Lo que apareció en el estadio de Newell's no es un reclamo más: son volantes anónimos con nombres, apellidos y medios de periodistas deportivos. El Sindicato de Prensa Rosario salió a repudiar la maniobra y pidió que la institución se exprese.
Según el gremio, los panfletos circularon el sábado 3 de octubre y apuntan contra cronistas a los que señalan como “operadores de prensa” a favor de otra institución. No se trata de una crítica deportiva: es una acusación pública con datos personales.
El detalle que enciende la alarma es que los volantes no se quedan en el insulto genérico. Incluyen nombres y apellidos, medios de comunicación e incluso el de un empresario del sector local. Cuando un grupo anónimo publica esa información, el riesgo deja de ser solo simbólico.
Desde el Sindicato de Prensa Rosario calificaron la situación de “intolerable” y advirtieron que este tipo de acciones pueden abrir la puerta a agresiones y hechos de violencia contra los cronistas mientras desarrollan su labor profesional.
Por eso, el gremio solicitó una reunión urgente con la directiva de Newell's y reclamó un pronunciamiento público y formal para condenar estas intimidaciones. No alcanza con una queja interna: la nota pide una respuesta institucional clara.
El reclamo también apunta a un punto central: garantizar condiciones de seguridad.html" class="auto-link">seguridad y respeto para los trabajadores de prensa que cumplen sus tareas en estadios y en el marco de las actividades deportivas. La prensa no puede cubrir el fútbol expuesta a amenazas.
La gravedad no está solo en el contenido. Está en el efecto de exposición: al publicar datos personales y medios, los volantes convierten a cada cronista en un blanco identificable. En el marco de las actividades deportivas, ese tipo de publicaciones puede escalar.
El Sindicato de Prensa Rosario no pidió solo una disculpa. Exigió que Newell's asuma un rol institucional frente a lo ocurrido. La institución, según el reclamo, debe condenar la intimidación y dejar claro que no se toleran acciones contra la prensa.
La pregunta que queda en el aire es simple: ¿quién autorizó, toleró o permitió que esos volantes circularan? El gremio no acusa a una persona concreta, pero sí exige que la directiva responda. Si no hay pronunciamiento formal, el mensaje que llega es de impunidad.
Para los trabajadores de prensa, cubrir un partido no debería significar recibir amenazas. El reclamo del Sindicato de Prensa Rosario busca que la seguridad y el respeto sean condiciones mínimas en los estadios. Si no, la próxima vez puede no ser un volante: puede ser una agresión.

Comentarios (8)
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Me parece bien que el gremio salga a pedir un pronunciamiento. Si publican nombres y medios, ya no es una crítica, es exponer a la gente.
Coincido con Marcelo. La prensa no puede trabajar con amenazas. Que Newell's condene esto de forma pública.
En Newell's siempre hay algo raro. Ojalá la directiva no se quede callada.
Igual, si la directiva no habla, el problema sigue. Que el gremio pida reunión urgente está bien, pero hace falta una respuesta concreta.
No todo volante es una agresión. A veces la gente se exaspera por la cobertura. Hay que separar bronca de violencia.
Diego, separar bronca de violencia es fácil cuando no te exponen con nombre y medio. Si publican datos, ya es otra cosa.
Totalmente de acuerdo con LaFlaca. La bronca por el fútbol no justifica publicar nombres y medios. Eso es intimidar.
Lo que me preocupa es que esto pase en un estadio. Los cronistas van a trabajar, no a pelear con hinchadas.