Por primera vez en 25 años, desde el colapso de la convertibilidad en 2001, el sistema financiero argentino se prepara para prestar dólares a empresas que no generan ingresos en esa moneda. El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció la flexibilización del régimen de créditos en moneda extranjera, una medida que el sector bancario venía reclamando desde hace tiempo y que ahora llega con un marco prudencial específico para evitar los errores del pasado.
La medida no es una apertura irrestricta. El Banco Central fijó un tope claro: las financiaciones a empresas que antes estaban excluidas del crédito en dólares no podrán superar, en conjunto, el 15% de los depósitos en moneda extranjera de cada entidad. Los préstamos ya habilitados por la regulación vigente —destinados a firmas con ingresos genuinos en dólares, como exportadoras— quedan fuera de ese cupo y siguen bajo las reglas anteriores. La novedad es que compañías con historial crediticio sólido y capacidad de pago, pero cuyos ingresos están nominados en pesos, podrán acceder a este financiamiento dentro de ese límite.
La reacción del sistema bancario fue, en líneas generales, positiva aunque con matices. ADEBA, la cámara que agrupa a los bancos privados de capital nacional, celebró el anuncio sin reservas. Según la entidad, el cambio habilitará el acceso al crédito en dólares para empresas que hasta hoy estaban excluidas "aun cuando tuvieran un excelente historial crediticio y capacidad de pago". "Estas empresas tendrán, ahora, más opciones para elegir la moneda en la que decidan financiarse", señalaron. La cámara también destacó que la flexibilización promueve una "intermediación financiera más eficiente" de los ahorros en dólares hacia el sector privado y que tendrá efectos positivos tanto sobre la captación de depósitos como sobre el crédito productivo. "Es un paso más en la dirección correcta", afirmaron.
Más cauta fue la postura de ABA, que representa principalmente a bancos de capital extranjero. Antes del anuncio, la entidad ya advertía sobre los riesgos de prestar dólares a empresas cuyos ingresos se generan en pesos —el mismo descalce de monedas que contribuyó a la debacle de 2001—. Por eso, varias entidades prefirieron esperar la publicación de la reglamentación definitiva del BCRA antes de evaluar su impacto comercial y operativo.
Desde Supervielle, uno de los bancos con fuerte presencia en la región, calificaron la medida como "un paso muy positivo para expandir el crédito, movilizar el ahorro hacia la inversión y potenciar el desarrollo productivo del país". "Al ampliar la capacidad de los bancos para otorgar financiamiento en dólares, se generan más oportunidades para que las empresas inviertan, crezcan y generen empleo", señalaron, aunque aclararon que aguardan la reglamentación para dimensionar con precisión el alcance real de la norma.
Un banco privado, bajo reserva de identidad, relativizó el impacto inmediato: el crédito en dólares ya existía para ciertos sectores, y el nuevo esquema buscará mantener un límite compatible con lo que se considera prudente para la estabilidad del sistema. El riesgo central sigue siendo el mismo de siempre: una empresa que toma deuda en dólares pero cobra en pesos queda expuesta a cualquier movimiento del tipo de cambio. El BCRA intentará acotar ese riesgo mediante mayores requerimientos de capital, cómputo más exigente para los límites de exposición crediticia y la obligación de que las entidades evalúen la capacidad de repago de los tomadores bajo distintos escenarios cambiarios.
Para el sector productivo de Santa Fe, una provincia con una economía diversificada que combina agroindustria exportadora, PyMEs industriales y comercio, la medida abre una ventana de financiamiento más barato. Las tasas en dólares históricamente son muy inferiores a las tasas en pesos, incluso en contextos de baja inflación. El desafío, como siempre en Argentina, será que la estabilidad cambiaria acompañe lo suficiente como para que ese diferencial de tasas no se evapore ante una devaluación.
Con informacion de: Rosario3, La Capital.

Comentarios (14)
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Buena medida. Las tasas en dólares son mucho más bajas que en pesos. Si la macro se mantiene estable, esto puede ser una bocanada de aire para las PyMEs que necesitan financiarse para invertir.
¿Ya se olvidaron de 2001? Esto es exactamente lo mismo que hicieron antes del corralito. Empresa que cobra en pesos y se endeuda en dólares es una bomba de tiempo.
Exacto Marta, la historia se repite y los mismos de siempre van a terminar pagando los platos rotos.
La diferencia con 2001 es que ahora hay un tope del 15% de los depósitos y exigen análisis de escenarios cambiarios. No es lo mismo que la convertibilidad donde todo valía. Lean antes de comparar.
Gustavo, el tope del 15% no te salva si hay una devaluación del 50%. Los límites prudenciales en Argentina duran hasta que dejan de durar.
Caputo anunciando medidas financieras... el mismo que se endeudó a 100 años con el bono centenario. Mucha confianza no me genera.
Trabajo en una PyME exportadora en el Gran Rosario y esto nos viene bien. Poder elegir en qué moneda financiarse es una herramienta más, no una obligación. Nadie te obliga a tomar dólares si no querés.
Exactamente Luciana. La libertad de elegir es clave. Si una empresa evalúa que puede pagar en dólares, que lo haga. El Estado no tiene que decidir eso por vos.
Yo no entiendo mucho de economía pero sí sé que cada vez que escucho 'créditos en dólares' me agarro del corazón. Ojalá me equivoque esta vez.
Lo que me llama la atención es que los bancos extranjeros (ABA) son los más cautos. Ellos sí saben lo que es perder plata en Argentina. Los bancos nacionales festejan porque el riesgo lo termina absorbiendo el sistema.
Ojalá llegue algo de esto a las pequeñas empresas de verdad y no solo a los amigos del poder de siempre.
25 años tardaron en volver a esto. Algo habrán aprendido, supongo. El marco prudencial que mencionan es más estricto que el de la convertibilidad. Hay que darle una chance.
¿Y los que no tienen acceso a ningún crédito, ni en pesos ni en dólares? Las PyMEs chicas ni aparecen en estas noticias. Esto es para las empresas grandes que ya tienen todo.
Supervielle tiene mucha presencia en Santa Fe y si ellos lo ven positivo algo de impacto local va a haber. Habrá que ver los números reales cuando salga la reglamentación.