El mercado financiero argentino arrancó noviembre con una señal incómoda: el riesgo país cerró en 805 puntos básicos, su nivel más alto desde las elecciones legislativas del año pasado, cuando el índice de JP Morgan llegó a mostrar hasta cuatro dígitos.
La rueda comenzó con cierto optimismo, pero la mejora se diluyó. El índice sumó 18 unidades frente al cierre anterior, una suba de 2,29%, y volvió a marcar el piso de preocupación para los inversores que miran la deuda soberana.
El movimiento no fue un capricho de la última hora. El riesgo país arrancó la rueda a la baja, pero para el final del día dio vuelta la tendencia. Ese giro coincidió con la caída de los bonos soberanos en dólares, que también pasaron del verde al rojo a lo largo de la rueda, en sintonía con el mercado internacional.
La presión internacional se sintió en la deuda. Los bonos soberanos en dólares fueron el punto de quiebre de la rueda: primero mostraron mejoras, pero después retrocedieron. En ese tramo, el índice de riesgo país volvió a estirarse y terminó por encima de los 800 puntos básicos.
La cautela se apoyó en dos factores: la cautela ante las elecciones legislativas de Estados Unidos y la incertidumbre política local. A un día de que los estadounidenses voten en las elecciones de medio término, el mercado global mostró señales de reacomodamiento, con caídas en activos de riesgo y un salto hacia bonos de Estados Unidos.
En ese escenario, las acciones argentinas cayeron hasta 12% en Wall Street. Los bonos soberanos en dólares también pasaron del verde al rojo: los Bonares registraron caídas de hasta 1,7% en el AL41D, mientras que los Globales retrocedieron hasta 1,4% en el GD46D.
Fernando Baer, economista de Quantum Finanzas, explicó que la Argentina se acopla a un contexto internacional que inicia noviembre en modo corrección por preocupaciones por inteligencia artificial, tecnológicas y deudas de países desarrollados. Mencionó el flight to quality, o salto a la calidad, y un reacomodamiento de portafolios más aversos al riesgo. “La Argentina, que tiene betas diferenciales, corrige relativamente más”, señaló.
El dólar oficial también dejó una marca: se vendió a $1565 en la ventanilla del Banco Nación, con un aumento de $5 frente al cierre anterior, equivalente a 0,3%. Es el valor nominal más alto del año.
Aun así, el tipo de cambio acumuló en el año un avance de $85, lo que representa 5,7%, muy por debajo de la inflación de 23,6% acumulada hasta septiembre, último dato disponible. En el resto del mercado, el precio promedio fue de $1566,60, según el Banco Central.
En el segmento mayorista, el dólar cerró a $1545,02, unos $8,30 más que el cierre del viernes, una suba de 0,54%. La comparación con el techo de la banda cambiaria muestra distancia: ese límite, que rige desde abril del año pasado, se ubica este lunes en $1954,48.
La lectura de la jornada no es solo un dato de mercado. Es una foto de la expectativa electoral que se anticipó, de la sensibilidad argentina a los vaivenes globales y de la dificultad para sostener mejoras cuando el mundo entra en modo corrección. ¿Cuánto más aguanta el mercado este nivel de incertidumbre?
Con información de: La Capital, La Nacion.
Comentarios (10)
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Lo de los 805 puntos no es un dato menor. Cuando el riesgo país vuelve a ese nivel, el costo de endeudarse se complica para todos.
Me preocupa más el dólar a $1565. Si la inflación sigue por arriba, el tipo de cambio no alcanza.
Con inflación de 23,6% hasta septiembre, el dólar a $1565 no da tranquilidad. Hay que ver si el BCRA sostiene la banda.
El mercado ya anticipa el año electoral. Siempre igual: primero se castiga la deuda y después se discute la política.
No es solo electoral. La nota dice que hay corrección global por IA y deudas de desarrollados. No todo es Argentina.
Claro que hay contexto global, pero la Argentina corrige más. Eso lo dijo el economista de la nota.
El dato del dólar mayorista a $1545,02 y el techo de la banda en $1954,48 deja margen, pero no hay que confiarse.
12% de caída en Wall Street es fuerte. Los bonos también pasaron del verde al rojo, no fue un movimiento chiquito.
Al menos el dólar oficial subió 0,3% y el año acumula 5,7%, muy por debajo de la inflación de 23,6%. No todo es rojo.
La rueda arrancó con optimismo y terminó en rojo. Eso muestra lo frágil que está el mercado cuando aparece cualquier incertidumbre.