El Senado de la Nación aprobó este jueves por la noche el proyecto de reforma de la Ley de Salud Mental, una iniciativa que modifica sustancialmente el marco legal vigente. La norma, que ahora pasará a la Cámara de Diputados, fue sancionada con 42 votos a favor y 21 en contra, tras un debate que comenzó después de las 22.30 y que requirió ajustes técnicos para asegurar el respaldo de las bancadas aliadas al oficialismo.
El cambio más significativo radica en la habilitación de las internaciones involuntarias, un punto que había generado fuertes resistencias. Según el dictamen de mayoría, esta medida debe concebirse como un recurso terapéutico excepcional, aplicable únicamente cuando no sean posibles los abordajes ambulatorios y medie una situación de riesgo grave de daño para la vida o integridad física del paciente o de terceros. La decisión queda a cargo de un médico, preferentemente psiquiatra, y debe ser evaluada por un equipo interdisciplinario.
La reforma también consolida la eliminación de los manicomios como modelo de atención y amplía el alcance de las enfermedades mentales para incluir las adicciones en general. Esto implica que patologías como la ludopatía podrán ser tratadas bajo este marco legal. Además, se establece un mecanismo de asistencia financiera entre la Nación y las provincias para garantizar la implementación del modelo comunitario.
La senadora libertaria Ivana Arrascatea, presidenta de la comisión de Salud, defendió la iniciativa al abrir el debate. Aseguró que la reforma permite “llegar a tiempo” y remarcó: “Significa pasar del riesgo inminente al riesgo grave, mirando la historia completa del paciente”. Arrascatea consideró que la ley vigente resultó insuficiente y que el sistema necesita herramientas adecuadas para actuar antes de que la situación se agrave.
En el cierre del debate, la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, indicó: “Lo que estamos planteando es que esta internación involuntaria es excepcional, ya que el objetivo es trabajar en la prevención”. Asimismo, aseguró que los hospitales especializados “no son manicomios”.
En el frente opositor, el senador de Convicción Federal Guillermo Andrada cuestionó la premisa de que la ley anterior fracasó por sus principios. Observó: “¿La Ley de Salud Mental fracasó por sus principios? No, fracasó porque no hay recursos. El modelo comunitario no fue acompañado por los recursos que le corresponden”. En línea similar, el senador salteño Gerardo Zamora advirtió que la reforma le carga a las provincias nuevas tareas sin prever los recursos necesarios, y cuestionó si se va a discutir cómo se financia la salud.
El proyecto original enviado por la gestión de Javier Milei recibió estas modificaciones clave durante las negociaciones para cosechar los votos necesarios. La aprobación contó con el apoyo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Movimiento por Misiones, Primero los Salteños, Despierta Chubut, Provincias Unidas y Movere Santa Cruz, mientras que el rechazo provino del bloque Justicialista, Independencia y Convicción Federal.
Con informacion de: Conclusion, Rosario3.
Comentarios (8)
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Por fin se toman decisiones reales. La ley anterior era un papelón que dejaba a los médicos atados de manos cuando un paciente era un peligro para sí mismo o para otros. Esto es sentido común.
No es tan simple, Marcelo. Hablar de “internación involuntaria” suena a manicomio disfrazado. ¿Quién garantiza que no se abusen de esto? Los derechos humanos no son un capricho, son la base de la libertad.
Laura, leé el texto de la ley. Dice “excepcional” y “riesgo grave”. No es para internar a cualquiera que esté deprimido, es para cuando alguien va a matarse o a matar. La diferencia entre riesgo inminente y grave es vital para la prevención.
Me preocupa mucho la parte del financiamiento. Como bien dijo Zamora, le están cargando la tarea a las provincias que no tienen un peso. ¿Quién va a pagar los hospitales comunitarios? La historia nos dice que van a quedar en el tintero.
Siempre igual. Se aprueba la ley y nadie habla de los recursos. En Santa Fe ya no alcanza para cubrir las guardias de salud mental básicas, imagínense con este nuevo modelo. Es letra muerta.
¿Y la ludopatía? Mi cuñado está destruido por las apuestas online y no hay forma de ayudarlo porque no lo consideran una enfermedad mental grave. Ojalá esto funcione de verdad.
Bueno que se eliminen los manicomios definitivamente. Son lugares de castigo, no de curación. El modelo comunitario es el único que funciona a largo plazo, aunque sea más caro y complejo de implementar.
42 votos a favor. ¿Y cuántos votos tiene la oposición para frenarlo en Diputados? Ojalá no lo tiren abajo por puro capricho político. La gente necesita salud mental, no discusiones de bloques.