En Roldán, la Municipalidad organizó una jornada de prevención y detección de estafas digitales destinada a personas mayores. No fue una charla genérica: el objetivo fue claro, dar herramientas para que los adultos mayores puedan reconocer y evitar engaños a través de medios digitales.
La iniciativa fue propuesta por la diputada provincial Silvana Di Stefano y por el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano. Ese recorrido político y de gestión muestra que el tema dejó de ser un problema menor: las estafas digitales ya se convirtieron en una amenaza concreta para sectores que muchas veces no tienen la misma familiaridad con los medios digitales.
¿Por qué importa tanto una jornada de prevención? Porque las estafas digitales no avisan con una señal visible. Llegan disfrazadas de normalidad, se cuelgan de la confianza y aprovechan el desconocimiento. En el caso de los adultos mayores, esa vulnerabilidad se agrava cuando el engaño llega por un canal que parece cotidiano.
La Municipalidad de Roldán puso el espacio, la organización y la cercanía con los vecinos. La diputada provincial Silvana Di Stefano y el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano aportaron la propuesta. Esa combinación permite que la información no se quede en un documento oficial, sino que llegue a las personas que más necesitan entender cómo moverse sin caer en una trampa.
El mensaje central es simple: reconocer un engaño a tiempo puede evitar un daño mayor. Las estafas digitales suelen aprovechar el desconocimiento y la falta de experiencia. Por eso, una jornada de prevención no es un capricho: es una forma de darle a las personas mayores un margen para dudar, preguntar y no actuar por impulso.
En Roldán, la apuesta fue llevar la prevención a un espacio de confianza. Cuando un adulto mayor escucha que alguien le explica cómo detectar un engaño, no solo recibe información: también recibe una señal de que su cuidado importa. Esa es la diferencia entre una campaña abstracta y una jornada que busca llegar a la persona.
La propuesta de Silvana Di Stefano y del Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano se apoya en una idea práctica: la prevención funciona mejor cuando se convierte en hábito. No alcanza con una sola jornada, pero sí sirve para abrir una conversación que muchas familias todavía no tienen. En Roldán, ese primer paso ya está dado.
¿Qué queda de esta jornada? Queda una idea clara: las estafas digitales no son un problema técnico, son un problema social. Si los adultos mayores se sienten expuestos, la prevención tiene que llegar antes, no después. En Roldán, la Municipalidad, la diputada provincial y el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano pusieron sobre la mesa una herramienta que puede marcar la diferencia.

Comentarios (8)
Deja tu comentario
Bien que Roldán lo haya hecho. Mi mamá tiene 78 años y casi cae en un link que le mandaron por mensaje. Estas jornadas sirven.
Coincido. En mi casa también le explicamos a mi abuela que no abra enlaces raros. La prevención tiene que llegar a la familia.
Ojalá se repita en más barrios. Los adultos mayores son los que más sufren estas estafas digitales.
¿Y por qué recién ahora? Ya hace tiempo que se habla de estafas digitales y no se veía una acción concreta.
No es recién ahora, es que cada municipio avanza a su ritmo. Al menos en Roldán se hizo.
A su ritmo no alcanza. Si una persona mayor pierde plata, después no la recupera. Falta más prevención.
Lo importante es que no quede en una foto. Que haya seguimiento y que las familias sepan qué hacer si les pasa.
Está bueno, pero también hay que cuidar que no se convierta en una charla de una hora y después no se haga nada.