La industria agroexportadora argentina enfrenta una nueva crisis que amenaza con impactar severamente las divisas del país. La Unión Europea emitió tres alertas por la detección de rastros de soja transgénica HB4 en embarques de harina de soja argentina destinados a Países Bajos, según un mensaje que circula entre exportadores y que se atribuye a la cámara Ciara-CEC.
El problema radica en que la soja HB4, desarrollada por Bioceres -la biotecnológica nacida en Rosario que atraviesa graves dificultades financieras-, no está autorizada en Europa. Cualquier detección es considerada ilegal por las autoridades comunitarias, lo que genera el rechazo automático de la mercadería y pone en riesgo el futuro de las exportaciones.
La variedad HB4 fue diseñada para ser tolerante al estrés hídrico y la salinidad mediante modificación genética. Su siembra fue aprobada en Argentina en 2015 durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, pero con la condición expresa de que fuera autorizada previamente por los países compradores, requisito que Europa nunca cumplió.
El mensaje no firmado que circula entre exportadores advierte sobre el "temor generalizado en importadores" tras los rechazos. "Como ustedes conocen de encuentros previos de trabajo, la soja HB4 no se encuentra autorizada en la UE, por lo que cualquier detección es considerada ilegal", señala el texto que muchos referentes del sector atribuyen a Ciara-CEC, aunque la entidad no confirmó su autoría.
Fuentes del sector consultadas por medios especializados sugieren que pudo haber problemas de contención en los ensayos autorizados por el INASE. "Me imagino que se sembró con permiso una cantidad determinada, solo para ensayos, pero que con los problemas de los obtentores se les escapó de la contención", indicó un referente a Infocampo.
Por su parte, Bioceres negó tener confirmación oficial de las detecciones. "No tenemos confirmación oficial de ninguna autoridad comunitaria de que se haya detectado Soja HB4 con una metodología validada y homologada por los estándares internacionales", declararon portavoces de la empresa a Bichos de Campo.
Sin embargo, otras fuentes admitieron que la Unión Europea extremó las mediciones para detectar transgénicos en cargamentos de harina de soja, reduciendo sensiblemente los umbrales de tolerancia a la contaminación con organismos genéticamente modificados.
Según datos del sector, en Argentina se sembraron aproximadamente 12 mil hectáreas de soja HB4. La variedad fue autorizada en Paraguay, Brasil, Estados Unidos y otros países, mientras que China aprobó su importación en 2022. Europa, en cambio, mantiene su prohibición.
El riesgo económico es considerable. La harina de soja es el principal producto de exportación argentino a la Unión Europea, y cualquier endurecimiento de las condiciones de compra o escalada en las detecciones podría generar pérdidas millonarias en divisas para un país que necesita desesperadamente dólares para estabilizar su economía.

Comentarios (12)
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Era obvio que iba a pasar esto. Con los quilombos que tiene Bioceres, era cuestión de tiempo que se les escape el control de los ensayos.
@Carlos Mendoza Tal cual, con la crisis que tienen era cantado. Pero bueno, mientras tanto los exportadores perdiendo plata.
Europa cada vez más exigente con los transgénicos mientras nosotros seguimos apostando todo a la soja. Hay que diversificar urgente.
¿Y ahora quién se hace cargo de las pérdidas? Los productores como siempre pagando los platos rotos de las empresas.
12 mil hectáreas sembradas 'para ensayos' me parece mucho. Algo raro hay acá.
Bioceres se mandó una cagada bárbara. Ahora todos los productores pagamos las consecuencias de su descontrol.
@Productor de Pergamino Es lo que pasa cuando las empresas priorizan las ganancias por sobre los controles. Un desastre.
China nos aprobó la importación en 2022, por suerte tenemos ese mercado. Pero Europa sigue siendo clave para las divisas.
Los umbrales de detección cada vez más bajos en Europa. Prácticamente imposible garantizar cero contaminación cruzada.
Y mientras tanto el INASE dónde estaba? Supuestamente controlaban que fuera solo para ensayos.
@Chacarero de Santa Fe Los controles son un chiste. Con la cantidad de hectáreas que se sembraron, era obvio que iba a contaminar.
Otra vez perdiendo mercados por no hacer las cosas bien. Argentina en su máxima expresión.