Lo que parecia un duelo privado se convirtio en una maniobra extorsiva que llego hasta los tribunales. Un hombre detenido en la carcel de Pinero y su madre fueron imputados por amenazar y extorsionar a los familiares de una victima de homicidio a traves de videollamadas desde prision.
La historia se destapa cuando los dolientes, en lugar de quedarse callados, decidieron denunciar ante la Justicia las presiones que recibian. El preso, que forma parte de una familia dedicada al narcomenudeo en el barrio Grafico, zona oeste de Rosario, orquestaba las amenazas desde su celda mientras su madre actuaba como operadora externa del esquema intimidatorio.
¿Como es posible que desde una carcel se coordinen este tipo de maniobras? La pregunta que se hacen los investigadores apunta directamente a las comunicaciones no controladas que siguen filtrando desde el penal. Las videollamadas, que deberian estar monitoreadas, se convirtieron en la herramienta perfecta para apretar a las victimas sin dejar rastros fisicos.
El clan familiar operaba con una logica mafiosa: usar el dolor de los familiares de la victima para obtener beneficios economicos o imponer silencio. La madre del detenido, que hasta hace poco circulaba libremente por el barrio, fue detenida recientemente cuando la investigacion logro conectar los puntos entre las llamadas y las amenazas.
El barrio Grafico, historicamente castigado por la violencia narco, vuelve a ser escenario de una historia que mezcla muerte, extorsion y impunidad. Los vecinos conocen bien a esta familia: saben que cuando aparecen los problemas, es mejor mirar para otro lado. Pero esta vez, los familiares de la victima dijeron basta.
La Justicia ahora debe determinar como se filtraron las comunicaciones desde Pinero y que nivel de complicidad existe dentro del penal. Porque una cosa es clara: nadie extorsiona por videollamada sin tener la certeza de que del otro lado no hay nadie escuchando.
Este caso expone una realidad que Rosario conoce de memoria: las carceles como centrales de operaciones del crimen organizado. Mientras los presos siguen manejando sus negocios desde adentro, las familias de las victimas quedan expuestas a una segunda victimizacion que deberia ser inadmisible en cualquier sistema penitenciario serio.

Comentarios (10)
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Esto pasa porque las carceles son un colador. Los presos siguen manejando todo desde adentro como si nada.
@Roberto Fernandez Tal cual, es un chiste el sistema penitenciario. Los tipos siguen delinquiendo desde adentro.
Yo vivo en el barrio y conozco a esa familia. Siempre fueron problematicos, ahora se confirma todo.
@Marta del Grafico ¿Vos decis que la madre tambien vendia? Porque si estaba en la calle algo hacia...
@LaFlaca33 Si, toda la familia estaba metida en el tema. Era vox populi en el barrio.
¿Y quien controla las comunicaciones en Pinero? Alguien tiene que hacerse cargo de este desastre.
Por lo menos los familiares tuvieron coraje de denunciar. Muchos se quedan callados por miedo.
Que bronca me da esto. Los familiares de las victimas no pueden ni hacer el duelo tranquilos.
Esto es mafioso puro. Usar el dolor de una familia para extorsionar es lo mas bajo que hay.
¿Y que va a pasar ahora? ¿Los van a cambiar de carcel o van a seguir operando desde ahi?