CUENTAS QUE NO CIERRAN
Esta semana el Gobierno de Santa Fe manda a la Legislatura el último presupuesto que ejecutará la gestión de Maximiliano Pullaro. El plazo constitucional para enviarlo vence el 31 de octubre, y la idea de la Casa Gris es girar la iniciativa «en tiempo y forma» para evitar el pedido de una prórroga.
El número que venden es un crecimiento de los recursos «del orden del 30%» respecto del presupuesto vigente. La aspiración declarada es un presupuesto «equilibrado», con las prioridades de siempre: «seguridad y gasto social», obra pública en marcha y equipamiento para la infraestructura carcelaria, que ya está en etapa final de ejecución.
El piso de arena sobre el que se construye
¿Sobre qué se apoya ese 30%? Sobre la tabla macroeconómica nacional: «inflación anual del 18%, tipo de cambio fijado a una cotización de $1.847, y tasa de crecimiento del 3%». Es la misma tabla de la síntesis oficial del Ministerio de Economía, que proyecta que «la inflación desacelera al 18,0% interanual en el mismo período».
El problema es que esa tabla choca con el presente. El IPC de septiembre fue del 1,9% y acumula un 23,6% en lo que va del año, según informó el INDEC. A nivel interanual, el indicador sumó 33,4%. Para que 2027 cierre en 18%, la inflación mensual tendría que bajar del 1,9% actual a un promedio de 1,4% durante todo el año que viene. Y la propia síntesis oficial que usa la provincia prevé que 2026 termine con un IPC del 29,0%: el punto de partida ya es más alto que el destino completo.
La cuenta que nadie hizo
Treinta por ciento más de pesos contra 33,4% de inflación interanual da una baja real: 1,30 dividido 1,334, menos uno, es menos 2,5%. Medido con el IPC del 29,0% que el propio Gobierno nacional prevé para 2026, el aumento real de recursos queda en 0,8%: plano. El presupuesto que crece en el papel y se achica en la vida real.
Y el piso de la promesa también tiembla. El proyecto presume ese crecimiento «en función del incremento que se ha experimentado de manera interanual tanto en la coparticipación federal como en la recaudación propia». Los números reales del año dicen lo contrario: en los primeros nueve meses, Santa Fe tuvo una caída interanual del 0,9% de recursos federales y percibió $4,9 billones. La coparticipación no empuja para arriba: empuja para abajo.
La letra chica tributaria
La ley impositiva que acompaña el presupuesto no tocaría las alícuotas, pero sí actualizaría Patente, Inmobiliario y Sellos «de acuerdo con la evolución de los salarios y de la tasa de inflación del último año». Traducción: a los tributos propios los ajusta por inflación sin anestesia. A la promesa de recursos reales no le alcanza con la misma inflación.
La pregunta que falta
El último presupuesto de la gestión Pullaro se debate con una inflación que ya lleva 23,6% en nueve meses y con una tabla macro que supone un 18% que nadie está viendo. Que el Ministerio de Economía publique el proyecto completo, su tabla de supuestos y el resultado financiero con el que piensa sostener el «equilibrio». Si la cuenta cierra, que la muestren.
Con información de El Litoral, de TN y del Ministerio de Economía.

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