Lo que pudo terminar en tragedia absoluta cerró, al menos para las más chicas, con un abrazo. Las niñas de entre 9 y 12 años de la escuelita El Potrero Fútbol Femenino, que el jueves por la tarde protagonizaron un choque frontal en la Ruta Provincial 4 del sur de Córdoba, ya están en sus casas. Todas recibieron el alta médica. Todas se reencontraron con sus familias.
El club lo confirmó este viernes a través de un comunicado en Instagram que mezcló alivio, emoción y gratitud: "Hoy queremos compartir con mucha emoción que, gracias a Dios, todas nuestras niñas ya recibieron el alta y se encuentran nuevamente con sus familias". Una frase que, para muchos padres, fue el final de más de 24 horas de angustia.
El accidente ocurrió el jueves por la tarde en el sector conocido como la curva de la Herrería, entre las localidades de La Carlota y Huanchilla. El minibús que trasladaba al plantel infantil —oriundas de Laboulaye y Serrano, que volvían de disputar un partido en Río Cuarto— chocó de frente contra un Fiat Siena. Las causas del siniestro todavía se investigan.
El impacto fue violento. Las nenas llegaron al hospital de La Carlota con politraumatismos, cortes y golpes provocados principalmente por el estallido de los vidrios. Ninguna presentó lesiones de gravedad, pero la escena fue lo suficientemente dura como para que la institución saliera rápido a contener a las familias: pocas horas después del choque, el primer comunicado ya circulaba con una sola certeza: "Afortunadamente Dios estuvo a nuestro lado".
Lo que el club no podía ocultar, y tampoco intentó, es que del otro lado del accidente la historia fue muy distinta. Los dos ocupantes del Fiat Siena, Aldo Nicolás Sánchez (41 años) y Agostina Abigaíl Olmo (20 años), murieron como consecuencia del impacto. Una tercera persona que viajaba en el mismo vehículo quedó con heridas de gravedad. Dos familias que también esperan noticias, pero de otro tipo.
¿Cómo se procesa algo así? Las nenas están en casa, sí. Pero el camino que viene no es sencillo. El propio club lo reconoció en su comunicado: "Es tiempo de descansar, recuperarnos y abrazar mucho a nuestras niñas. Con paciencia, amor y acompañamiento, de a poco todo irá sanando". Porque un choque así, a esa edad, deja marcas que no siempre se ven en una radiografía.
La respuesta de la comunidad fue masiva. El club agradeció a "cada persona que estuvo pendiente, que nos puso en sus oraciones, envió un mensaje, llamó o nos acompañó de una u otra manera". En pueblos chicos del interior de Córdoba, ese tejido social no es un cliché: es lo que sostiene cuando todo se cae.
Por ahora, la investigación sobre las causas del choque sigue su curso. Las familias de las víctimas fatales también merecen respuestas. Pero esta noche, en Laboulaye y Serrano, hay nenas que duermen en sus camas. Y eso, después de lo que vivieron, no es poco.

Comentarios (13)
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Gracias a Dios que las nenas están bien. Me puse a llorar cuando leí que todas tuvieron el alta. Pero no me olvido de las familias de los que murieron en el auto, ellos también son víctimas de esto.
Qué alivio enorme. Imaginate ser mamá de una de esas nenas y esperar noticias toda la noche. El corazón no aguanta.
Y mientras tanto las rutas provinciales siguen siendo una trampa mortal. La curva de la Herrería tiene fama de peligrosa hace años. ¿Cuántos muertos más necesitan para poner iluminación, señalización o lo que sea?
Totalmente de acuerdo. No es mala suerte, es abandono del Estado. Las rutas del interior de Córdoba están en un estado deplorable y nadie se hace cargo.
Che, no sabemos las causas del accidente todavía. Puede haber sido el conductor del auto, puede haber sido el del minibús. No le cargues todo al Estado antes de que la investigación diga algo.
Lo que me parte el alma es pensar en esas nenas de 9 años viendo lo que pasó. El alta médica es una cosa, pero el trauma psicológico es otra. Ojalá tengan el acompañamiento que necesitan.
El comunicado del club estuvo muy bien. Se notó que pensaron en las familias primero. Nada de especulaciones, información clara y mucho cariño. Eso se valora.
Yo soy de Laboulaye y acá todos estuvimos pegados al teléfono toda la noche. Es un pueblo chico, nos conocemos todos. Cuando supimos que estaban bien fue un llanto colectivo, no sé cómo explicarlo.
Qué buena noticia lo de las nenas. Pero no perdamos de vista que hay dos personas muertas. Aldo Sánchez tenía 41 años, seguramente tenía familia. Eso también es una tragedia.
Exacto Lucho. A veces el foco en los chicos hace que nos olvidemos de las otras víctimas. Todas las familias merecen respuestas y justicia.
Menos mal que salieron bien las pibas. Pero alguien me explica cómo un minibús con menores choca de frente en una ruta. Eso no pasa solo. Alguien hizo algo mal.
La nota dice que las causas se investigan. Esperemos el resultado antes de linchar a alguien. Ya bastante dolor hay.