El proyecto del Ejecutivo municipal para regularizar el funcionamiento de las aplicaciones de transporte en Rosario abrió un nuevo capítulo en el debate sobre el futuro del sistema de movilidad urbana.
José Iantosca, referente de una de las asociaciones de titulares de taxis de la ciudad, expresó su rechazo a la iniciativa y advirtió que la discusión excede la competencia entre los taxis tradicionales y plataformas como Uber o Didi.
“Estoy en contra de la uberización de la economía y de todo lo que está pasando en la política económica del país”, sostuvo en diálogo con el programa «El Día Está Después», que se emite por Radio UNR.
Iantosca vinculó la expansión de estas aplicaciones con un proceso de deterioro de las condiciones laborales y de pérdida de derechos, y afirmó que la situación le genera tristeza no solo por el taxi, sino por el rumbo de la política económica.
“Todo esto es igualar para abajo, es darle inseguridad a nuestros ciudadanos, es que sigan fugando capitales, es que nuestros derechos cada vez valgan menos”, señaló.
El dirigente cuestionó que la discusión política se concentre en determinar quién impulsó la legalización de las plataformas, mientras —según planteó— se profundiza la pérdida de capital de quienes trabajan en el transporte.
“Me duele mucho que la gente tenga que agarrar un auto y perder su capital en seis meses, un año no tener más el capital, y de ahí te pasás a una moto y después de una moto te pasás a una bicicleta y después terminar en una bicicleta pública trabajando”, relató.
Sobre la aceptación de las aplicaciones por parte de los usuarios, Iantosca reconoció que existe una legitimación social, aunque la atribuyó principalmente a las boleto-de-colectivo-urbano-en-rosario.html" class="auto-link">tarifas iniciales.
“Lo legitima en principio porque hace dumping, porque entran muy baratos, entonces desde ahí es que se va legitimando la aplicación”, sostuvo.
En ese sentido, alertó sobre el riesgo de que la concentración del mercado en pocas plataformas termine condicionando los precios y la disponibilidad del servicio.
“Vamos a ver qué es lo que queda después de esto”, planteó, y propuso como escenario de preocupación la posibilidad de que una persona necesite trasladar a un familiar a un hospital durante la madrugada y deba afrontar una tarifa elevada.
“Lo único que va a quedar es Uber o alguna aplicación que monopolice el sistema”, advirtió en declaraciones a la misma emisora.
Iantosca confirmó que el sector no participó de la elaboración del proyecto enviado por el Ejecutivo y que tomó conocimiento de la iniciativa a partir de las conversaciones institucionales previas a su presentación.
Según explicó, el intendente conoce la posición de los titulares de taxis, que se oponen a la legalización de las aplicaciones. Sin embargo, reconoció que, ante el avance del proyecto, la estrategia será discutir modificaciones para reducir su impacto sobre el sector.
“A partir de ahora, sabiendo que perdemos lo que vamos a hacer, es tratar de discutir algo que no nos haga tanto daño”, expresó.
También diferenció la situación de los taxistas que trabajan mediante plataformas, a quienes describió como personas que recurren a esa modalidad por necesidad económica.
“No lo hace por convicción, esto es así, lamentablemente”, afirmó.
Otro de los puntos centrales de su cuestionamiento fue la regulación de las tarifas. Iantosca advirtió que la competencia con aplicaciones que ofrecen viajes a precios inferiores a los costos de prestación del servicio puede profundizar las dificultades del sector.
“Si vos pagás 1.700 pesos, a mí me pagan 1.000 pesos. No me va a alcanzar ni para ponerle nafta al auto”, ejemplificó, siempre en diálogo con Radio UNR.

Comentarios (10)
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Me parece bien que se regule, pero no puede ser a costa de que el taxista pierda el auto en seis meses. Hay que poner piso de tarifa.
Como usuaria, Uber me salvó en una madrugada. No entiendo por qué hay que elegir entre derechos y movilidad.
La bronca es que siempre el trabajador es el que paga la cuenta. Primero el auto, después la moto, después la bici.
Coincido, pero también hay que ver si la regulación no termina en otro monopolio. Ojalá no quede solo una app.
Exacto, lo que pasa es que las plataformas entran baratas y después suben. Ya lo vivimos con otros servicios.
Lo de los 1.700 contra 1.000 es demoledor. Si no alcanza para nafta, no hay competencia sana.
No es demoledor, es la realidad. Yo trabajo en un comercio y veo cómo se vacían los bolsillos.
Que el intendente sepa la posición de los taxis y adelante igual el proyecto, eso no es diálogo.
Ojalá se discutan modificaciones reales. Si no, va a haber menos taxis y más tarifas altas cuando se necesite.
Ojalá, pero dudo que cambien mucho. Lo que está pasando en el país no ayuda.