El mercado argentino arrancó noviembre con optimismo de corto plazo, pero la rueda terminó con caídas generalizadas y el riesgo país en 805 puntos básicos. La suba inicial se borró y los bonos volvieron a mostrar la misma fragilidad que viene pesando sobre la economía local.
El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó 2,3% y tocó un nuevo máximo en lo que va del 2026. La lectura es simple: el mercado sigue descontando incertidumbre política local y volatilidad global, dos factores que no se pueden separar cuando se miran los activos argentinos.
En la bolsa, el MSCI Merval se hundió 3,2% y cerró en 89.100,46 puntos. Medido en dólares, el recorte fue mayor: 4,7%, hasta las 53 unidades. No fue una caída menor: el índice volvió a mostrar que la confianza de los inversores sigue siendo frágil y que cualquier señal externa puede amplificar el movimiento local.
Entre las acciones que más castigo recibieron estuvieron YPF, con una baja de 6,9%; Grupo Supervielle, que retrocedió 5,8%; y Edenor, que cayó 3,7%. El listado no es casual: muestra que el mercado no distingue con claridad entre sectores y que, cuando el riesgo se dispara, la venta termina siendo general.
El contexto internacional también pesó. Wall Street terminó con mayoría de bajas después de que se diluyera el rebote inicial. La jornada tuvo una marcada volatilidad en los mercados globales, un escenario que suele contagiar a los mercados locales y, de forma directa, a la Argentina.
La mirada de los inversores está puesta en el “super martes” en Estados Unidos, donde el Gobierno de Donald Trump se juega su primer test electoral. Los estadounidenses elegirán a los 435 integrantes de la Cámara de Representantes, renovarán un tercio del Senado y votarán por gobernadores en 36 estados. El resultado puede tener implicancias sobre la política fiscal, la agenda económica y la capacidad de negociación de la Casa Blanca.
Para la Argentina, ese escenario no es un dato menor. La relación financiera y política con Estados Unidos sigue siendo un factor de peso, y los activos locales muestran una alta sensibilidad frente a los cambios económicos globales. En otras palabras: lo que pase en el escenario estadounidense puede mover el pulso de la plaza local, sobre todo cuando el riesgo país ya está en niveles que el mercado no termina de digerir.
Otro dato a la misma foto: el dólar oficial también subió. No es un detalle menor. Cuando el mercado local se mueve con cautela, el tipo de cambio suele ser el termómetro más rápido de la desconfianza. Y en esta oportunidad, la mezcla de elecciones legislativas de Estados Unidos y incertidumbre política local volvió a pesar sobre las decisiones de los inversores.
La pregunta que queda en el aire es si el mercado va a seguir castigando a la Argentina por factores que no siempre están bajo control local. La respuesta no es simple. Hay volatilidad global, hay riesgo político y hay una plaza local que todavía no logra consolidar una tendencia de confianza. Mientras tanto, el riesgo país se mantiene como el termómetro más incómodo: sube cuando la duda crece y baja cuando el mercado encuentra un piso de certidumbre.
Con información de: Conclusion, La Capital.
Comentarios (10)
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Con 805 puntos de riesgo país y el Merval cayendo 3,2%, no hay que engañarse: el mercado sigue desconfiando de la Argentina.
Igual, no todo es culpa de la Argentina. Wall Street también terminó con mayoría de bajas y el super martes va a poner a todos nerviosos.
No, el contexto internacional pesa, pero 805 puntos no se explican solo con eso. La incertidumbre local también está ahí.
Lo que me preocupa es que YPF cayera 6,9%. Si hasta eso se vende, la señal no es buena.
Ojalá el super martes dé algo de claridad. Si baja la volatilidad global, el riesgo país puede respirar.
A ver si respira. Con el dólar subiendo y el Merval en 53 unidades, la gente común no está viendo nada bueno.
Al menos se ve que el mercado reacciona rápido. Si hay señales de estabilidad, el riesgo país puede bajar.
Los números del Merval no mienten: 89.100,46 puntos y una caída de 3,2% no son para celebrar.
Con el riesgo país en 805, cualquier decisión política va a estar bajo la lupa del mercado.
Espero que después del super martes haya más claridad y el riesgo país baje un poco.