Tenía 26 años, venía de Rosario y estaba a punto de cumplir el sueño de ponerse el uniforme de Gendarmería Nacional. Este domingo, Camila Agustina Vechiarello fue encontrada muerta en una vivienda de Barreal, una pequeña localidad del departamento de Calingasta, en la provincia de San Juan. La mató, según indica la investigación, el hombre con quien compartía ese mismo sueño: su pareja, también aspirante a la fuerza.
La alerta llegó por teléfono. Cuando los efectivos de la Policía de San Juan y la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) Delitos Especiales ingresaron a la vivienda ubicada en la intersección de calle Presidente Roca y avenida San Martín, encontraron a Camila con signos evidentes de una muerte violenta: múltiples lesiones compatibles con golpes y cortes provocados por un objeto punzocortante. Un femicidio en toda la regla.
El principal sospechoso es su pareja, un joven de 25 años oriundo de Tartagal, Salta, que fue hallado en la propia escena del crimen. Según la reconstrucción preliminar de los investigadores, el muchacho habría intentado quitarse la vida después del ataque. Fue asistido de urgencia y permanece internado y estable en el hospital de Barreal, bajo custodia policial estricta y a disposición de la Justicia. No hay forma de suavizarlo: mató y después intentó escapar de las consecuencias de la peor manera posible.
¿Cómo es posible que dos personas que eligieron la misma vocación, que convivían en el mismo proceso de formación, terminen en una escena así? Es la pregunta que hoy se hacen quienes conocían a Camila en Rosario, y que la Justicia sanjuanina deberá responder con rigor.
La causa avanza formalmente bajo la carátula de homicidio agravado por el vínculo y por ser en contexto de violencia de género. El lugar fue relevado por especialistas del Complejo Científico Forense, bajo las directivas del fiscal Adolfo Díaz y el ayudante fiscal César Recio, con la coordinación de Roberto Ginsberg de la UFI Delitos Especiales. Se secuestraron elementos de interés, se levantaron rastros y el cuerpo de Camila fue trasladado a la Morgue Judicial para la autopsia correspondiente.
Barreal es una localidad de menos de 5.000 habitantes enclavada en los valles precordilleranos de San Juan, conocida por su tranquilidad y por ser punto de paso hacia el Parque Nacional El Leoncito. Un lugar donde difícilmente pasan estas cosas. O donde, cuando pasan, sacuden todo.
Camila había dejado Rosario para formarse. Tenía un proyecto, una dirección, una vida por delante. El femicidio la encontró a pocos pasos de cruzar esa puerta. Argentina registra un femicidio cada 29 horas, según los datos del Observatorio de las Violencias de Género. Este domingo, Camila fue uno más de esos números que no deberían existir. Pero detrás del número hay una rosarina de 26 años que quería ser gendarme y no llegó.
Con información de: La Capital, Rosario3.

Comentarios (13)
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Dios mío, tenía 26 años y un sueño. Esto es desgarrador. Cuántas más tienen que morir para que algo cambie de verdad en este país?
Encima el tipo intenta suicidarse para no hacerse cargo. Cobarde hasta el final.
Hay que ver bien qué pasó antes de juzgar. No digo que esté bien, para nada, pero la Justicia tiene que investigar con seriedad y no apurarse.
Rodrigo, 'hay que ver qué pasó'... tiene múltiples heridas de arma blanca. Qué más querés ver? Siempre la misma historia para defender al femicida.
No estoy defendiendo a nadie, estoy diciendo que la Justicia tiene que hacer su trabajo bien para que no haya errores procesales y el tipo quede libre. Eso es todo.
Soy de Rosario y esto me parte el alma. Una chica que se fue a forjarse un futuro y la mató el que supuestamente la quería. No hay palabras.
Y pensar que iba a ser gendarme, alguien entrenado para proteger. La ironía más triste del mundo.
Ojalá que la Justicia de San Juan no la cague como pasa tantas veces. Que este tipo no salga nunca más.
Cada 29 horas un femicidio en Argentina. Lo dice la nota y es un dato que debería estar en todos lados, en todos los canales, todo el tiempo. Pero no, se habla dos días y se olvida.
El sistema de selección de Gendarmería debería revisar los controles psicológicos de los aspirantes. No digo que sea fácil detectar esto, pero algo hay que hacer.
Totalmente de acuerdo con Diego. Cómo es posible que alguien así pase los filtros para entrar a una fuerza armada?
Descansá en paz Camila. Desde Rosario te recordamos.
Qué bronca. Y el tipo está en el hospital 'estable'. Ella no va a estar estable nunca más. La Justicia tiene que ser ejemplar acá.