá el paquete económico salga limpio y sin concesiones que lo vacíen de contenido.
Esto es exactamente lo que pasa cuando llegás al gobierno sin estructura parlamentaria. Mucho discurso de ruptura y después tenés que negociar igual que siempre. La casta no se va, se adapta.
Che, y los aliados que les frenaron el proyecto de Propiedad Privada quiénes son? Porque si son los mismos que ahora tienen que votar el paquete económico, yo no estaría tan tranquilo.
El Senado siempre fue la cueva del peronismo. No me sorprende que frenen todo lo que huela a reforma real. Lo que me sorprende es que los propios aliados de LLA también pongan palos en la rueda.
Jajaja 'reconfigurar la estrategia'. Eso se llama perder y salir a buscar la vuelta. Bienvenidos a la política argentina, libertarios.
No estoy de acuerdo con ese análisis. Ajustar la táctica legislativa no es perder, es gobernar con inteligencia. Macri no aprendió eso y le fue como le fue. Si LLA prioriza lo que puede aprobar, está bien.
Seba, comparar con Macri es el argumento más flojo que tienen. Macri también 'ajustaba la táctica' y terminó con el FMI encima. Veremos cómo termina esto.
Lo que me preocupa es que el paquete económico tampoco tiene detalle público. ¿Qué van a votar exactamente? ¿Más desregulación? ¿Reforma laboral? La gente tiene derecho a saber antes de que se vote.
Totalmente de acuerdo Graciela. La transparencia legislativa en este país es un chiste. Aprueban cosas que nadie leyó y después nos preguntamos por qué nos va mal.
El equilibrio fiscal es el único activo real que tiene este gobierno. Si el paquete económico apunta a consolidar eso, bienvenido sea. Que el Senado no se convierta en el cementerio de las reformas.
igual che, que les hayan sacado partes del proyecto de propiedad privada sus propios aliados es un papelón. Eso no lo arregla ningún paquete económico.
Yo lo veo diferente. El gobierno está mostrando que puede ceder en lo accesorio para avanzar en lo central. Eso es madurez política, no debilidad. Ojalá el paquete económico tenga la misma lógica.